La intervención educativa desarrollada en la Escuela Grecia convocó a estudiantes desde prekínder hasta octavo básico en una experiencia interdisciplinaria que combinó juego, memoria, historia y participación ciudadana para fortalecer el sentido de pertenencia hacia el territorio que habitan.
La historia de una ciudad no solo se conserva en sus edificios emblemáticos o en los archivos que resguardan su memoria. También permanece en los oficios que le dan identidad, en las tradiciones que se transmiten entre generaciones y en aquellos espacios cotidianos que, por habituales que sean, muchas veces pasan inadvertidos. Bajo esa convicción, la Escuela de Pedagogía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso dio inicio a la décima versión de Invasión Patrimonial con una intervención educativa desarrollada en la Escuela Grecia de Valparaíso, establecimiento ubicado en pleno corazón del plan de la ciudad.
La actividad, realizada el pasado 8 de junio, constituyó el primer hito de una iniciativa que desde 2018 ha promovido procesos de patrimonialización con niños, niñas y adolescentes de distintos establecimientos educacionales de la región. En esta ocasión, más de 350 estudiantes participaron en experiencias especialmente diseñadas para reconocer, valorar y resignificar el patrimonio cultural material e inmaterial presente en su entorno más cercano.

Para la profesora de la carrera de Pedagogía en Educación Básica y responsable del proyecto, Dra. Damaris Collao, el sentido profundo de la iniciativa radica en comprender que el patrimonio no puede ser protegido si antes no es conocido. “Creemos que el proceso de patrimonialización se inicia en el conocimiento para la custodia. Se cuida y lega aquello que se conoce. Por eso, trabajar la memoria, la historia y el patrimonio que habitamos constituye una base fundamental para formar una ciudadanía participativa y consciente de la herencia cultural que recibe”, sostiene.
Aprender patrimonio a través del juego y la creación
Uno de los principales desafíos de esta versión fue diseñar una propuesta capaz de involucrar simultáneamente a estudiantes desde prekínder hasta octavo básico. Para responder a esa complejidad, el equipo articuló una estrategia pedagógica basada en el juego como herramienta de motivación y aprendizaje, desarrollando experiencias diferenciadas según las características de cada nivel educativo.
Los cursos de educación parvularia y primer ciclo básico participaron en un circuito compuesto por catorce estaciones lúdicas elaboradas por estudiantes de la carrera de Pedagogía en Educación Básica. Estos últimos debieron investigar, seleccionar contenidos y diseñar recursos didácticos orientados a poner en valor la historia, la memoria colectiva y el patrimonio cultural de Valparaíso. Entre las actividades destacaron memorices patrimoniales, juegos de reconocimiento territorial y un álbum dedicado a la propia historia de la Escuela Grecia, reconocida como establecimiento patrimonial de la ciudad.

“Las actividades siempre giran en torno al juego como motor de motivación y aprendizaje. En esta oportunidad, los juegos estuvieron vinculados al patrimonio cultural circundante a la escuela y también a su propia historia institucional. Es importante señalar también, que en años anteriores para los cursos de 5.º a 8.º, la actividad había tenido un fin mucho más libre para los niños y niñas y esta vez orientamos la tarea a un producto integrado que permitiese hacer seguimiento al aprendizaje alcanzado por los estudiantes», explicó la profesora Damaris Collao.
Por su parte, los estudiantes de quinto a octavo básico participaron en experiencias desarrolladas junto al Laboratorio de Patrimonio del Instituto de Historia PUCV. A través de actividades que integraron contenidos de Historia y Lenguaje, elaboraron trípticos destinados a comunicar aquellos elementos de la ciudad que consideran más valiosos y significativos para su identidad.
Respecto de esta articulación interdisciplinaria, la académica destaca que ha sido sostenida durante los últimos tres años junto al Instituto de Historia, lo cual ha permitido fortalecer la propuesta formativa y avanzar hacia experiencias de aprendizaje más sistemáticas. “En versiones anteriores, las actividades dirigidas a los cursos mayores tenían un carácter más libre. Este año orientamos el trabajo hacia la construcción de un producto integrado que permitiera realizar un seguimiento más claro de los aprendizajes alcanzados por los estudiantes”, señala.
La experiencia también tuvo un impacto significativo en los estudiantes de Pedagogía en Educación Básica, específicamente de aquellos que cursan la asignatura EBA 229 y del laboratorio que diseñaron e implementaron las actividades. La preparación de cada estación implicó procesos de investigación, selección de contenidos patrimoniales y adaptación pedagógica para distintos niveles educativos, permitiéndoles poner en práctica conocimientos adquiridos durante su formación inicial docente.
Respecto al diseño de actividades para llevar a cabo esta experiencia, el estudiante de la carrera de Pedagogía en Educación Básica de la PUCV, agrega que “uno de los principales desafíos fue crear actividades que fueran simples de comprender, atractivas visualmente y significativas para estudiantes de distintos niveles. Encontrar ese equilibrio fue fundamental para captar su interés y favorecer el aprendizaje a través del juego”.
Por otro lado, y en relación al valor formativo de la experiencia como futuro docente, el estudiante de la PUCV, destaca que “estas experiencias nos permiten comprender que el aprendizaje no ocurre únicamente en el aula. Como futuros docentes, nos desafían a diseñar propuestas donde el juego, la participación y la creatividad se transformen en herramientas para enseñar y generar aprendizajes significativos”.
La participación de los futuros profesores constituye uno de los sellos distintivos de Invasión Patrimonial, iniciativa que busca articular la formación universitaria con necesidades reales de las comunidades educativas, promoviendo experiencias de aprendizaje situadas y vinculadas al territorio.

En el marco del Cuarto Festival de Percusión PUCV Gabriel Parra, estudiantes de Pedagogía en Educación Musical del Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso realizaron un taller de mediación dirigido a estudiantes del Colegio Rubén Castro. La actividad permitió a escolares de enseñanza básica conocer y experimentar con instrumentos como la marimba, el vibráfono, el xilófono y el güiro, a través de una experiencia práctica de aprendizaje musical.
La iniciativa se desarrolló como parte de las actividades formativas de la carrera y buscó acercar a los participantes a instrumentos de percusión que habitualmente no forman parte de los contextos escolares, promoviendo el aprendizaje a través de la exploración y la interpretación musical.
El académico del Instituto de Música y responsable de la actividad, Ángelo Osorio, explicó que la experiencia también constituye una instancia de formación para los futuros docentes.
«Tratamos de que los estudiantes de Pedagogía logren experimentar instrumentos de percusión que no solemos ver todos los días, como la marimba y el vibráfono, para que después puedan transmitir esos conocimientos a sus futuros estudiantes. Hoy mostramos ese mismo taller a niños del Colegio Rubén Castro para que pudieran tocar, experimentar distintas sonoridades y aprender sobre estos instrumentos», señaló.
La jornada fue guiada por estudiantes universitarios, quienes asumieron el rol de mediadores y acompañaron a los escolares durante el recorrido por los distintos instrumentos. César Cedeño, estudiante de cuarto año de Pedagogía en Educación Musical, destacó el interés mostrado por los participantes.
«Fue muy gratificante ver el interés de los estudiantes por conocer nuevos instrumentos y acercarse a la música desde la experiencia directa. Como exalumno del Colegio Rubén Castro, también fue especial poder compartir este espacio con ellos», comentó.
La experiencia fue valorada también por los estudiantes del establecimiento. José Manuel Álvarez, alumno de séptimo básico, destacó la oportunidad de aprender sobre instrumentos que no conocía.
«Aprendí sobre distintos instrumentos y cómo se tocan. Me gustó mucho el güiro por su sonido y porque lo relacioné con la cumbia. Fue una experiencia muy entretenida», indicó.
La actividad se desarrolló como una de las acciones formativas previas al Cuarto Festival de Percusión PUCV Gabriel Parra, iniciativa impulsada por el Instituto de Música con apoyo de la Dirección de Vinculación Artístico Cultural y del Fondo Concursable de Vinculación con el Medio 2026.
El festival tendrá su principal hito el próximo 23 de julio, en el marco del Día Nacional del Baterista y Percusionista, con un concierto educacional abierto a la comunidad y un homenaje a Sergio «Tilo» González. El certamen lleva el nombre del destacado músico viñamarino Gabriel Parra y cuenta con el respaldo de Juanita Parra, quien asumió como madrina de la iniciativa desde su versión 2024.
El Jardín Botánico Nacional de Viña del Mar fue escenario de RE, ciclo de intervenciones artísticas desarrollado por estudiantes de Licenciatura en Arte de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. La iniciativa reunió 14 propuestas creadas por 20 estudiantes, quienes desplegaron sus obras en distintos sectores del recinto a partir de una reflexión sobre la reutilización de materiales y su potencial creativo.
La actividad se enmarcó en la asignatura Materia y Memoria: Prácticas de Reutilización, impartida por la académica del Instituto de Arte, Javiera Ovalle. El curso propuso trabajar con materiales en desuso para otorgarles nuevos significados mediante procesos artísticos, promoviendo además una experiencia expositiva vinculada al entorno natural.
Las intervenciones fueron concebidas como un recorrido por distintos espacios del jardín, invitando a los visitantes a descubrir las obras a través de la caminata y a observar el paisaje desde nuevas perspectivas. Respecto del enfoque de la experiencia, la académica Javiera Ovalle explicó que «el pie forzado era buscar materialidades que fueran de desecho y darles una segunda o tercera vida, no desde un reciclaje industrial, sino desde la reutilización. Armamos un recorrido que también significaba activar el espacio a partir de la caminata, deteniéndonos en las obras para volver a mirar el Jardín Botánico desde ellas».
La muestra incluyó obras de carácter efímero y permanente. Cuatro de las intervenciones permanecerán instaladas en el Jardín Botánico Nacional, fortaleciendo el vínculo entre el espacio y las propuestas desarrolladas por el estudiantado.
Además de exhibir sus trabajos, los estudiantes asumieron labores de mediación con el público, compartiendo los procesos creativos y las reflexiones que dieron origen a cada obra.
El estudiante Binnie Burboa destacó que la experiencia permitió visibilizar nuevas formas de relacionarse con los residuos y promover una mirada más consciente sobre el uso de los materiales. «RE trata de reivindicar y reutilizar, entender que la materia no puede solamente botarse y desecharse, sino que tiene otro uso. Quisimos mostrar que podemos darle otro uso a los materiales, podemos hacer arte y activar a la gente a que piense dos veces antes de botar ciertos desechos», señaló.
Por su parte, Alex Manque, integrante del equipo organizador, valoró la posibilidad de situar las obras fuera de los espacios tradicionales de exhibición. «Salir un poco del espacio académico, de la galería o del museo, y venir a situar territorialmente las obras para que estén en diálogo con la naturaleza, ha sido una experiencia maravillosa», comentó.
La iniciativa permitió acercar el trabajo desarrollado por estudiantes de Licenciatura en Arte a nuevos públicos, fortaleciendo la relación entre creación artística, formación universitaria y territorio.
Esta actividad se desarrolló en el marco de la línea de Docencia Vinculada de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, promoviendo experiencias formativas que articulan el aprendizaje académico con espacios y comunidades del entorno, a través de la creación artística y la puesta en valor del patrimonio natural.
La Escuela de Pedagogía en Educación Básica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso realizó la duodécima versión de la Invasión Lectora, iniciativa que convocó a cerca de 100 estudiantes de primero a cuarto básico de la Escuela Juan de Saavedra de Valparaíso y del Colegio Luterano Concordia de Viña del Mar.
