Dirección de Deportes y Actividad Física realiza jornada deportiva junto a ASPADE en Quilpué

Por Víctor González

Con el objetivo de promover instancias colaborativas que beneficien a personas con discapacidad cognitiva, el jueves 27 de julio la Dirección de Deportes y Actividad Física de la PUCV junto a ASPADE organizaron un taller deportivo que contó con la participación de más de 30 usuarios y usuarias de la Organización con sede en Quilpué.

Las dinámicas realizadas fueron coordinadas entre Elizabeth Caballería, kinesióloga de ASPADE, el equipo de trabajo de la DIDAF y las y los estudiantes de la Universidad que participaron como monitores. En las actividades llevadas a cabo se puso hincapié en ejercicios de fuerza, movilidad, equilibrio, concentración y repetición de patrones.

Este encuentro forma parte de un primer acercamiento entre la organización dedicada a la inclusión social y laboral de adultos con discapacidad cognitiva y la Dirección de Deportes y Actividad Física de la Universidad. En una segunda etapa se espera realizar una nueva jornada deportiva, pero esta vez en las dependencias del Campo Deportivo de Curauma.

Claudio Narváez, coordinador del programa de Deportes de Participación, valoró el impacto que tuvo la actividad

"Estamos felices de haber realizado esta actividad junto a las y los participantes de ASPADE. Nos encontramos con una gran recepción, mucha motivación y energía para poder realizar las distintas actividades preparadas por nuestro grupo de monitores. Para la Universidad es muy importante garantizar el acceso al deporte como un derecho, fomentando la participación de toda la comunidad, sin distinción. En esa línea, creemos que vincularnos con personas con discapacidad cognitiva es una contribución muy importante, tanto para ellos como usuarios, como también para nuestros estudiantes que fortalecen su formación humana y profesional".

Massimo Luccardi, beneficiario de ASPADE, se refirió a la jornada de ejercicio.

“Fue muy divertido hacer todos los ejercicios en grupo. Mi actividad favorita fue la de repetir patrones según como nos mostraba la instructora y me gustaría que pudiésemos volver a tener este tipo de talleres”.

Por su parte, Carolina Casas Cordero, estudiante de kinesiología y monitora de la DIDAF, reflexionó sobre el aporte de esta actividad para su formación profesional.

“Fue una experiencia muy grata el haber podido participar de esta instancia. Me gustó haber tenido la posibilidad de liderar actividades, conectar con las personas a través del ejercicio y trabajar en grupo en pos de un objetivo común: hacer felices a las y los usuarios de ASPADE”.

Elizabeth Caballería, kinesióloga de la Unidad de Empleo Protegido de ASPADE, destacó la disposición de las y los estudiantes de la Universidad.

“Tuvieron una actitud excelente. En todo momento demostraron compromiso, entusiasmo y respeto con los participantes de ASPADE, fueron flexibles a la hora de adaptar algunos ejercicios según los grados de movilidad de cada persona y siempre mostraron una buena energía, contribuyendo a generar una experiencia entretenida y enriquecedora”.