Feria de Matemática PUCV promueve el aprendizaje a través del juego y la inclusión
Transformar el aprendizaje de las matemáticas en una experiencia entretenida, participativa e inclusiva fue el objetivo de la cuarta versión de la Feria de Matemática de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, que reunió cerca de 100 escolares de tres establecimientos educacionales de Viña del Mar y Valparaíso en torno a juegos, desafíos matemáticos, exposiciones y robótica.
La actividad, realizada en el Campus Sausalito de la PUCV, fue organizada por la Escuela de Pedagogía y liderada por estudiantes de la mención de Matemáticas de la carrera de Pedagogía en Educación Básica. En esta oportunidad, la principal innovación fue la incorporación de estudiantes de Pedagogía en Educación Especial, quienes trabajaron colaborativamente en el diseño y desarrollo de las experiencias de aprendizaje.
La académica de la Escuela de Pedagogía, Yazna Cisternas Rojas, destacó que esta iniciativa constituye una oportunidad para que los futuros profesores y profesoras fortalezcan sus competencias profesionales mediante experiencias prácticas de enseñanza, incorporando nuevas estrategias para abordar la diversidad en las aulas.
“El trabajo colaborativo entre la carrera de Educación Básica y la carrera de Educación Especial fue nuestra innovación para esta ocasión”, señaló la docente, relevando la importancia de la co-docencia en la formación de los futuros profesionales de la educación.
La feria contempló cerca de 17 stands con juegos y actividades matemáticas, distribuidos en distintos espacios del Campus Sausalito, que invitaron a los escolares a explorar conceptos y resolver desafíos mediante experiencias lúdicas e interactivas.
La organización estuvo a cargo de un equipo de diez estudiantes, encabezado por María Paz Escobar, quien destacó el valor del trabajo interdisciplinario para generar propuestas educativas que respondan a las distintas necesidades de aprendizaje.“Nuestro gran foco fue promover la integración y el trabajo colaborativo entre ambas carreras, porque a lo largo de estos cuatro años hemos visto la importancia de trabajar en equipo”, explicó.
La programación también incluyó exposiciones preparadas por estudiantes de segundo ciclo de los colegios Blas Cuevas y Santa Ana, además de una presentación teatral orientada a derribar los temores y prejuicios que suelen asociarse al aprendizaje de las matemáticas. “Nuestro foco este año es darles esperanza y futuro a niños y niñas en las aulas, y mostrar que las matemáticas no son solo papel y hoja, sino que también se pueden enseñar de manera didáctica e innovadora”, destacó Escobar.
Aprendizaje colaborativo e inclusión
Uno de los principales aportes de esta cuarta versión fue la articulación entre las carreras de Pedagogía en Educación Básica y Pedagogía en Educación Especial, que permitió incorporar distintas perspectivas y estrategias para favorecer la participación de los escolares.
Para Bárbara Cofré Zárate, estudiante de Pedagogía en Educación Especial, la experiencia permitió demostrar cómo el trabajo conjunto entre ambas disciplinas puede generar nuevas oportunidades de aprendizaje. “Me llena mucho el corazón ver a los niños participando. Demostramos cómo Educación Especial y Educación Básica se unen para crear oportunidades tan significativas como esta”, expresó.
La estudiante agregó que este tipo de iniciativas contribuye a cambiar la percepción que muchos escolares tienen de las matemáticas, acercándolos a la disciplina mediante actividades que despiertan su curiosidad y motivación.
Desde los establecimientos participantes también valoraron la oportunidad de acceder a nuevas experiencias educativas. Catherine Sánchez, profesora de Educación Básica de la Escuela Santa María, destacó el carácter lúdico de la feria y la diversidad de recursos utilizados.
“La feria es una gran instancia para poder acercarnos a las matemáticas de una manera más lúdica y entretenida. Estoy muy agradecida de poder brindar estas experiencias diferentes, que a veces cuesta dar en la escuela a raíz de la diversidad de los cursos y los materiales”, comentó.
Entre los elementos que despertaron mayor entusiasmo estuvo un pasaporte con stickers, que acompañó a los niños y niñas durante el recorrido por los distintos stands, incentivando su participación en las actividades.
A través de esta iniciativa, la Escuela de Pedagogía PUCV fortalece la formación práctica de sus estudiantes y su vinculación con los establecimientos educacionales de la región, promoviendo experiencias de aprendizaje que integran innovación, colaboración e inclusión.