La actividad transformó distintos espacios del Campus Sausalito en escenarios de lectura compartida, promoviendo el acercamiento de niños y niñas a los libros mediante experiencias lúdicas diseñadas por estudiantes de segundo año de la carrera.
La jornada fue coordinada por la académica Andrea Bustos y contempló tres estaciones temáticas con trabalenguas, adivinanzas, poemas y chistes, además de una presentación de cuentacuentos y una colación compartida entre los participantes.
La preparación de la jornada contempló reuniones previas con ambos establecimientos para adecuar las actividades a las características y necesidades de los grupos participantes.
“Veníamos planificando y conversando previamente con las dos escuelas para poder adecuar bien el procedimiento a la realidad de esos niños y niñas. No solo son los stands, sino también poner letreros y carteles de lectura para que los niños encontraran lectura al paso”, explicó Andrea Bustos, académica de la Escuela de Pedagogía en Educación Básica de la PUCV.
La visita al campus permitió que los escolares conocieran el entorno universitario y participaran en una experiencia distinta a su contexto habitual. Desde los establecimientos participantes valoraron especialmente el entusiasmo mostrado por los estudiantes y la posibilidad de fortalecer el vínculo con la Universidad.
“Ha sido una instancia muy motivadora. Los vi muy atentos y participativos, y era importante para ellos saber que no solo está la sala de clases, sino que también están en la universidad”, señaló Nalda Ponce, tutora de tercero básico del Colegio Luterano Concordia.
Experiencia formativa para futuros docentes
La Invasión Lectora constituye también una instancia de aprendizaje para los estudiantes de Pedagogía en Educación Básica, quienes asumen un rol activo en el diseño y desarrollo de las actividades.
En ese contexto, Francesca, estudiante de la carrera que participó durante la jornada, destacó el valor de la experiencia para la formación profesional y el trabajo con niños y niñas en contextos reales.
«Fue una experiencia enriquecedora. Los stands estaban muy preparados para recibir a estudiantes de primero a cuarto básico, y se fue dando un espacio muy enriquecedor tanto para nosotros como futuros profesores, como para los niños. «, señaló.
La actividad se enmarca en la línea de Docencia Vinculada impulsada por la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, que promueve experiencias formativas en las que estudiantes universitarios ponen en práctica sus aprendizajes junto a comunidades educativas del entorno, fortaleciendo tanto su proceso formativo como el vínculo entre la Universidad y el sistema escolar de la región.
La Escuela de Kinesiología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso concluyó un ciclo de intervención con personas mayores del Barrio El Salto, en Viña del Mar, en el marco del proyecto «PUCV en Acción: Vinculación para la Recuperación», financiado por el Ministerio de Educación.
La iniciativa, desarrollada a través de una asignatura de la carrera, contempló 5 sesiones: una evaluación integral de los participantes, la entrega de resultados junto a sesiones educativas y tres talleres prácticos orientados al fortalecimiento muscular, la resistencia cardiovascular y la prevención de caídas.
El académico de la Escuela de Kinesiología, Rubén López Leiva, destacó el valor formativo y comunitario de la experiencia. “Esta intervención nos permitió vincular la docencia con las necesidades de la comunidad. Estamos muy contentos y agradecidos de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, que nos ha permitido aportar y desarrollar esta actividad en El Salto”, señaló.
Para Alyson Luffi, estudiante de cuarto año de Kinesiología, la experiencia permitió complementar la formación académica con trabajo directo en terreno. “Tener este tipo de instancias nos acerca a una visión más integral, real y práctica de la carrera. Es llevar todo lo teórico que vemos en clase a la comunidad, y ha sido muy gratificante”, comentó.
Los participantes también valoraron positivamente el proceso. Arturo Arancibia, vecino del sector, destacó los aprendizajes adquiridos durante los talleres y el impacto que tuvieron en su bienestar. “Si pudiera recomendarlo a otras personas mayores, lo haría, porque es muy bueno para nuestro cuerpo”, expresó.
La actividad forma parte de las experiencias de Docencia Vinculada impulsadas por la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio de la PUCV. Durante el segundo semestre se proyecta la realización de un nuevo ciclo de talleres orientado a responder a necesidades identificadas junto a vecinos y vecinas del Barrio El Salto.
La Escuela de Tecnología Médica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso realizó un taller de alfabetización en salud dirigido a vecinas y vecinos del Barrio El Salto de Viña del Mar. La actividad se desarrolló el martes 20 de mayo en la sede social del sector, en el marco del proyecto “PUCV en Acción: Vinculación para la Recuperación”, iniciativa financiada por el Ministerio de Educación que busca contribuir a la recuperación y fortalecimiento de comunidades afectadas por los incendios de 2024.
La jornada tuvo como objetivo acercar conocimientos básicos sobre salud preventiva a la comunidad, abordando temáticas relacionadas con enfermedades metabólicas, cardiovasculares y visuales, entre ellas diabetes, glaucoma y dislipidemias. A través de exposiciones y espacios de diálogo, docentes y estudiantes voluntarios compartieron herramientas que permiten reconocer factores de riesgo y promover hábitos orientados al cuidado de la salud.
El docente de la Escuela de Tecnología Médica, Damián Donoso, destacó el trabajo realizado por el equipo estudiantil y el valor de generar espacios de aprendizaje junto a la comunidad.
“Los estudiantes prepararon una presentación que permitió acercar conceptos clave de salud a los vecinos y vecinas, favoreciendo la comprensión de temáticas que pueden impactar directamente en su calidad de vida. Fue una experiencia muy positiva para todos quienes participaron”, señaló.
Por su parte, la académica Isabel Cantillana relevó el aporte formativo y social de la iniciativa.
“Estas actividades benefician tanto a la comunidad como a nuestros estudiantes, quienes tienen la oportunidad de reforzar sus conocimientos, desarrollar habilidades de comunicación y poner en práctica lo aprendido en su formación. Al mismo tiempo, nos permiten conocer las necesidades del territorio y proyectar nuevas acciones de apoyo”, indicó.
La instancia también fue valorada por los asistentes. Miriam, vecina del sector, destacó la utilidad de los contenidos abordados durante el taller.
“Me gustó mucho porque nos ayuda a entender mejor enfermedades que muchas veces tenemos o escuchamos nombrar, pero sobre las que no siempre contamos con información clara”, comentó.
La actividad forma parte de una serie de acciones que la Escuela de Tecnología Médica desarrolla en distintos territorios de la región, fortaleciendo el vínculo entre la Universidad y las comunidades. En el Barrio El Salto, el proyecto contempla nuevas instancias de trabajo orientadas a la promoción de la salud y la detección temprana de enfermedades, contribuyendo al bienestar de sus habitantes.
De esta manera, la PUCV continúa impulsando iniciativas que articulan formación, compromiso público y trabajo colaborativo con los territorios, promoviendo que el conocimiento universitario contribuya al desarrollo y calidad de vida de las comunidades de la Región de Valparaíso.
La historia de la palma chilena, una de las especies más emblemáticas de la Región de Valparaíso,
es el eje del primer capítulo de la segunda temporada de “Ecos del Futuro”, iniciativa impulsada
por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso que fue inaugurada en el Museo de Historia
Natural de Valparaíso. El proyecto busca acercar a la comunidad a la historia ambiental del
territorio a través de una experiencia sonora inmersiva que combina ciencia, arte e investigación
histórica.
A través de relatos, paisajes sonoros y música, la propuesta invita a los visitantes a conocer el
pasado, presente y futuro de la palma chilena, especie que ha sido testigo de las transformaciones
ecológicas y culturales del territorio y que hoy enfrenta importantes desafíos de conservación. La
experiencia busca generar una conexión emocional con el entorno natural y promover la reflexión
sobre la crisis climática y la responsabilidad colectiva en el cuidado del patrimonio ambiental.
Durante la ceremonia inaugural, la seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la
Macrozona Centro, Ariane Lüttecke, destacó el valor de este tipo de iniciativas para acercar el
conocimiento científico a la ciudadanía. “Es fundamental que la Pontificia Universidad Católica de
Valparaíso apoye proyectos inmersivos que permitan traducir el conocimiento científico en
experiencias cercanas para la ciudadanía. Esta iniciativa integra ciencia, arte y comunicación para
acercar a la comunidad la historia y los desafíos de la palma chilena, contribuyendo al
conocimiento y protección de un patrimonio natural emblemático de nuestra región”, señaló.
La directora de Ecos del Futuro, académica del Instituto de Historia e investigadora del Centro de
Acción Climática de la PUCV, Natalia Gándara, explicó que esta nueva etapa representa un
importante crecimiento del proyecto. “La segunda temporada de Ecos del Futuro marca un
importante crecimiento de la iniciativa, que hoy se transforma en una experiencia inmersiva
gracias al trabajo conjunto con el Museo de Historia Natural de Valparaíso, Explora Valparaíso y la
incubadora Ciencia Más. Esta colaboración nos permitió desarrollar un kit pedagógico, el que se
trabajó con distintos profesores de diversos colegios, que invita a la comunidad a conocer y
valorar la historia de la palma chilena y su importancia para nuestro patrimonio natural”, afirmó.
En este contexto, el director de Explora Valparaíso, Víctor Salinas, valoró la iniciativa por su
capacidad de conectar investigación, educación y divulgación científica, destacando que proyectos
como éste permiten acercar el conocimiento a las nuevas generaciones mediante formatos
innovadores que fortalecen el vínculo entre las personas y su entorno.
“Esta experiencia destaca por su carácter bidireccional, ya que permite construir un lenguaje
común entre la ciencia, la educación y la ciudadanía. Al mismo tiempo, nos ayuda a ampliar el
alcance del conocimiento científico y a generar nuevas formas de divulgación. En el caso de Ecos del Futuro, el trabajo se centró en los paisajes sonoros y la historia ambiental, lo que permitió desarrollar una propuesta museográfica innovadora junto al Museo de Historia Natural de Valparaíso”, destacó Víctor Salinas.
La propuesta también refuerza su carácter interdisciplinario al integrar a académicos, estudiantes
y profesionales del Instituto de Historia, el Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje y el
Centro de Acción Climática de la PUCV. Además, estudiantes de la carrera de Animación Digital del
Programa Interdisciplinario de Formación Profesional (PIFP) desarrollarán piezas audiovisuales que
complementarán la experiencia y facilitarán su difusión en plataformas digitales.
Para Sergio Quiroz, director del Museo de Historia Natural de Valparaíso, la colaboración con la
Universidad representa una valiosa oportunidad para acercar la ciencia a la comunidad. “La
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso comprendió desde un comienzo que la vinculación
entre la academia y los museos es fundamental. La presencia de la Universidad en este proyecto
permite acercar a científicas y científicos a la comunidad, fortaleciendo la difusión del conocimiento y otorgando mayor respaldo y credibilidad a la información que reciben las familias. Por eso valoramos profundamente este trabajo colaborativo y el vínculo permanente que hemos construido entre la Universidad y el Museo”, sostuvo.
La segunda temporada de “Ecos del Futuro” se enmarca en la Política de Vinculación con el Medio
de la PUCV y proyecta su llegada a establecimientos educacionales de la región a través de Explora
Valparaíso. Con ello, la iniciativa busca ampliar su impacto y contribuir a que más personas
conozcan la historia de la palma chilena, comprendan los desafíos ambientales que enfrenta y se
involucren activamente en la protección del patrimonio natural de la Región de Valparaíso.
