PUCV consolida proyecto que beneficia a usuarios de los Ecomercados Solidarios de la región
Contribuir a la seguridad alimentaria de familias en situación de vulnerabilidad es el propósito de un proyecto desarrollado por la Escuela de Alimentos y la Escuela de Tecnología Médica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, en el marco del Fondo Concursable de Vinculación con el Medio 2026.
La iniciativa se desarrolla junto a los Ecomercados Solidarios, un programa que recupera alimentos en riesgo de desperdicio para distribuirlos gratuitamente, junto con artículos de primera necesidad, a hogares en situación de pobreza y pobreza extrema.
En ese contexto, el proyecto fortalece los conocimientos sobre manipulación, conservación e inocuidad de los alimentos, favoreciendo su aprovechamiento seguro y contribuyendo a prevenir enfermedades. Al mismo tiempo, constituye una experiencia formativa para estudiantes de ambas unidades académicas, quienes aplican sus conocimientos en un contexto real de trabajo con la comunidad.
Desde su puesta en marcha en 2024, el proyecto ha crecido sostenidamente. Lo que comenzó como una iniciativa de la Escuela de Alimentos junto al Ecomercado Solidario de Valparaíso incorporó en 2025 a la Escuela de Tecnología Médica y amplió su alcance a Viña del Mar y San Felipe. Este año sumó a San Esteban, consolidando una red de colaboración entre la PUCV, FOSIS y los Ecomercados Solidarios de la región.
En sus tres años de ejecución, el proyecto ha desarrollado 15 sesiones de formación y ha movilizado a 32 estudiantes de la PUCV —incluyendo estudiantes de intercambio provenientes de España y Perú— y 3 académicas de las Escuelas de Alimentos y Tecnología Médica, beneficiando directamente a 110 personas.
Aprendizaje colaborativo para la comunidad
Durante la versión 2026 se realizaron cinco actividades entre junio y julio, que combinaron talleres presenciales y virtuales, una visita al Ecomercado Solidario de San Esteban y una jornada práctica en los laboratorios del Campus Curauma. Entre ellas destacó un taller de congelación de alimentos, donde las y los participantes conocieron las etapas de un proceso industrial de conservación y elaboraron sus propios productos.
La directora del proyecto y académica de la Escuela de Alimentos, Lorena González, destacó el carácter interdisciplinario de la iniciativa. "Ha sido una instancia de aprendizaje mutuo, porque nuestros estudiantes, en un contexto de realidad, despliegan sus conocimientos disciplinarios y, a la vez, recogen las experiencias de vida de las personas que son beneficiarias de los Ecomercados. La función de estos espacios es primordial, porque recuperan alimentos que no se incorporan a la cadena de venta y los entregan como donación a las familias, lo que requiere resguardar los atributos de calidad para cuidar la salud de las personas".
El ciclo culminó el 8 de julio con una jornada práctica en la Escuela de Tecnología Médica, donde usuarios de los cuatro Ecomercados Solidarios de la región conocieron los laboratorios y participaron en actividades para comprender la importancia de la inocuidad alimentaria desde una perspectiva microbiológica.
La estudiante de cuarto año de Tecnología Médica, Victoria Labrín Salas, valoró la experiencia."Siempre estamos asociados al diagnóstico de enfermedades desde los exámenes de laboratorio, y esta fue una instancia en la enseñamos a las personas cómo identificamos bacterias y por qué no basta con cortar la parte visible de un alimento en mal estado, ya que por dentro puede tener estructuras que no se ven a simple vista. Fue una experiencia muy grata y fructífera".
La iniciativa se desarrolla en el marco de un convenio de colaboración público-privada con FOSIS. Su director regional en Valparaíso, Sebastián Chacana, destacó el aporte de la Universidad al trabajo territorial. "Esta alianza es sumamente importante en el mejoramiento de la calidad de vida de todos los vecinos. Por lo tanto, la incorporación de la academia en el rol social que hoy nos convoca es fundamental".
Para las personas participantes, los aprendizajes adquiridos tienen una aplicación directa en la vida cotidiana. Así lo expresó Amparo Pulgar, usuaria del Ecomercado Solidario de San Esteban. "Encontré súper bueno el curso, tanto lo teórico como lo práctico. Aprender a congelar productos y verduras de la forma correcta, cosas que uno normalmente hace de manera casera, fue fantástico".
Con esta tercera adjudicación consecutiva del Fondo Concursable de Vinculación con el Medio, las Escuelas de Alimentos y Tecnología Médica reafirman el compromiso de la PUCV con iniciativas que ponen el conocimiento universitario al servicio de las necesidades del territorio, fortaleciendo la seguridad alimentaria y contribuyendo al bienestar de las familias beneficiarias de los Ecomercados Solidarios.