Para Érika Salas Carvajal, la vinculación con el Medio permite trasladar la formación docente a escenarios reales, donde las y los futuros profesores conocen distintas realidades, ponen en práctica sus conocimientos y descubren nuevas formas de enseñar. A través del trabajo con comunidades educativas, ha incorporado problemáticas sociocientíficas, ambientales y territoriales como oportunidades para desarrollar experiencias de aprendizaje contextualizadas.
Profesora de Biología, Magíster en Ciencias Microbiológicas y Magíster en Didáctica de las Ciencias Experimentales, se desempeña como académica del Instituto de Biología. Sus líneas de investigación comprenden la didáctica de las ciencias y la nematología del suelo.
Actualmente forma parte del equipo académico del Laboratorio de Didáctica de la Biología, que desarrolla investigación en educación científica en colaboración con comunidades educativas, abordando temáticas como justicia social y ambiental, cambio climático y formación docente. Asimismo, es Jefa de Vinculación con el Medio del Instituto, rol desde el cual ha contribuido al desarrollo de iniciativas que conectan la formación universitaria con comunidades y establecimientos educacionales. Su trayectoria en este ámbito fue distinguida en 2025 con el Reconocimiento en Vinculación con el Medio.
Es un gran honor y una alegría recibir un reconocimiento a una labor que se realiza con esfuerzo y dedicación. Llevo varios años desarrollando junto a mis estudiantes experiencias educativas en los territorios, incluso desde antes de que la Vinculación con el Medio adquiriera la relevancia institucional que tiene actualmente.
Hoy la Universidad promueve y apoya estas iniciativas, facilitando el desarrollo de experiencias que permiten conectar nuestra labor académica con las comunidades y sus territorios.
Desde la docencia, me ha permitido poner en práctica y analizar estrategias didácticas y enfoques educativos orientados a fortalecer las habilidades de las profesoras y profesores en formación, tanto para la enseñanza de las ciencias con enfoque indagatorio como para abordar la sostenibilidad y la acción climática desde una perspectiva integral, multidimensional e interdisciplinaria.
También ha sido muy enriquecedor el trabajo interdisciplinario, especialmente junto a Valentina Guajardo, profesora de Historia e investigadora del Centro de Investigación en Didáctica de las Ciencias y Educación STEM. Esta colaboración ha ampliado mi manera de abordar problemáticas sociocientíficas con las y los estudiantes.
Las experiencias y resultados derivados de estos proyectos también han dialogado con nuestro trabajo académico y han sido presentados en congresos nacionales e internacionales, generando nuevas oportunidades para compartir y discutir estas formas de enseñanza.
Las y los estudiantes —en mi caso, profesores en formación— valoran especialmente participar en experiencias educativas auténticas, vinculadas con problemáticas sociocientíficas presentes en los territorios. En ellas no solamente aprenden, sino que también pueden poner sus conocimientos y capacidades al servicio de las comunidades con las que trabajan.
Estas experiencias les permiten trascender el aula y reconocer el territorio y las comunidades como espacios para una enseñanza vivencial y contextualizada. Además, generan oportunidades para reflexionar sobre su propia práctica y sobre el tipo de docentes que quieren llegar a ser.
Lo recomiendo totalmente. Es una gran oportunidad para vincular los contenidos de las asignaturas con problemas reales de la sociedad y permitir que las y los estudiantes desarrollen habilidades y actitudes profesionales en contextos auténticos.
También considero fundamental generar espacios posteriores de reflexión sobre las experiencias vividas. Esa reflexión permite que aquello que ocurre en el territorio vuelva al aula y entregue elementos para tomar decisiones y mejorar nuestra propia docencia.
La Vinculación con el Medio es una gran oportunidad para que la Universidad se consolide como un actor social relevante, capaz de dialogar y trabajar colaborativamente con las comunidades en la búsqueda de soluciones a los desafíos actuales. La Universidad no solo debe aportar conocimiento científico y pedagógico, sino que también se debe enriquecer de los saberes locales, las experiencias comunitarias y las realidades territoriales. La Universidad debe abrirse a la comunidad y generar espacios de encuentro, aprendizaje y transformación social.


Es una iniciativa liderada por Érika Salas y desarrollada por el Instituto de Biología y el Centro de Investigación en Didáctica de las Ciencias y Educación STEM (CIDSTEM), en alianza con la Municipalidad de Casablanca. El proyecto promueve la valoración del patrimonio natural y cultural asociado al humedal El Jote de Quintay mediante experiencias educativas desarrolladas con escolares de la comuna.
En las actividades participan estudiantes PUCV de Pedagogía en Biología, Educación Básica e Historia, quienes diseñan e implementan experiencias en terreno. De esta manera, el proyecto vincula la formación inicial docente con problemáticas ambientales y patrimoniales concretas, promoviendo que las y los futuros profesores desarrollen herramientas para abordar estos contenidos de manera interdisciplinaria y contextualizada.