Por Sebastián Paredes
Dirección de Comunicación Estratégica
En una jornada marcada por la innovación y la transformación digital en las aulas, la Universidad realizó el lanzamiento oficial de KOKI, una aplicación móvil inteligente diseñada con el objetivo de transformar la enseñanza y el aprendizaje de la estadística y la probabilidad en las universidades chilenas.
La iniciativa fue desarrollada por el Instituto de Estadística de la PUCV en conjunto con la Escuela de Ingeniería Informática y el grupo de investigación EDEPRO (www.educacionestadistica.cl). Basada en metodologías activas como el Design Thinking y SCRUM, KOKI busca agilizar los cálculos matemáticos tras las técnicas estadísticas para que los docentes y alumnos prioricen la interpretación de datos en contextos reales.
Para lograrlo, ofrece seis utilidades principales: un visualizador, calculadoras de probabilidades y de inferencia, encuestas en vivo, juegos interactivos y un asistente con inteligencia artificial para el estudio autónomo.
El proyecto, denominado formalmente «EstApp: Una aplicación inteligente para la enseñanza y aprendizaje de la estadística en educación superior» (FONDEF ID24I10075), fue adjudicado por la PUCV bajo el concurso FONDEF IDeA I+D de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).
La voz del equipo realizador
El evento de lanzamiento, realizado en el Auditorio del Aulario de Ingeniería de la Universidad, congregó a autoridades, académicos y especialistas del área, quienes compartieron junto al equipo detrás de la aplicación, sus visiones sobre el desarrollo, el propósito técnico y el impacto metodológico de esta tecnología.
El director del proyecto y académico del Instituto de Estadística de la PUCV, Felipe Ruz, explicó que la investigación comenzó hace cerca de cuatro años, primero con un fondo interno de la universidad, para ir avanzando hacia el financiamiento externo. “Con ese equipo que se consolidó durante esos primeros años postulamos a un FONDEF que adjudicamos y hoy es el evento de cierre, después de dos años de desarrollo”, dijo.
“Actualmente, contamos con una maqueta funcional que ha pasado por una serie de pruebas de laboratorio y pruebas en contextos cercanos a los reales. Detectamos que el profesor destina mucho tiempo a teorizar la estadística y queda poco tiempo para la interpretación y las aplicaciones a contextos reales, que es lo que nos importa. De ahí nace la posibilidad de que el estudiante tenga una herramienta a mano donde los cálculos y procedimientos se agilicen para detenerse más en las interpretaciones y sus implicaciones», detalló Ruz.
Asimismo, el investigador destacó que “KOKI es una innovación educativa que hará más amigable la enseñanza y aprendizaje de la estadística, además de promover la alfabetización digital ciudadana y también profesional, atendiendo a los requerimientos de la industria”.
Por su parte, Daniela Quiñones, codirectora del proyecto y profesora de la Escuela de Ingeniería Informática de la PUCV, manifestó que «la sinergia entre la ingeniería informática y la pedagogía estadística fue el núcleo para dar vida a KOKI. Desde el punto de vista del desarrollo de software, el desafío no era solo crear una herramienta técnicamente sólida, sino lograr que la inteligencia artificial y la interfaz de usuario se adaptaran de forma intuitiva a la experiencia en el aula universitaria. Buscamos que la tecnología actúe como un puente facilitador, permitiendo interacciones en tiempo real que enriquecen tanto la labor docente como la autonomía del estudiante».
Próximos pasos: masificación y comercialización
Tras superar con éxito tres procesos de validación —que incluyeron pruebas con estudiantes de Ingeniería Estadística e Informática de la PUCV, pilotajes en tres carreras de cada una de las cinco facultades de la Universidad de O’Higgins (UOH) en Rancagua y un testeo integrado con estudiantes de Pedagogía en Matemáticas de la PUCV— el equipo se prepara para expandir el alcance de la herramienta.
Desde la industria, Estefi Ulzurrún, CEO de la agencia Esaonda –que formó parte del desarrollo del proyecto y asumió la misión de comercializar KOKI– destacó que el vínculo entre el sector privado y la academia ha sido un proceso de aprendizaje mutuo, permitiendo integrar metodologías comerciales con el rigor de la investigación universitaria. Subrayó que “a través de este trabajo conjunto, se busca aplicar buenas prácticas de usabilidad y enfrentar desafíos técnicos reales que surgen al ejecutar ideas teóricas, fomentando la retroalimentación y contribuyendo a nivelar el conocimiento institucional con la evolución constante de la industria”.
Actualmente, KOKI se encuentra disponible para su descarga en las plataformas Google Play y App Store. Los creadores apuntan en el corto plazo a consolidar lazos con autoridades regionales y postular a un fondo FONDEF de continuidad (IT) enfocado en la masificación, asegurando que la aplicación pueda dar soporte simultáneo a salas de 50 o más estudiantes de manera paralela e interactiva.
Por Erika Schubert
Dirección de Comunicación Estratégica
Tras más de un mes de trabajo conjunto entre estudiantes, académicos, profesionales y organismos públicos, la Universidad concluyó una nueva versión de la Operación Renta, iniciativa que permitió entregar asesoría tributaria gratuita a contribuyentes, emprendedores y pequeñas empresas de la región, reafirmando el compromiso institucional con el desarrollo del territorio y el servicio a la comunidad.
La asesoría fue coordinada por la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la PUCV y contó con la participación de estudiantes de pregrado y posgrado, académicos, alumni y representantes de instituciones como el Servicio de Impuestos Internos (SII) y la Defensoría del Contribuyente. Durante el proceso, los equipos apoyaron a personas naturales y contribuyentes de primera y segunda categoría en la realización de sus declaraciones de renta y en la resolución de dudas tributarias.
El rector de la PUCV, Nelson Vásquez, destacó el valor público de esta iniciativa y el aporte que realiza la Universidad al fortalecimiento de la cultura tributaria. “Para nuestra Universidad es muy importante colaborar con instituciones como el Servicio de Impuestos Internos y la Tesorería General de la República en un proceso tan relevante como la Operación Renta. La recaudación tributaria es fundamental para fortalecer las políticas públicas y garantizar que cuenten con un financiamiento estable y permanente en el tiempo. Nuestra universidad ha apoyado de manera permanente este proceso, prestando asesoría a empresas, emprendedores, pymes y contribuyentes, gracias al trabajo conjunto de distintas unidades académicas y de nuestros estudiantes”, señaló.
Desde el Servicio de Impuestos Internos también realizaron una evaluación positiva de la versión 2026. El director regional del SII Valparaíso, Sergio Flores, destacó el aporte que realiza la Universidad en la atención de contribuyentes y el fortalecimiento del cumplimiento tributario. “La alianza que mantenemos con la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso nos permite acercar el cumplimiento de las obligaciones tributarias a la ciudadanía y entregar una orientación oportuna a quienes enfrentan dificultades durante este proceso”, indicó.
Flores agregó que, si bien las cifras finales aún se encuentran en consolidación, los resultados preliminares muestran un desempeño favorable. “Hubo un mayor número de declarantes en comparación con 2025 y los contribuyentes reportaron menos dificultades durante el proceso. Considerando que se trata de una operación masiva, observamos menos inconvenientes y una experiencia más fluida que en años anteriores”, afirmó.
La decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, María Teresa Blanco, valoró especialmente el compromiso demostrado por quienes participaron en la iniciativa. “Nos sentimos orgullosos de culminar exitosamente un proceso de gran impacto social. Esta experiencia reúne el trabajo conjunto de estudiantes, académicos, alumni y organismos públicos, permitiéndonos entregar un servicio gratuito, de calidad y con un fuerte sentido de responsabilidad social. Uno de nuestros mayores logros es ver cómo nuestros estudiantes ponen sus conocimientos al servicio de la comunidad”, destacó.
La académica agregó que las evaluaciones realizadas por los usuarios reflejaron altos niveles de satisfacción, confirmando la calidad de la atención brindada durante las distintas etapas de la Operación Renta. Asimismo, agradeció el trabajo de todas las personas e instituciones que hicieron posible el desarrollo de esta iniciativa, consolidada como una de las acciones de vinculación con el medio más relevantes de la Facultad.
Experiencia formativa
La experiencia también tuvo un impacto significativo en la formación de los futuros profesionales que participaron en la iniciativa. Fernanda Cerrón Altamirano, estudiante de cuarto año de Contador Auditor de la PUCV, destacó el valor que tuvo el trabajo directo con contribuyentes y emprendedores durante el proceso.
“Participar en la Operación Renta fue una experiencia muy enriquecedora y una gran oportunidad para aplicar en un contexto real los conocimientos adquiridos durante la carrera. Pudimos trabajar directamente con emprendedores y contribuyentes, brindándoles orientación y apoyo en temas relacionados con sus empresas y sus obligaciones tributarias. Esta experiencia nos permitió acercarnos a lo que será nuestro futuro ejercicio profesional, desarrollar habilidades de atención a personas y comprender de mejor manera las necesidades reales de quienes requieren asesoría”, señaló.
Con esta nueva versión de la Operación Renta, la PUCV reafirma su compromiso con la formación integral de sus estudiantes y con el desarrollo de iniciativas que ponen el conocimiento universitario al servicio de las necesidades reales de la comunidad, fortaleciendo el vínculo entre la academia, el sector público y la ciudadanía. La experiencia, además de beneficiar a cientos de contribuyentes, permitió que los futuros profesionales vivieran una instancia práctica de aprendizaje con un profundo sentido de responsabilidad social y servicio público.
Por Sebastián Paredes
Dirección de Comunicación Estratégica
La Escuela de Pedagogía en Educación Básica desarrolló una experiencia piloto de educación ambiental junto a estudiantes del Colegio Rubén Castro, iniciativa diseñada e implementada por futuros profesores de la carrera con el propósito de fortalecer el aprendizaje mediante el abordaje de problemáticas sociocientíficas presentes en el territorio.
La actividad fue coordinada por la académica Alejandra Verdejo, jefa de la carrera Pedagogía en Educación Básica, y ejecutada por estudiantes en proceso de titulación, quienes desarrollaron una propuesta pedagógica que integró contenidos de ciencias naturales, matemáticas, historia y lenguaje en un contexto de aprendizaje situado.
La experiencia se desarrolló en un laboratorio vegetal ubicado en el sector de Las Salinas, espacio que constituye una oportunidad para la educación ambiental. A través del trabajo en terreno, los participantes observaron procesos de biodiversidad y restauración ecológica presentes en el territorio, fortaleciendo aprendizajes vinculados a problemáticas socioambientales de relevancia regional.
Durante la jornada, los escolares participaron en actividades orientadas a conocer la historia del sector, identificar especies de flora y fauna nativa, recolectar semillas y reflexionar sobre los desafíos ambientales del entorno, promoviendo el pensamiento crítico y la comprensión del territorio como un espacio de aprendizaje y acción.
Aprendizaje en terreno
Sobre la iniciativa, la académica Alejandra Verdejo destacó el valor de acercar a los estudiantes a las problemáticas presentes en su entorno: “Esta experiencia releva el valor que tiene el territorio y muestra cómo los niños y niñas pueden comprender las problemáticas sociocientíficas presentes en su entorno, aportando a su resolución a través de procesos educativos significativos”.
Por su parte, José Sepúlveda, estudiante de quinto año que desarrolla su trabajo de título en el marco de esta experiencia, destacó el potencial formativo de las actividades realizadas fuera del aula.
