PUCV contribuye a la inserción sociolaboral de jóvenes en situación de discapacidad a través de proyecto interdisciplinario
Con el propósito de ampliar las oportunidades de inserción sociolaboral de jóvenes en situación de discapacidad intelectual, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso desarrolló un proyecto de Vinculación con el Medio que fortaleció la formación laboral de estudiantes de enseñanza especial, mediante el trabajo colaborativo entre la academia y una comunidad educativa del territorio.
La iniciativa articuló el quehacer de la Escuela de Ingeniería Mecánica, la Escuela de Pedagogía, la Escuela de Kinesiología y el Observatorio Laboral de la Región de Valparaíso —alojado en la Escuela de Gobierno PUCV— junto a la Escuela Especial Renacimiento de la comuna de Quilpué, generando una experiencia formativa con impacto directo en jóvenes de entre 15 y 17 años.

El proyecto se centró en el desarrollo de tecnologías convencionales aplicadas a oficios, específicamente en tornería en madera y soldadura, como herramientas concretas para fortalecer competencias sociolaborales. A través del diseño y elaboración de productos en madera y fierro, las y los estudiantes participaron activamente en procesos de aprendizaje técnico, acompañados por docentes, profesionales de la educación y estudiantes universitarios.
Las actividades incluyeron instancias formativas presenciales tanto en la Escuela Especial Renacimiento como en dependencias de la Universidad, favoreciendo una experiencia educativa situada que permitió a las y los jóvenes conocer nuevos entornos de aprendizaje, interactuar con estudiantes universitarios y ampliar sus expectativas de desarrollo personal y laboral.

El académico de la Escuela de Ingeniería Mecánica y director del proyecto, Cristóbal Galleguillos, destacó el sentido público de la iniciativa, señalando que “este trabajo busca generar herramientas concretas que contribuyan a la inclusión laboral de personas en situación de discapacidad, poniendo las capacidades de la Universidad al servicio de necesidades sociales específicas del territorio”.
Desde la comunidad educativa, la experiencia fue valorada como un aporte significativo al desarrollo integral de las y los estudiantes. La , subrayó que “el proyecto permitió que nuestros estudiantes fortalecieran su confianza, desarrollaran habilidades reales y vivieran una experiencia formativa distinta, aprendiendo en un entorno que amplía sus horizontes y proyecciones futuras”.

La participación de distintas unidades académicas permitió abordar el proyecto desde una mirada interdisciplinaria, integrando dimensiones técnicas, pedagógicas, corporales y sociolaborales. Esta articulación fortaleció el impacto en la comunidad escolar y, a su vez, enriqueció la formación de las y los estudiantes universitarios involucrados, quienes participaron en un proceso de aprendizaje situado y con sentido social.
Con el cierre de esta etapa, el equipo del proyecto iniciará un proceso de evaluación orientado a medir resultados, sistematizar aprendizajes y proyectar mejoras al modelo de intervención, con miras a seguir aportando —desde la Vinculación con el Medio— a la inclusión social, el acceso a oportunidades laborales y el desarrollo de trayectorias más justas para personas en situación de discapacidad.