Universidad abordó el rol de la solidaridad en Instituciones Católicas de Educación Superior

Por Javiera Allendes L.

En el marco del Mes de la Solidaridad, el cual conmemora al patrono San Alberto Hurtado, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso realizó un conversatorio con el propósito de reflexionar en torno al rol de las universidad católicas para promover una cultura de solidaridad tanto en la formación de profesionales como en la vinculación con las comunidades.

El conversatorio “Solidaridad que transforma vidas” estuvo organizado por el Programa de Vinculación Católica, impulsado por la Vice Gran Cancillería a través de Pastoral PUCV y la Dirección de Vinculación Social y Sostenibilidad, que contó con una presentación de Benito Baranda, fundador de América Solidaria y ex director del Hogar de Cristo.

La Vicerrectora de Vinculación con el Medio, Jacqueline Páez, destacó que “el Mes de la Solidaridad es altamente relevante para nosotros porque es uno de los principales motores de nuestra visión institucional cuando nos referimos a apostar por la transformación social. Y eso solo se puede hacer con diálogo y junto al territorio, escuchando el trabajo y las experiencias de las organizaciones sociales para, en conjunto, impulsar las iniciativas que sean necesarias con el fin de que la Universidad sea un agente de cambio más”.

Benito Baranda, fundador de América Solidaria, afirmó que “este es un espacio privilegiado donde pudimos inter relacionar el mundo de la academia y de la sociedad civil para ponerse al servicio de los más desprotegidos. Si queremos un país donde haya mayor justicia y un trato más igualitario entre las personas y donde podamos ser más felices como país, la universidad es el gran espacio educacional donde eso se puede lograr. Es este espacio, más heterogéneo, en donde contamos con la suficiente madurez para transformar la sociedad y profundizar nuestra formación solidaria”.

Posteriormente hubo un panel de conversación conformado por el académico de la Facultad de Teología, Francisco Vargas; la directora de la Comunidad de Organizaciones Solidarias, Karin Weinreich; y la directora social de la Corporación La Matriz, Romina Cabrera, donde se analizó la realidad del país acerca de los grandes desafíos en fomentar la solidaridad en un mundo cada vez más individualista.

Por su parte, Karina Toledo, directora de Vinculación Social y Sostenibilidad señaló que “el ritmo acelerado de la sociedad nos desafía a detenernos y crear momentos de encuentro, como este conversatorio que nos ha invitado a reflexionar y pensar juntos en el valor de la solidaridad. Como Universidad católica nos vemos interpelados a generar estos espacios, tan necesarios para renovar nuestro compromiso social y buscar nuevos caminos para fortalecer la vinculación con la sociedad”.

Finalmente, Romina Cabrera, Directora Social de la Corporación La Matriz, y alumni de la Escuela de Trabajo Social, añadió que “la solidaridad nace desde el ejercicio de la alteridad, desde la idea de ir a conocer, sentir, mirar al otro y ver cómo a partir de lo que tú sabes, puedes ponerte al servicio de otros. Eso es algo muy necesario para la sociedad en la cual vivimos, finalmente no importa en lo que tú te desempeñas, lo que tú hayas estudiado o lo que a ti te mueva vocacionalmente, sino cómo lo logras poner al servicio de otras personas que han tenido menos oportunidades. La solidaridad va acompañada de la alteridad y de un ejercicio de justicia”.

La actividad concluyó con una Feria de voluntariados estudiantiles y de organizaciones de la sociedad civil en el patio de Casa Central.