“Trabajar en un contexto real favorece el desarrollo del pensamiento crítico, la empatía histórica y las habilidades científicas, matemáticas y comunicativas. Los estudiantes pudieron vivir distintas experiencias de aprendizaje en un mismo espacio”, comentó.
Desde el Colegio Rubén Castro valoraron positivamente la experiencia, destacando la motivación y participación de los escolares durante las actividades desarrolladas.
Grace Alvarado, coordinadora del Área de Relacionamiento Comunitario de Las Salinas, destacó el potencial del lugar como espacio de aprendizaje para alumnos de la región. “Nos interesa que este espacio pueda transformarse en una oportunidad para acercar a niños, niñas y jóvenes a la observación del entorno, promoviendo la curiosidad, el pensamiento crítico y el interés por las ciencias”, indicó.
La iniciativa forma parte de las acciones de Docencia Vinculada impulsadas por la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio de la PUCV, cuyo propósito es fortalecer la formación de los estudiantes mediante experiencias de aprendizaje desarrolladas en colaboración con comunidades y organizaciones del entorno.
Con el objetivo de seguir fortaleciendo la vinculación con el medio y generar nuevas oportunidades para sus estudiantes, nuestra casa de estudios suscribió un convenio de colaboración con Terminal Pacífico Sur (TPS), empresa perteneciente al grupo Ultramar. La alianza permitirá desarrollar iniciativas conjuntas en ámbitos de formación, prácticas profesionales e intercambio de experiencias entre el mundo universitario y el sector productivo.
La firma de este acuerdo representa un nuevo paso en el compromiso institucional de la Universidad por fortalecer sus vínculos con actores relevantes del entorno, un desafío que forma parte de los lineamientos establecidos en el Plan de Desarrollo Estratégico Institucional 2023-2029.
La colaboración también contempla espacios de diálogo e intercambio de conocimientos que permitirán acercar la formación universitaria a las necesidades actuales de la industria portuaria y logística. De esta forma, la experiencia y visión de TPS contribuirán a fortalecer los procesos formativos de la PUCV, favoreciendo una preparación más pertinente para los desafíos del mundo laboral.
El vicerrector de Vinculación con el Medio, David Contreras, destacó que “el convenio contribuirá a fortalecer la formación de estudiantes de pre y postgrado a través de una colaboración basada en el beneficio mutuo”. En ese sentido, agregó que “esta alianza permitirá ampliar las oportunidades de prácticas profesionales, potenciar iniciativas conjuntas ya desarrolladas, como charlas, simulaciones de entrevistas, resolución de desafíos y actividades de vinculación con el entorno laboral, así como conocer y compartir buenas prácticas implementadas por la empresa”. Asimismo, indicó que este intercambio de experiencias aportará información valiosa para enriquecer y retroalimentar los procesos formativos de la Universidad.
Por su parte, el gerente de Personas de TPS, Rodrigo Cabrera, valoró la firma del acuerdo y las oportunidades que generará para los futuros profesionales de la PUCV. “La idea es motivar a los alumnos para que vean que somos una realidad laboral en la Región de Valparaíso y una empresa de calidad”, indicó. Por otro lado, destacó que el convenio “abre la posibilidad para que los estudiantes puedan incorporarse al mundo laboral en TPS”.
Con esta alianza, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso fortalece su vinculación con empleadores a través de relaciones estratégicas que contribuyen a la formación de sus estudiantes y al cumplimiento de los lineamientos establecidos en su Plan de Desarrollo Estratégico Institucional 2023-2029.
Dando cuenta de su histórico compromiso con la política pública y los desafíos que enfrenta el país, nuestra casa de estudios inició la segunda versión del Diplomado en Gestión de Inteligencia Estratégica para el Desarrollo Organizacional Público y Privado, programa orientado a la formación de profesionales capaces de gestionar información crítica para apoyar la toma de decisiones en distintos niveles organizacionales.
La propuesta académica, que cuenta con la colaboración del King’s College London, refuerza el compromiso institucional con el desarrollo de programas de formación continua de excelencia, que contribuyan al fortalecimiento de conocimientos especializados en áreas de alta relevancia nacional.
La ceremonia inaugural se realizó en la sede PUCV Santiago y contó con la presencia del rector Nelson Vásquez; el vicerrector de Vinculación con el Medio, David Contreras; la coordinadora académica del Diplomado, Andrea Lodeiro; estudiantes, académicos, autoridades universitarias, representantes de organizaciones públicas y privadas, además de integrantes de las Fuerzas de Orden y Seguridad.
En la ocasión, el exsubsecretario de Seguridad Pública, Andrés Jouannet, dictó una conferencia sobre los principales desafíos que enfrenta Chile en materia de inteligencia y seguridad, destacando el rol que pueden desempeñar las universidades en la formación de capital humano especializado.
El rector Vásquez subrayó que el conocimiento de excelencia desarrollado por la PUCV contribuye a la formación de profesionales capaces de comprender el presente y anticipar el futuro de fenómenos complejos, como la seguridad, el crimen organizado, el cibercrimen y la inteligencia estratégica.
“Una universidad esencialmente formadora siempre va a estar pensando que el desarrollo de capacidades es clave para entender no solo la actuación de las personas en la actualidad, sino su proyección para los próximos tiempos. Una institución como la nuestra, que cree en la formación de personas, tiene que ofrecer programas de este tipo para entender la complejidad de los problemas y abordar soluciones”, indicó.
Asimismo, destacó el trabajo conjunto con el King’s College London, indicando que “la colaboración con instituciones internacionales de alto prestigio nos permite recoger experiencias internacionales para abordar la complejidad de temas que tanto reclaman los ciudadanos. Finalmente, son las personas más vulnerables de la sociedad chilena las que se ven afectadas cuando la seguridad y la democracia comienzan a debilitarse”.
Por su parte, el vicerrector de Vinculación con el Medio, David Contreras, destacó el papel de la Universidad como lugar de análisis ante los desafíos de la seguridad global, estableciendo un vínculo estrecho entre la formación especializada y la preservación de la democracia.
“Somos un espacio de reflexión y madurez sobre lo que significan las grandes problemáticas del país, actualmente en temas de inteligencia y de pensamiento estratégico. Por eso, cuando los estudiantes aborden este tema, no solo lo harán desde lo conceptual, sino también desde el diagnóstico, la planificación, la aplicación de metodologías y la gestión de aspectos organizacionales, económicos, financieros y tecnológicos”, afirmó.
En tanto, el exsubsecretario de seguridad, Andrés Jouannett, destacó la necesidad de fortalecer la seguridad pública mediante la colaboración entre la academia, el Estado y el sector privado, relevando la importancia de contar con programas educativos especializados para desarrollar capacidades estratégicas y de inteligencia que permitan enfrentar con rigor científico el avance del crimen organizado.
“Felicito a la Pontificia Universidad Católica Valparaíso, porque creo que es de las pocas instituciones que está abordando un tema que es de fondo. Para enfrentar y derrotar el crimen organizado no basta con la voluntad, sino que es necesario desarrollar capacidades, generar formación y promover la discusión sobre un tema que es trascendental, especialmente si se realiza en colaboración con una institución tan importante como el King’s College”, sostuvo.
Finalmente, Jouannet valoró la reciente promulgación de una nueva ley de inteligencia en Chile, destinada a modernizar y fortalecer el Sistema de Inteligencia del Estado, dotando al país de herramientas más eficaces y coordinadas para prevenir y combatir el crimen organizado. “Tenemos una gran oportunidad con la nueva ley de inteligencia, y las universidades también deben involucrarse en ese desafío”, puntualizó.
Formación en inteligencia estratégica
El Diplomado de Gestión de Inteligencia Estratégica de la PUCV, que en esta segunda versión será cursado por 22 alumnos a nivel nacional, contempla contenidos relacionados con el análisis de amenazas y riesgos, la evaluación de oportunidades estratégicas y la generación de conocimiento accionable. Para ello incorpora metodologías innovadoras y casos prácticos provenientes de los ámbitos público y privado.
La coordinadora académica del Diplomado, Andrea Lodeiro, destacó que el programa aborda metodologías de análisis aplicadas a fenómenos contemporáneos críticos, además de temáticas vinculadas a la desinformación y a la crisis de la objetividad informativa en la era digital.
El plan de estudios posee un enfoque teórico-práctico y está estructurado en cuatro módulos: “Introducción a la Gestión de Inteligencia Estratégica”; “Tipos, Recursos, Técnicas y Métodos Constitutivos de la Producción de Inteligencia”; “Análisis, Búsqueda de Inteligencia y Difusión de Resultados” y “Desarrollo de Sistemas y Esquemas Organizacionales de Inteligencia”.
Motivación para capacitarse en inteligencia estratégica
Francisco Cruz, oficial de Carabineros de Chile y estudiante del Diplomado, destacó que acceder a esta formación académica representa una oportunidad crucial para su desarrollo profesional y para la adquisición de herramientas analíticas sofisticadas. “Participar de este programa me permitirá adquirir herramientas para poder entender el contexto y adquirir estrategias para generar un mejor servicio a la comunidad”, comentó.
Por su parte, el estudiante Pablo Cadena, también oficial de Carabineros, destacó la relevancia de la formación académica superior en el ámbito de la inteligencia estratégica para fortalecer las labores de seguridad pública y privada en el país. “Las universidades tienen mucho que decir en esto. Son lugares de encuentro que posibilitan la coordinación con otras entidades, con otros puntos de vista y esta vinculación que tienen con universidades del primer mundo, como el King’s College London, también nos permite incorporar una visión más global de temas tan importantes como la seguridad, tanto en el ámbito público como privado”, concluyó.
La asistencia técnica realizada por el Centro de Acción Climática de la PUCV fue un aporte fundamental para la elaboración del Plan de Acción Comunal de Cambio Climático (PACCC) de Valparaíso, instrumento recientemente aprobado por unanimidad por el Concejo Municipal y que establece medidas prioritarias para enfrentar los principales desafíos e impactos que genera el cambio climático en la comuna.
Este instrumento tiene por objetivo fortalecer la gobernanza climática municipal y local para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y aumentar la capacidad de adaptación, protegiendo el patrimonio natural y urbano.
Para lograr dicho objetivo, el plan cuenta con 28 medidas prioritarias agrupadas en siete programas: Áreas verdes, biodiversidad y ecosistemas; Agua y recursos hídricos; Desarrollo comunitario y social; Eficiencia Energética; Gestión territorial; Gestión de residuos y economía circular; y Planificación urbana.
La alcaldesa Camila Nieto destacó el aporte de los distintos actores involucrados en la iniciativa: “Quiero agradecer también a la PUCV que estuvo presente en todo este proceso junto a nuestros equipos, y por supuesto también a las diversas organizaciones sociales y comunitarias de Valparaíso”.
Rol de la PUCV
El equipo de Adaptación del Centro de Acción Climática PUCV, liderado por José Tomás Videla y conformado por Marcelo Madariaga, Raúl Pino y Fernando Cabrera, realizó una caracterización climática detallada de la comuna de Valparaíso en base a datos de al menos 30 años.
También identificaron y evaluaron la vulnerabilidad y el riesgo climático actuales del territorio, y realizaron una proyección climática a futuro y procesos de encuesta y participación con la ciudadanía y funcionarios.
“Ha sido un proceso significativo por la diversidad de miradas en el diagnóstico y en la propuesta de acciones. Por una parte, la mirada de la Universidad a través de un análisis científico sobre el riesgo climático en forma diferenciada para amenazas y zonas de la comuna. En segundo lugar, la participación de la ciudadanía en el diagnóstico y propuestas a través de distintas formas de participación, tanto en talleres como en encuestas”, señaló el director de Adaptación del Centro de Acción Climática PUCV, José Tomás Videla.
