Para Giannina Sáez Ulloa, la vinculación con el medio cobra sentido cuando el aprendizaje sale del aula y se construye a partir del encuentro con las personas, sus experiencias y sus territorios. Desde el Trabajo Social, promueve una formación donde teoría y práctica dialogan permanentemente y donde las comunidades participan activamente en los procesos que se desarrollan junto a la Universidad.
Trabajadora Social y Magíster en Análisis Sistémico Aplicado a la Sociedad, se desempeña desde 2017 como académica de la Escuela de Trabajo Social. Actualmente es encargada de prácticas profesionales y forma parte del equipo académico de prácticas integradas de la Escuela, modalidad que articula distintos niveles de intervención del Trabajo Social y permite abordar de manera integral necesidades y desafíos presentes en los territorios.
Desde este ámbito ha impulsado experiencias que conectan la formación de las y los estudiantes con comunidades y organizaciones sociales, promoviendo procesos de aprendizaje en contextos reales y el trabajo colaborativo con otros actores. Por su trayectoria en este ámbito recibió en 2025 el Reconocimiento en Vinculación con el Medio.
Es una alegría ver que se valoran los esfuerzos y el compromiso que existen detrás de una formación que busca mantener una conexión directa con la realidad social. Estas experiencias permiten que las y los estudiantes puedan tomar el pulso de aquello que discutimos en el aula y comprenderlo desde su encuentro con situaciones y personas concretas.
Desarrollar proyectos de Vinculación con el Medio ha favorecido la necesaria relación entre el quehacer profesional y disciplinar, al disponer de contextos y escenarios directos para el análisis y la intervención frente al acontecer social.
También permite mantener actualizado nuestro ejercicio profesional. Vincularnos con comunidades que tienen necesidades, pero también expectativas, capacidades y demandas, requiere poner en práctica nuestro oficio en contextos reales. Las y los estudiantes pueden observar directamente ese ejercicio, analizarlo y reflexionar sobre él, favoreciendo también nuestra propia reflexividad disciplinar.
La Vinculación con el Medio permite que las y los estudiantes establezcan una relación directa entre teoría y práctica y puedan observar en primera persona el acontecer social y humano.
Pero, sobre todo, genera condiciones para establecer relaciones e intercambios interpersonales fuera del aula, poniendo en valor la otredad, con un rostro y con un nombre. Esto permite reconocer a las personas y comunidades desde sus propias experiencias y realidades y releva la dimensión ética que es fundamental en la formación del Trabajo Social.
Es una oportunidad que requiere compromiso y dedicación. Cuando estos desafíos se abordan en equipo, permiten construir experiencias formativas significativas y generar mejores condiciones para desarrollar un trabajo sostenido junto a las comunidades.
La Vinculación con el Medio permite que la Universidad se mantenga conectada con las discusiones y desafíos de la sociedad a partir del conocimiento directo de realidades concretas.
Esto requiere una lógica bidireccional, donde las comunidades y los actores sociales no solamente abran sus espacios a la Universidad, sino que participen de manera activa y protagónica. De esta forma, el conocimiento y las respuestas se construyen desde el diálogo entre las capacidades universitarias y las experiencias, necesidades y recursos existentes en los propios territorios.



Constituyen uno de los principales espacios desde los cuales Giannina Sáez articula formación y Vinculación con el Medio. Esta modalidad permite integrar distintos niveles de intervención del Trabajo Social —individual, familiar, grupal y comunitario— y desarrollar experiencias formativas directamente vinculadas con las necesidades y desafíos de los territorios.
En este contexto se desarrolla Fortalecimiento del capital social de Villa Dulce Norte, comuna de Viña del Mar, iniciativa liderada por la académica y surgida a partir de la relación establecida con la comunidad tras el megaincendio de 2024. Desde entonces, dirigentes, vecinas, vecinos y estudiantes han trabajado conjuntamente en procesos orientados al fortalecimiento comunitario, incorporando iniciativas vinculadas con temáticas medioambientales e identidad territorial.
El trabajo ha convocado además la colaboración de otras unidades académicas de la PUCV, entre ellas la Escuela de Alimentos, el Instituto de Arte y la Escuela de Agronomía, incorporando distintas capacidades disciplinares al trabajo desarrollado junto a la comunidad.
Las prácticas integradas también se desarrollan en El Salto, en el marco de PUCV en Acción: Vinculación para la Recuperación. En este territorio, estudiantes de Trabajo Social trabajan junto a organizaciones y comunidades afectadas por los incendios, participando en el levantamiento de necesidades y en el diseño colaborativo de propuestas de intervención acordes con los desafíos identificados. La experiencia permite articular la formación profesional con procesos de recuperación y fortalecimiento comunitario desarrollados junto a los propios actores del territorio.