Cristal Escolar PUCV reunió a estudiantes de todo Chile en su duodécima edición
Con la participación de más de 80 establecimientos educacionales, desde Antofagasta hasta la Región de Los Lagos, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso realizó una nueva edición de Cristal Escolar, concurso impulsado por el Instituto de Química que este año celebró 12 años de trayectoria promoviendo el interés por la ciencia y la investigación entre estudiantes de distintas regiones del país.
La iniciativa culminó con una Feria, realizada en la PUCV, donde representantes de 31 colegios finalistas presentaron los resultados de sus investigaciones y los cristales desarrollados durante meses de trabajo experimental.
A lo largo del año, los establecimientos participantes fueron parte de un proceso formativo que incluyó talleres para docentes, monitoreo de proyectos y visitas a la Universidad. El concurso se desarrolló en colaboración con otras cinco instituciones de educación superior, ampliando su alcance territorial y las oportunidades de acercamiento al conocimiento científico.
El académico del Instituto de Química y director del concurso, Mauricio Fuentealba, destacó la participación y el entusiasmo de las comunidades escolares durante las distintas etapas de la iniciativa.
“Han llegado 31 colegios después de pasar varias etapas y participan por premios a los mejores cristales, la mejor presentación artística y el mejor trabajo científico. Hoy termina el trabajo de Cristal Escolar de este año con gran éxito y entusiasmo por parte de los profesores y estudiantes que han participado”, señaló.
Una experiencia que despierta vocaciones científicas
Además de fomentar el aprendizaje experimental, Cristal Escolar ha permitido que estudiantes descubran nuevas áreas de interés y proyecten su futuro académico, generando experiencias que trascienden su participación en el concurso.
Así lo refleja la historia de Daniela Ramírez, estudiante de cuarto año de Química Industrial de la PUCV, quien participó como concursante en 2021 y actualmente se desempeña como monitora, acompañando a nuevas generaciones de escolares en sus proyectos.
“Cristal Escolar para mí significa mucho. Fue mi primer acercamiento a la ciencia, la investigación y, sobre todo, a desarrollar mis habilidades en el laboratorio. Me gusta mucho convivir con los chiquillos, poder darles consejos y orientarlos en sus decisiones sobre lo que quieren estudiar. Los chicos tienen una creatividad increíble, ideas que incluso a mí no se me habían ocurrido”, expresó.
Para los establecimientos provenientes de otras regiones, la feria final también constituye una oportunidad para compartir experiencias, fortalecer habilidades comunicativas y presentar sus investigaciones ante especialistas.
Marlene Ibarra, profesora del Colegio Wolfgang Amadeus Mozart, de la Región de La Araucanía, y exalumna de la PUCV, valoró la experiencia formativa que representa el concurso para sus estudiantes.
“Estamos felices y emocionados con este cierre. Mis estudiantes están expectantes de adquirir nuevas herramientas de acercamiento a la ciencia y habilidades blandas, disfrutando todo lo que conlleva viajar, exponer ante un jurado y demostrar su trabajo experimental, que desarrollaron desde abril hasta octubre”, comentó.
A lo largo de sus 12 años de trayectoria, Cristal Escolar se ha consolidado como un espacio de encuentro entre la Universidad y las comunidades educativas, promoviendo el aprendizaje científico mediante la experimentación, la creatividad y el trabajo colaborativo.
De esta manera, la iniciativa contribuye al fortalecimiento de la vinculación con el medio de la PUCV, acercando las capacidades académicas y científicas de la Institución a estudiantes y docentes de distintas regiones del país, y fomentando el interés por la ciencia desde la etapa escolar.