Otro elemento que destacó fue el componente local en el desarrollo del instrumento. “Es una comuna que como universidad conocemos bien y que tiene grandes necesidades y brechas en materia de adaptación al cambio climático que se cruzan con vulnerabilidad territorial y social significativa”, resaltó.
Por su parte, el concejal Vicente Celedón destacó que “estamos muy contentos, porque se van a abordar materias como áreas verdes, incendios, remociones de masas, olas de calor y, por supuesto, la escasez hídrica en nuestra comunidad”.
Desde la Dirección de Medioambiente del municipio, Alejandro Villa, valoró el trabajo colaborativo. “Hay que destacar que este trabajo, sin duda, fue importante en su logro con la participación técnica del Centro de Acción Climática de la PUCV, con lo que pretendemos establecer, ojalá en el corto plazo, una relación más estrecha”.
De acuerdo con lo que indica el PACCC, los funcionarios y expertos coinciden en que los desafíos más urgentes son la prevención de incendios en zonas de interfaz urbano-forestal, la inseguridad hídrica y el manejo de remociones en masa. Socialmente, existe una fuerte demanda por mejorar la gestión de residuos -que permitiría reducir las emisiones de metano- y por implementar programas de educación ambiental. Finalmente, el plan subraya la necesidad de un soporte para facilitar el acceso a la información y el seguimiento de las metas climáticas.
El apoyo de la PUCV a través de su Centro de Acción Climática fue determinante para el desarrollo y aprobación del plan. Esta colaboración reafirma el valor de la vinculación entre la academia y los organismos públicos y se tradujo también en una herramienta local clave para mejorar la calidad de vida de los habitantes de Valparaíso.
Cabe consignar que esta iniciativa se enmarca en los objetivos del Plan de Desarrollo Estratégico Institucional 2023-2029 en orden a profundizar la vinculación de la Universidad con la sociedad.
Por Diamanda Lucic
Centro de Acción Climática
Con el propósito de establecer la sostenibilidad como el sello distintivo y motor de desarrollo económico en el litoral central, continúa la implementación del programa “Concón–Mantagua Turistech: transferencia para el turismo sostenible y experiencias auténticas”. Esta iniciativa estratégica, ejecutada por el Núcleo Biotecnología Curauma (NBC) de laUniversidad, logró articular de manera inédita los esfuerzos del sector público, la academia y la comunidad empresarial costera para sentar las bases del denominado «Turismo Azul».
El programa, financiado mediante el Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de Valparaíso, reúne a más de 30 establecimientos locales que abarcan desde el rubro hotelero y gastronómico, hasta escuelas de surf y operadores de turismo ecológico. A través de esta iniciativa, se impulsó la adopción de tecnologías limpias, la puesta en valor de la biodiversidad del Humedal de Mantagua y el fortalecimiento de capacidades locales para enfrentar los desafíos climáticos del siglo XXI.
Ciencia Aplicada y Bidireccionalidad
El director del NBC y académico de la PUCV, Rolando Chamy, relevó el profundo valor del concepto de la bidireccionalidad en la vinculación universitaria, donde el conocimiento científico sale de las aulas para generar un impacto territorial medible.
«La vinculación de la universidad con su entorno es altamente positiva. A través de la sostenibilidad lo que se busca es la competitividad, que finalmente se traduce en desarrollo y progreso. En este proyecto logramos que 25 establecimientos midieran formalmente su huella de carbono e hídrica, implementaran diagnósticos de eficiencia energética y distribuyéramos más de 20 composteras, permitiendo una transición real desde el turismo tradicional hacia un turismo azul sostenible», detalló Chamy.
Karina Arias Silva, representante del Hostal Restaurante Club House de Concón, destacó el impacto positivo del acompañamiento académico, subrayando que «para nosotros como empresa todo este programa ha sido sumamente importante. El concientizarnos a todos con esta información es gratificante y nos deja una gran enseñanza para poder replicarla fielmente a cada uno de los turistas que nos visitan».
Compromiso e Impulso Regional
Desde el Gobierno Regional de Valparaíso, Javier Rodríguez, profesional de la División de Fomento e Industria, destacó que para el GORE este desafío ha representado años de trabajo, relevando que este tipo de iniciativas permite que las comunidades se vuelvan partícipes directas del progreso económico local.
«Este proyecto es un desafío en el que el Gobierno Regional viene trabajando desde hace varios años, enfocado firmemente en desarrollar, impulsar y fomentar el turismo bajo un enfoque estrictamente sostenible. Hoy sabemos que el turismo es una actividad estratégica para Valparaíso y la vinculación estrecha con las comunidades locales es absolutamente fundamental para garantizar su sostenibilidad económica y ambiental», sostuvo.
Sostenibilidad en terreno
La implementación en terreno demostró que la sostenibilidad, la economía circular y el desarrollo empresarial son perfectamente compatibles. Para Isabel Woolvett, propietaria de Hostal Blanca Estela en Concón, el aprendizaje técnico marcó un antes y un después en su modelo operativo cotidiano.
«En el caso de mi recinto, que es un negocio de alojamiento, hoy me considero casi una experta en el compostaje de residuos orgánicos utilizando lombrices californianas. Además, implementamos un punto limpio e involucramos activamente a nuestros pasajeros en esta experiencia sustentable, captando un público diferenciado que valora enormemente el cuidado del medio ambiente», relató Woolvett.
Por su parte, el concepto de Turismo Azul se situó en el centro de la actividad. Mónica Gasto, copropietaria de Posada del Parque Lodge y presidenta de la Fundación Humedal de Mantagua, enfatizó la urgencia de adoptar esta filosofía. «Lo encuentro sumamente interesante porque nos permite explicar y vivir el turismo azul como una verdadera forma de vida sustentable en el tiempo. Chile es pura costa, por lo que poner este enfoque en el conocimiento público es una necesidad crítica para proteger nuestros humedales y entornos costeros de manera permanente», dijo.
El proyecto Concón–Mantagua TurisTech demuestra que la colaboración entre la academia, el sector público y privado, el Estado y la comunidad es clave para impulsar un desarrollo turístico sostenible. Gracias a esta iniciativa, Concón y Mantagua se consolidan como un destino turístico de vanguardia, donde la protección de la biodiversidad local es clave y motor del desarrollo económico costero de la zona.
La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través de su Escuela de Kinesiología y del Programa Acción Senior, participó el pasado 26 de mayo en una Feria de la Salud organizada por ASIVA en Villa Alemana.
La jornada, dirigida principalmente a personas mayores y grupos prioritarios, reunió a diversas instituciones de la región, entre ellas universidades, centros de salud, cajas de compensación y un vacunatorio móvil contra la influenza, generando un espacio de atención y promoción de la salud para la comunidad.
Durante la actividad, el equipo de la Escuela de Kinesiología realizó evaluaciones de presión arterial, saturación de oxígeno y fuerza muscular mediante dinamometría. Asimismo, aplicó el cuestionario RAPA (Rapid Assessment of Physical Activity), herramienta que permite conocer el nivel de actividad física de cada participante y entregar recomendaciones de ejercicio acordes a sus condiciones de salud. Cada asistente recibió una pauta de evaluación personalizada.
Atención centrada en las necesidades de las personas mayores
La actividad fue liderada por el académico de la Escuela de Kinesiología, Rubén López, quien destacó la importancia de acercar este tipo de orientaciones a la comunidad.
«Hoy estamos entregando asesoría para la prescripción del ejercicio. Lo que hemos detectado es que las personas realmente necesitan orientación en este ámbito, porque hay muchas que no están realizando actividad física y quienes sí lo hacen, muchas veces lo hacen de manera insuficiente», señaló.
Asimismo, explicó que la participación de la Universidad en estas instancias permite entregar recomendaciones concretas que contribuyen al bienestar de las personas, al mismo tiempo que genera oportunidades de aprendizaje para los estudiantes en escenarios reales de intervención.
Formación al servicio del territorio
Para las y los estudiantes participantes, la jornada constituyó una valiosa experiencia formativa que complementa los aprendizajes desarrollados en el aula. Así lo expresó Esteban Jiménez, estudiante de Kinesiología, quien se sumó voluntariamente a la actividad durante su período de receso académico.
«Siempre me ha gustado participar en actividades con personas mayores; es un área que me apasiona. Muchas veces esta población queda postergada, por eso considero muy importante lo que hacemos hoy. Además, tengo compañeros muy motivados y el profesor López constantemente nos invita a participar en iniciativas de este tipo», comentó.
A través de este tipo de acciones, la PUCV continúa fortaleciendo una formación integral comprometida con las necesidades del entorno, promoviendo que los conocimientos y capacidades desarrollados en la Universidad contribuyan al bienestar y la calidad de vida de las comunidades de la Región de Valparaíso.
Listado de proyectos adjudicados
Esta semana se dieron a conocer los resultados del Fondo Concursable de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, iniciativa que este año beneficia a 98 proyectos pertenecientes a 30 unidades académicas (de siete facultades) y tres centros institucionales. El objetivo central de estos fondos es respaldar propuestas que conecten directamente el quehacer académico con los desafíos reales de la región y el país.
En cuanto a la distribución de los recursos, un total de 62 iniciativas se situaron en la categoría de Vinculación Bidireccional en Docencia Vinculada y Servicios Comunitarios Disciplinares. Por su parte, 28 proyectos se integraron en la sección de Vinculación Unidireccional en Divulgación del Conocimiento e Inserción Laboral, mientras que ocho propuestas se ejecutarán a través del Fondo Concursable UCV2495, contribuyendo directamente al desarrollo del Barrio Industrial El Salto.
Al respecto, el vicerrector de Vinculación con el Medio de la PUCV, David Contreras, destacó la transición desde una excelencia más introspectiva hacia una bidireccionalidad estratégica, donde la institución no solo entrega conocimiento, sino que se nutre y aprende de las realidades del territorio, lo que es un requisito esencial para seguir avanzando en materia de aseguramiento de la calidad.
“En estos días a nivel universitario no basta sólo con la excelencia, como se dice en los valores fundamentales de nuestra institución. Esto debe tener un sentido en la docencia y en la investigación cuando está conectada con la realidad y es un aporte a lo que requieren los territorios (…) Es importante la bidireccionalidad de la vinculación con el medio donde uno aporta y también aprende de eso, lo que es muy relevante para nosotros”, añadió.
Docencia Vinculada: Impacto en los Territorios
Entre las iniciativas destacadas se encuentra la liderada por el decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Rodrigo Saavedra, quien se adjudicó el proyecto titulado “Matriz Viva: Reconociendo el origen para imaginar el futuro”. La iniciativa busca la rehabilitación integral del barrio La Matriz en Valparaíso, impulsada por la colaboración entre docentes, estudiantes y organizaciones locales.
“Es un trabajo que estamos llevando adelante con un grupo de alumnos de titulación que han estado estudiando desde el año pasado el barrio de La Matriz y proponiendo distintas alternativas de programas urbanos que permitan una rehabilitación, lo que esperamos compartir con quienes toman decisiones en la ciudad”.
