PUCV fortalece prácticas de manipulación segura de alimentos en el Comedor Solidario 421
Con el objetivo de contribuir al cuidado de la salud y el bienestar de quienes asisten diariamente al Comedor Solidario 421, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso desarrolló un proyecto de Vinculación con el Medio que finalizó con el cierre de su ciclo formativo, orientado a fortalecer las prácticas de manipulación segura de alimentos en este espacio comunitario.
La iniciativa fue organizada por la Escuela de Alimentos de la PUCV, con el apoyo del financiamiento de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, y contempló el diseño e implementación de un ciclo de tres talleres formativos. Estos espacios abordaron contenidos clave como higiene personal, control de temperaturas, prevención de la contaminación cruzada, almacenamiento seguro de alimentos y normativas sanitarias básicas, combinando instancias teóricas presenciales con actividades prácticas.

El proyecto permitió capacitar a 16 voluntarios y voluntarias del Comedor Solidario 421, fortaleciendo sus conocimientos y habilidades para resguardar la salud de las personas que reciben alimentación diariamente. En su desarrollo participaron dos académicas de la Escuela de Alimentos, junto a dos alumnas de esta unidad académica y un estudiante de la Escuela de Ingeniería en Construcción y Transporte, promoviendo una experiencia formativa con impacto social directo para el estudiantado PUCV.
Andrea Poblete, directora del proyecto y académica de la Escuela de Alimentos PUCV, mencionó que “trabajar junto al Comedor Solidario 421 permitió generar un aprendizaje colaborativo, donde el conocimiento académico se pone al servicio de una labor social concreta y sostenida en el tiempo.”
Desde el Comedor Solidario 421, la iniciativa fue valorada como un aporte concreto al trabajo comunitario y al fortalecimiento de prácticas responsables en la preparación de alimentos.

Ester Zamora, voluntaria del Comedor Solidario 421 de la Matriz destacó que “estamos muy agradecidos por esta instancia, ya que nos entregó herramientas concretas y conocimientos que fortalecen nuestro trabajo diario. Fue un aprendizaje muy significativo, que nos permitirá seguir mejorando la labor que realizamos con las personas que atendemos.”
Asimismo, el proyecto permitió que estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso pusieran sus conocimientos al servicio de la comunidad, reforzando el sello de compromiso social que caracteriza a la institución.

Morín Saavedra, estudiante de Ingeniería en Alimentos, agregó: “Este proyecto nos permitió fortalecer conocimientos, aprender a trabajar con comunidades y desarrollar habilidades clave que aportan a nuestra formación y a nuestro futuro profesional.”
Esta iniciativa se enmarca en las acciones pastorales y los valores que promueve la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, expresando un compromiso concreto con la dignidad humana, la solidaridad y la vinculación con el medio, a través de proyectos que aportan al bienestar y desarrollo de la sociedad.