Por otro lado, la académica de la Escuela de Alimentos, Lorena González, desarrolla un proyecto enfocado en la formación en buenas prácticas para el procesamiento de alimentos con foco en la inocuidad. El objetivo es promover el cuidado de la salud y el bienestar en los ecomercados solidarios de Valparaíso, Viña del Mar, San Felipe y San Esteban, un trabajo que se efectúa en conjunto con la Escuela de Tecnología Médica.
“Es una tremenda oportunidad porque nos permite vincularnos con el medio de una forma bidireccional en donde involucremos no solamente a nuestros estudiantes, sino que trabajemos directamente con la comunidad. Vamos a formar en temas de procesamiento de alimentos, técnicas adecuadas de preservación de la vida útil, conceptos de higiene inocuidad y con los colegas de tecnología médica veremos temáticas de salud”, complementó.
En el área de la salud y el cuidado social, el profesor Rubén López de la Escuela de Kinesiología, lidera una iniciativa para capacitar a quienes atienden a una población creciente de adultos mayores dependientes, buscando optimizar la atención y proteger la salud del cuidador.
“Esto viene de una necesidad sentida en la comunidad porque como las personas mayores están en aumento, sobre todo las personas mayores dependientes. Cada vez hay mayor necesidad de formación de cuidadores y es importante que no se enfermen en esta labor de cuidar. Entonces, en ese sentido va contribuir a que la comunidad aprenda a cuidar de manera óptima y que se resguarde la salud de estas personas”, añadió.
Finalmente, en el ámbito educativo, el profesor del Instituto de Matemáticas, Felipe Riquelme, lidera desde 2023 el Taller de Razonamiento Matemático, un programa que busca transformar la enseñanza de esta disciplina en estudiantes de secundaria mediante un enfoque creativo y no procedimental.
“Es un tipo de enseñanza mucho más enfocado en explorar la creatividad y explorar las capacidades propias que tiene cada estudiante. Y por supuesto también está la contribución que hace este proyecto a nuestros ayudantes y que les permite desarrollar estas competencias que están declaradas en los perfiles de egreso de las carreras”, complementó.
Servicios Comunitarios Disciplinares
En la categoría de Servicios Comunitarios, la jefa de Vinculación con el Medio de la Escuela de Ingeniería Bioquímica, Cecilia Guerrero, se adjudicó el proyecto “Pasantías Escolares – Ingenio Bioactivo, una alternativa para un futuro más sustentable”.
“Para nuestra escuela es fundamental contar con estos fondos, ya que nos permiten desarrollar actividades de vinculación efectivas y con un impacto real en la comunidad. Creemos firmemente que representan una gran oportunidad para impulsar más iniciativas que además fortalecen la formación de nuestros futuros ingenieros bioquímicos. Estamos además muy felices como unidad académica de contar con el respaldo de tres proyectos de vinculación con el medio, de los cuales dos son consolidados”, concluyó.
El viernes 15 de mayo se celebró la conmemoración de San Isidro Labrador, patrono de la Escuela de Agronomía, en la sede de la carrera en el sector de La Palma en Quillota.
La celebración comenzó con una eucaristía realizada por el padre José Pablo Valencia, Capellán general de la Universidad, instancia de encuentro, fe y comunidad, donde estudiantes, académicos, funcionarias y funcionarios compartieron un espacio de oración y reflexión, reconociendo el valor del trabajo, el cuidado de la tierra y el servicio a los demás.
Tras la celebración religiosa se desarrolló un almuerzo y posteriormente una serie de juegos y dinámicas animadas por la Dirección de Deportes y Actividad Física a través de un grupo de monitores de la carrera de Educación Física.
Carreras de sacos, juegos de tirar la cuerda, desafíos deportivos y concursos flash, formaron parte de las actividades que organizó la DIDAF durante la jornada de celebración.

Eduardo Fernández, jefe de Vinculación con el Medio de la Escuela de Agronomía, valoró la participación de la Dirección de Deportes y Actividad Física en la celebración de la Escuela.
“Agradecemos el apoyo de la DIDAF, a través de su entusiasta grupo de monitores y el equipo de gestión de la Dirección, quienes desarrollaron una serie de actividades. Nuestros estudiantes disfrutaron esta actividad, ya que nos permiten unirnos como Escuela y estrechar vínculos a través del deporte y la recreación”.
María Francisca Cáceres, coordinadora del área de Actividad Física y Bienestar Humano de la DIDAF, remarcó la importancia de desarrollar iniciativas en los distintos espacios de la Universidad.
“Para nuestra Dirección es clave vincularse con las carreras de la Universidad y colaborar con la realización de instancias que promuevan el bienestar y el movimiento. El objetivo de los juegos y dinámicas que se llevaron a cabo fue promover la participación de la comunidad universitaria y brindar un espacio de alegría y sano esparcimiento. Además, creemos que es importante generar estas instancias en la Escuela de Agronomía, debido a que muchas veces la distancia impide impulsar más actividades deportivas allá”.

La Dirección de Deportes y Actividad Física junto a la Escuela de Educación Física formaron parte de las iniciativas realizadas por el Liceo Técnico Polivalente A2 de Cabildo en el marco de la conmemoración del Día de la Convivencia Escolar. En esta oportunidad se puso el foco tanto en la comunidad estudiantil como en profesores y profesoras, logrando abarcar a alrededor de 250 personas.
El equipo de la PUCV contó con monitores de la carrera de Educación Física, quienes lideraron distintos juegos y actividades recreativas en el patio del Liceo. En paralelo, otro grupo trabajó junto al cuerpo docente del recinto en la capacitación sobre pausas activas para aplicar en el aula.
A través de la participación en esta jornada se busca conectar a la Universidad con los estudiantes y profesores del establecimiento educacional mediante actividades que refuercen el rol del deporte y el movimiento como parte de la formación integral.
María Francisca Cáceres, coordinadora del programa de Actividad Física y Bienestar Humano, se refirió al objetivo de esta jornada.
“Como Universidad aceptamos encantados la invitación que nos cursaron para participar de esta jornada. Gracias al trabajo coordinado con EFI logramos entusiasmar a los estudiantes con actividades deportivas que pueden desarrollar durante el año, y, por otro lado, entregamos herramientas para los profesores y profesoras sobre el impacto positivo que podrían tener las pausas activas en el aula. Bien aplicadas pueden ser una excelente innovación pedagógica”.

La actividad desarrollada junto a cerca de 40 profesoras y profesoras del Liceo se vinculó con la adaptación de las pausas activas impulsadas por la Dirección de Deportes y Actividad Física durante el año pasado. En aquella oportunidad se realizaron ocho cápsulas audiovisuales dirigidas a la comunidad universitaria, y el desafío de ahora, era mostrarles a los docentes ejercicios que pueden desarrollar con sus estudiantes.
Tanya Ahumada, jefa de Vinculación con el Medio de la Escuela de Educación Física, valoró la recepción de la comunidad pedagógica.
“Lo que buscamos con este taller es aclarar algunos conceptos que a veces se ven como similares, pero son diferentes, tales como: sedentarismo, inactividad, ejercicio físico, etc. A partir de esa información, se abarcaron algunas metodologías prácticas sobre cómo romper con los tiempos sedentes que tienen los estudiantes frente a un profesor durante un tiempo prolongado y cómo lograr hacer ese break para recuperar la atención de los chicos. Para ello, enseñamos algunas dinámicas y la recepción fue muy buena, donde pudieron comprender los beneficios de la actividad física para el aprendizaje”.

Luis Reyes, encargado de Convivencia Escolar del Liceo Técnico Polivalente A2 de Cabildo, agradeció la participación de la PUCV en la actividad, en la que cerca de 200 estudiantes del establecimiento pudieron participar de los distintos juegos.
“Para nuestro establecimiento es muy gratificante recibir a la Universidad, sobre todo porque tenemos un sello muy fuerte por el deporte, y apostamos a que estas actividades puedan ayudarnos a promover la vida activa, mejorar la salud mental e incorporar hábitos de vida saludables en nuestro Liceo. Por otro lado, con las dinámicas y juegos realizados se promueve el trabajo colectivo y el disfrutar en comunidad”.
Los distintos juegos y dinámicas liderados por monitores de la Escuela de Educación Física abarcaban estaciones de mini tenis de mesa, juego del paracaídas gigante, fútbol tenis, básquetbol y desafío de planchas. Además, se entregó información sobre las actividades que desarrolla la DIDAF.
Danae Moya, estudiante de Educación Física y monitora de la actividad, destacó el vínculo que se establece con la ciudad.
“En mi caso estudié y viví acá en Cabildo hasta antes de entrar a la PUCV. Es una ciudad pequeña, y que la Universidad venga tiene un impacto muy significativo porque entusiasma y abre puertas. La participación de los estudiantes fue muy buena y con mucha energía”.

Estudiante de Arquitectura en la PUCV comenzó en el atletismo a los 22 años. Hoy se prepara para representar a Chile en los Juegos Panamericanos Universitarios Lima 2026 organizados por FISU en los 3.000 metros con obstáculos.
Por: Sofía Venegas Figueroa
“Nunca me la creí. Recién hace menos de un año empecé a aceptar que soy buena”. Así lo reconoce Antonia Alexandra Valdenegro Acuña, estudiante de Arquitectura en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, quien con 23 años acaba de clasificar a los FISU Panamericanos de Lima 2026 en la prueba de 3.000 metros con obstáculos.
“Fue todo muy rápido. Todavía estoy procesándolo”, comenta sobre un logro que la llevará a vestir la camiseta de la PUCV en agosto próximo. A diferencia de otros deportistas universitarios que se formaron desde edades tempranas, con participación en torneos escolares o binacionales, Valdenegro comenzó más tarde. Su primera experiencia en una competencia formal en pista fue reciente, lo que no ha impedido una progresión sostenida en sus marcas y rendimiento.
Antonia llegó a la PUCV desde Arica tras un receso marcado por la revuelta social y la pandemia. Su decisión de estudiar Arquitectura respondió a un interés claro por el enfoque formativo de la universidad. “Comparado con otras casas de estudio, que son más de estructuras y matemáticas muy duras, acá hay una mirada distinta”, explica.
Durante su infancia y adolescencia practicó fútbol, balonmano y cheerleading, principalmente en contextos de equipo. El atletismo apareció en primero medio, pero desde una lógica recreativa. “El club que tenía era muy familiar. Entrenábamos y después nos íbamos a tomar té a la casa del entrenador. Había muchos niños, era todo muy cercano”, recuerda.
En ese entonces, nada anticipaba que años más tarde esa práctica se transformaría en su principal foco deportivo.

VOLVER A CORRER
Ya instalada en Viña del Mar, mientras cursaba sus estudios universitarios, enfrentó un periodo personal complejo que impactó directamente en su relación con el deporte. “Quería salir a correr y no podía. Era mucho de prueba y error”, relata. “Me ponía la ropa, salía, pero no podía correr. Caminaba, caminaba, y no podía”.
Esa dificultad se repitió en varias ocasiones, hasta que, sin mayores expectativas, logró retomar el trote. “Solo sé que me costó mucho”, reconoce. Ese momento marcó un punto de inflexión en su proceso.
A partir de entonces, comenzó una etapa de aprendizaje autodidacta. Se interiorizó en conceptos de entrenamiento, como trabajo regenerativo, fortalecimiento e intensidad, y durante un periodo asumió su propia planificación. “Empecé a guiarme sola”, dice, evidenciando un proceso construido desde la constancia.
Su primera carrera relevante fue la Maratón de Concón 2023. Corrió los 10 kilómetros y, sin mayores expectativas, registró un tiempo que la sorprendió tanto a ella como a su entorno. Fue la primera señal concreta de su potencial.
El punto de inflexión competitivo llegaría poco después, cuando conoció a Brian Codoceo ,en ese entonces seleccionado de Atletismo PUCV. Coincidieron en una clase de teatro, comenzaron a seguirse en redes sociales y, al poco tiempo, salieron a correr juntos. “Yo me quería creer bacán y partí más rápido de lo que podía. Terminé súper cansada”, recuerda entre risas.
Tiempo después, Antonia volvió a competir en los 10 kilómetros, esta vez en la Maratón de Viña del Mar, donde marcó 43 minutos y 55 segundos. Al comentarle su tiempo a Brian, la reacción fue inmediata : “¿Me estás leseando?”. No le creyó hasta ver los registros.
Desde entonces, iniciaron un trabajo conjunto que se mantiene hasta hoy. Codoceo es su entrenador, pero también una figura cercana en su proceso. “Él hasta el día de hoy es mi entrenador. Somos amigos”, señala. Juntos han proyectado una progresión sostenida en su rendimiento.
Su ingreso al equipo representativo de la PUCV tampoco siguió un camino convencional. No fue a través de una beca ni de un proceso formal de selección. “La universidad estaba buscando personas para correr un Cross country. Brian dijo ‘tengo una amiga que corre’. Me llamaron, corrí y me quedé”, cuenta.
Ya integrada al equipo, el entrenador Leonardo Fernández la orientó hacia una prueba que hasta ese momento no era su especialidad: los 3.000 metros con obstáculos. “Hasta el día de hoy es mi prueba favorita”, afirma. Es, además, la disciplina en la que logró su clasificación internacional.

FENAUDE 2025
Uno de los hitos más significativos de su carrera ocurrió en un campeonato FENAUDE, precisamente en los 3.000 metros con obstáculos. En esa instancia, enfrentaba nuevamente a una rival que históricamente la superaba, lo que había instalado en ella una expectativa de resultado adverso.
Previo a la competencia, decidió modificar su preparación mental. Se aisló del entorno, buscó un momento de concentración personal. “Oré, la verdad. Me ayudó harto”, comenta, relevando una dimensión que, según explica, forma parte de su proceso deportivo.
En carrera, avanzó desde posiciones rezagadas hasta situarse junto a su principal competidora. Sin embargo, en el tramo final volvió a aparecer la duda. “Pensé que me iba a pasar”, reconoce. Finalmente, cruzó en segundo lugar.
Minutos después, la organización descalificó a la ganadora por una infracción reglamentaria, lo que le otorgó el primer puesto. “Me sentí culpable, porque pensé en todo el esfuerzo que hay detrás de cada deportista”, relata. Tras conversar con su entrenador, logró resignificar el resultado: “No es que te hayan regalado el triunfo, tú hiciste una buena carrera”.
La sorpresa mayor vendría con la marca. En una prueba que, por sus 35 obstáculos, suele registrar tiempos más altos que el 3.000 plano, Antonia logró su mejor registro personal, incluso por sobre su marca en pista sin vallas. “Lo abracé y me puse a llorar. Estaba muy feliz”, recuerda.
APRENDER A CREÉRSELA
Pese a sus resultados, una de las características que más se repite en su relato es la dificultad para reconocerse. “Me cuesta mucho aceptar los halagos”, admite. “Una vez me dijeron ‘tú eres la niña del obstáculo’ y me dio nervios”.
Su entorno también ha sido testigo de ese cambio. En un inicio, su rutina deportiva pasaba desapercibida en su familia. “Era como ‘ya, la Antonia sale a correr’, algo normal”, comenta. Sin embargo, con la llegada de resultados más consistentes, esa percepción comenzó a cambiar.
En ese proceso, su entrenador ha cumplido un rol clave. Más allá de lo técnico, ha reforzado su confianza. “Él me dice: ‘por algo quieren hablar contigo, por algo quieren entrevistarte’”, cuenta.
Hoy, aunque aún le incomoda la exposición, comienza a asumir que su historia tiene un valor que trasciende lo personal. Y, poco a poco, se permite creerlo.
Con los FISU Panamericanos de Lima 2026 en el horizonte, Antonia ha asumido una preparación integral, donde el trabajo físico, mental y emocional se articulan como parte de un mismo proceso.
Parte de este aprendizaje se consolidó recientemente en el campeonato nacional adulto, donde no obtuvo el resultado esperado. Lejos de interpretarlo como un retroceso, lo incorporó como experiencia. “Perdí esa carrera, pero gané aprendizaje. Ya sé cómo reaccionar frente a correr en grupo, con rivales que te tapan la visual”, comenta, proyectando ese escenario como uno de los desafíos que enfrentará en Lima.
“MI MAMÁ VA A VIAJAR A VERME”
La clasificación a un evento internacional no solo ha impactado su trayectoria deportiva, sino también a su entorno cercano. Su madre, quien reside en Santiago, ha acompañado de cerca este proceso.
“Cuando le dije que iba a ir a Lima, se emocionó tanto que compró un pasaje”, cuenta Antonia.
El gesto, explica, refleja una red de apoyo que ha sido clave en su desarrollo. “Me decía que incluso le gustaría poder pagarle el viaje a mi entrenador”, agrega, reconociendo la importancia que él tiene en su preparación.
Esa cercanía, sostiene, ha sido fundamental para sostener su proceso, especialmente en momentos de mayor exigencia. Un acompañamiento que, de cara a Lima, se proyecta como uno de los pilares de su rendimiento.
“Cuando estaba nerviosa por si iba a ir o no a Lima, fui a mi iglesia”, relata. “Presenté el problema y me dijeron que lo encomendara a Dios. Oré y le decía: ‘Señor, ayúdame, te entrego esto, haz tu voluntad’”.
Cuando recibió la confirmación de su clasificación, interpretó el resultado desde esa misma convicción. “Fue su voluntad”, afirma.
UN MENSAJE PARA QUIENES DUDAN: “ATREVETE”
Al proyectar su experiencia hacia otros, Antonia no duda en entregar un mensaje directo a quienes sienten interés por el deporte, pero no se atreven a dar el paso.
“El mayor consejo es atreverse. Cuando sientes esa primera chispa, ya no puedes parar. Yo tenía la idea de correr, pero no hacía la acción. No me atrevía. Cuando me atreví, las cosas cambiaron”, señala.
En la misma línea, enfatiza el impacto que ha tenido esta decisión en su vida personal. “Pierde el miedo, sal de tu zona de confort. Empieza por ti mismo, y después ves cómo mejora tu calidad de vida. El deporte te cambia la vida”, agrega.
La temporada 2026 marca el término de su etapa como deportista universitaria. Un proceso que, según explica, adquiere un sentido especial al coincidir con su primera experiencia internacional.
“Es mi último año. También es el último año de varios compañeros. Cerrar con este broche de oro, yendo a Lima con ellos, es algo soñado”, comenta.
Los FISU Panamericanos se disputarán en agosto en Lima, Perú, instancia en la que competirá en los 3.000 metros con obstáculos. Además de la competencia, valora la experiencia colectiva que implica el evento. “Vamos a poder compartir, ver a otros deportistas y apoyar a nuestros compañeros. Eso es lo bonito del equipo”, destaca.
Aunque reconoce que los nervios estarán presentes, también identifica los apoyos que la acompañarán en este proceso: su familia, su entrenador, a la distancia, y sus compañeros de equipo.
“Me costó aceptarlo, pero aquí estoy, representando a Chile y a mi universidad. No me lo esperaba, pero lo estoy asimilando de a poco”, concluye.

Con el objetivo de promover la actividad física como herramienta de prevención de enfermedades y contribuir al fortalecimiento del bienestar integral de las personas mayores, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través del Programa Acción Senior y la Dirección de Deportes y Actividad Física, organizó una caminata por la Quinta Vergara de Viña del Mar.
La jornada, que contó con la participación de más de 30 personas, contempló un recorrido por el emblemático espacio viñamarino y una visita al Museo de Bellas Artes del Palacio Vergara, potenciando tanto el movimiento como el acceso a espacios culturales abiertos a la comunidad.
La iniciativa, planificada por el Programa Acción Senior y la DIDAF PUCV, forma parte de una serie de actividades desarrolladas en conjunto que buscan mejorar la calidad de vida de las personas mayores, garantizando instancias de encuentro comunitario y espacios para fomentar el movimiento y una vida activa.
Maritza Cerón, participante del Programa Acción Senior, valoró la posibilidad de ser parte de la actividad. “Lo que más me gustó fue poder contar con opciones para practicar actividad física, contemplar la naturaleza y, más aún, disfrutar del patrimonio de la Quinta Vergara. Fue una actividad bastante entretenida, motivante y, sobre todo, que nos ayuda a compartir y mejorar nuestra calidad de vida”.
Rubén López, director del Programa Acción Senior, destacó el trabajo conjunto para desarrollar la iniciativa. “Es muy relevante articular a nuestro Programa con la Dirección de Deportes y Actividad Física para generar este tipo de instancias. En esta oportunidad, optamos por organizar una ‘ruta con historia’, donde pudimos recorrer la Quinta Vergara, un espacio patrimonial de la región de Valparaíso, y luego visitar el Museo de Bellas Artes. Esto nos permite integrar la actividad física con la promoción de la cultura”.
Para María Francisca Cáceres, coordinadora del Programa de Actividad Física y Bienestar Humano de Deportes PUCV, este tipo de instancias “permiten generar encuentros de sana convivencia, disminuir los índices de sedentarismo en las personas mayores y otorgarles la posibilidad de compartir con sus pares en un lugar seguro y atractivo”.
Patricio Liberona, participante de la actividad, aseguró que gracias a esta caminata pudo “conocer y recorrer por primera vez la Quinta Vergara, tanto el parque como el museo. Pese a haber vivido siempre en Viña del Mar, nunca había tenido la posibilidad de visitarla. Además, el recorrido nos ayuda a mantenernos activos y mejorar nuestra condición física”.
Este jueves 23 de abril en el salón Quinto Centenario de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso se llevó a cabo el lanzamiento de las actividades deportivas de FENAUDE Zona Costa, competencias que agrupan a las principales instituciones de educación superior de la región de Valparaíso y que en 2025 logró la participación de alrededor de 2000 estudiantes deportistas.
La ceremonia comenzó con las palabras de Gernot Hecht, director de Deportes y Actividad Física de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, para luego dar paso a los discursos de Ignacio Gómez, presidente nacional de FENAUDE; Montserrat Herrera, estudiante deportista de la Universidad de Playa Ancha, quien representó a los y las deportistas de la región; y Jean Carlo Muñoz, presidente FENAUDE Zona Costa.
Durante el presente año se desarrollarán 21 competencias regionales en once disciplinas distintas, donde los primeros lugares de cada deporte clasifican al Campeonato Nacional Universitario que se realiza durante el segundo semestre y que agrupa a Casas de estudio de todo el país.
Gernot Hecht, director de Deportes y Actividad Física de la PUCV, resaltó la importancia de ser anfitriones de esta ceremonia.
“Para nuestra Universidad es muy importante organizar esta ceremonia, albergar el inicio de las actividades de FENAUDE Zona Costa. Es una organización que tiene más de 50 años y que nos permite vincularnos, con las universidades de la región y del país, para poder levantar eventos deportivos de alto nivel, prestigio y alto estándar”.
Las actividades y competencias de las selecciones universitarias PUCV permiten fortalecer el sentido de pertenencia y la identidad institucional, generando comunidad a través de la práctica deportiva.
Para Diego Pizarro, estudiante de Ingeniería Comercial y seleccionado de básquetbol de nuestra institución, los resultados deportivos van estrechamente ligados con representar los valores de la Casa de Estudios en los distintos torneos.
“Como deportistas siempre intentamos dejar el nombre de nuestra Universidad en lo más alto posible y apuntamos a las finales en cada competencia en todas las disciplinas, pero, por otro lado, también somos conscientes de la responsabilidad que tenemos al representar los valores de la PUCV en cada instancia. Eso es incluso más importante que los buenos resultados que podamos obtener”.
PROYECCIONES DE FENAUDE
La Federación Nacional Universitaria de Deportes apunta durante el 2026 a consolidar el crecimiento que ha sostenido durante los últimos años, donde ha aumentado la cantidad de instituciones, disciplinas y estudiantes deportistas que participan en sus competencias.
Para Ignacio Gómez, presidente nacional de FENAUDE, “los objetivos de este año son bastante claros. Estamos terminando el primer plan estratégico de la federación, en el período 2023-2026, y ya comenzamos a trabajar en el segundo plan estratégico que va a abarcar el año 2027-2030. Dentro de este marco de acción está el fortalecimiento por medio de alianzas estratégicas con las empresas y el sector privado, algo que es fundamental para seguir desarrollándonos. Además, tenemos la oportunidad de retomar las conversaciones con el Estado, con el IND, y ver si podemos llegar a lineamientos en común que nos permitan volver a esas alianzas que en algún momento existieron”.
Por su parte, Jean Carlo Muñoz, presidente de FENAUDE Zona Costa, se refirió a las principales novedades para las próximas semanas.
“Estamos muy contentos de comenzar una nueva temporada, estamos trabajando mancomunadamente con las ocho casas de estudio que participan en FENAUDE Zona Costa. Hemos actualizado nuestras bases específicas y manuales técnicos, para estar en concordancia con lo que se está haciendo a nivel nacional e internacional. Para este año ya hemos levantado también nuestra grilla de campeonatos nacionales, los cuales se van a desarrollar entre agosto y noviembre, y donde cómo región acogeremos cinco disciplinas”.
Este sábado 18 de abril se llevó a cabo una nueva jornada de actividades abiertas a la comunidad, tanto en el Campus Curauma como en la Casa Central de la Universidad, logrando la participación de 332 personas en los diferentes talleres organizados por la Dirección de Deportes y Actividad Física de la PUCV.
Desde junio del año 2025 la Universidad ha impulsado estas iniciativas que responden a los lineamientos del Plan de Desarrollo Estratégico Institucional, en relación a fortalecer el bienestar físico y mental de la comunidad, y poner a disposición de los vecinos y vecinas la infraestructura deportiva de la Casa de Estudios, fortaleciendo el rol público de la Universidad.
Tanto en el Campus Curauma como en la Casa Central se desarrollan todos los días sábados talleres de: musculación, pilates, yoga, baile entretenido, entrenamiento funcional, aerobox, básquetbol y running. Durante este año han participado más de 1200 personas en las actividades realizadas.
Gernot Hecht, director de Deportes y Actividad Física de la PUCV, destacó el propósito que tienen estas iniciativas.
“El modelo educativo de la Universidad promueve el deporte como base del bienestar físico y mental. Como Dirección buscamos mejorar la calidad de vida, tanto de nuestros estudiantes como de la comunidad que nos rodea. Desarrollamos estos talleres conscientes de la responsabilidad que tenemos con el entorno y con la misión de ser buenos vecinos en el territorio del cual formamos parte”.
Natalia Landahur, alumni de la carrera de Educación Especial y vecina de Curauma, participa junto a su familia en el taller de Pilates y valoró la calidad de los profesores a cargo de los talleres.
“Es muy grato participar de actividades donde el profesor cuente con experiencia, motivación para desarrollar las clases y que nos ayude a perfeccionar los ejercicios. Además, el ambiente que se genera es muy ameno, alegre e ideal para poder participar en familia”.
Freddy Acuña, vecino también del campus Curauma, resaltó el vínculo que genera la PUCV con la localidad al abrir sus espacios.
“Encuentro súper relevante que la universidad se integre a la comunidad con espacios abiertos, sin rejas y seguros. Hay una variedad de actividades para participar y entrenar, especialmente para quienes vivimos cerca. En lo personal estas iniciativas de los días sábados me ayudan a fortalecer mi salud física y mental porque durante la semana no cuento con tiempo para poder entrenar”.
Las personas que quieran integrarse a esta comunidad deportiva pueden descargar e inscribirse en la aplicación DEPORTES PUCV, la cual está disponible en APP Store o PLAY Store.
La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través de su Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, abrió la convocatoria 2026 de su Fondo Concursable, iniciativa orientada a fortalecer la articulación entre el quehacer académico y los desafíos del entorno, promoviendo proyectos con impacto en la sociedad.
La convocatoria está dirigida a Unidades Académicas, Facultades y Centros de la Universidad, incentivando el desarrollo de iniciativas que aporten al entorno, en coherencia con los lineamientos institucionales de Vinculación con el Medio y su contribución al desarrollo sostenible.
En esta versión, el fondo contempla dos grandes categorías. Por una parte, las iniciativas bidireccionales, que consideran la Docencia Vinculada y los Servicios Comunitarios, orientadas a procesos de interacción activa y colaborativa con actores del entorno. Por otra, las iniciativas unidireccionales, que comprenden proyectos en las líneas de acción de Desarrollo Profesional – Inserción Laboral, orientadas a potenciar la empleabilidad de las y los estudiantes de la PUCV, y de Divulgación del Conocimiento, mediante las cuales la Universidad transfiere saberes hacia el entorno.
Como novedad, en esta convocatoria los proyectos de docencia vinculada serán acompañados de manera conjunta por la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio y la Vicerrectoría Académica, fortaleciendo su articulación con los procesos formativos y asegurando su coherencia con los lineamientos institucionales en materia de docencia.
Al respecto, el Vicerrector de Vinculación con el Medio, David Contreras, señaló que “este fondo refleja el compromiso de la Universidad con una vinculación más integrada al quehacer formativo, donde la docencia vinculada cumple un rol clave. La articulación con la Vicerrectoría Académica permitirá fortalecer el acompañamiento de los proyectos y avanzar hacia experiencias formativas más pertinentes y conectadas con los desafíos reales del entorno”.
Por su parte, la Coordinadora General de Vinculación con el Medio, Angélica Casaletti, destacó que “Nuestro objetivo es fortalecer la vinculación con el medio como pilar estratégico, fomentando iniciativas que respondan a las necesidades del entorno, integrando activamente a las y los estudiantes en la solución de desafíos actuales”.
En la misma línea, Cecilia Guerrero Jefa de Vinculación con el Medio de la Escuela de Ingeniería Bioquímica, señaló que “para nuestra escuela es fundamental contar con estos fondos, ya que nos permiten desarrollar actividades de vinculación efectivas y con un impacto real en la comunidad. Creemos firmemente que estos representan una gran oportunidad para impulsar más iniciativas que, además, fortalecen la formación de nuestros futuros ingenieros bioquímicos”.
El Fondo Concursable VcM se enmarca en el compromiso institucional de la PUCV con una vinculación pertinente, sistemática y bidireccional, que contribuya tanto al proceso formativo como al desarrollo de soluciones a problemáticas en ámbitos sociales, educativos, medioambientales, culturales y productivos.
Las bases y requisitos de postulación se encuentran disponibles en el sitio web de Vinculación con el Medio, y el plazo para presentar iniciativas se extenderá hasta el 30 de abril de 2026.
Con esta convocatoria, la PUCV reafirma su rol público y su compromiso con el entorno, impulsando proyectos que promuevan el aprendizaje significativo, la colaboración con actores externos y la generación de valor compartido.
Más información y bases en: Fondo Concursable VcM 2026
La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través de su Escuela de Ingeniería Industrial, dio inicio a la primera etapa del proyecto de Vinculación con el Medio “Estrategia en terreno: Planificación estratégica aplicada al Jardín Botánico de Viña del Mar”, en el marco del Fondo Concursable UCV2495 – Barrio Industrial El Salto.
La iniciativa se inserta en el proyecto UCV2495 “PUCV en Acción: Vinculación para la Recuperación”, financiado por el Ministerio de Educación, que busca contribuir a la recuperación socioeconómica del territorio, promoviendo la articulación entre la Universidad y su entorno.
En este contexto, el proyecto se desarrolla bajo la línea de docencia vinculada, integrando la formación académica con experiencias reales en terreno a través de la asignatura Dirección y Control Estratégico. El trabajo se centra en el Jardín Botánico de Viña del Mar, uno de los espacios más afectados por la emergencia, cuya superficie resultó dañada en más de un 90%.
Primera etapa de diagnóstico
Durante esta fase inicial, estudiantes y académicos realizaron una visita al recinto, participando en una jornada de observación guiada por profesionales del Jardín Botánico. La instancia permitió levantar información sobre sus principales problemáticas, desafíos de gestión y oportunidades de desarrollo.
El estudiante Damian Pompei explicó que “la idea es proponer a fin de semestre un plan estratégico que permita abordar las problemáticas identificadas”. En tanto, Monserrat Majul destacó que la experiencia “permite analizar información en terreno y desarrollar propuestas en base a los contenidos revisados en clases”.
Formación con sentido público
Desde el equipo académico, la profesora Patricia Jiménez relevó el valor formativo de estas instancias, señalando que “es muy importante que los estudiantes, desde etapas tempranas de su formación, tomen contacto con la realidad, ya que en terreno comprenden las problemáticas y movilizan sus conocimientos al servicio de la sociedad”.
Por su parte, la académica Carolina Capona subrayó que el trabajo en terreno facilita proyectar el desarrollo del Jardín Botánico en el largo plazo, integrando herramientas de innovación y gestión.
Desde el recinto, Freddy Mix, profesional del Departamento de Educación Ambiental, relevó el valor de la colaboración con instituciones de educación superior: “Las universidades tienen mucho que aportar. Este intercambio permite integrar nuevas perspectivas, tecnologías y formas de abordar los desafíos, mientras nosotros mostramos la relevancia de conservar estos espacios naturales en un entorno urbano”.
Proyección del proyecto
A partir del diagnóstico realizado, los estudiantes avanzarán en la elaboración de planes estratégicos orientados a abordar las principales problemáticas detectadas, proponiendo soluciones viables que contribuyan al fortalecimiento del Jardín Botánico.
De esta forma, la PUCV reafirma su compromiso con la formación integral de sus estudiantes y con el desarrollo sostenible de los territorios, promoviendo una vinculación efectiva entre la academia y la sociedad.
En una jornada marcada por el aprendizaje, la selección masculina de voleibol de la
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso llevó a cabo un entrenamiento junto a
estudiantes del Colegio Sagrados Corazones Padres Franceses de Viña del Mar.
La instancia, realizada el martes 7 de abril, reunió a alumnos desde 1° a 4° medio del
establecimiento educacional, quienes participaron de un espacio formativo orientado a
conocer de primera fuente la experiencia de ser estudiante-deportista en la PUCV. La
jornada incluyó un partido preparatorio, considerando que el equipo escolar se encuentra ad portas de una competencia este fin de semana.
El entrenador del equipo universitario, Ignacio Barría, destacó el valor de la actividad
tanto en lo deportivo como en la vinculación con futuros estudiantes.
“Fue un entrenamiento que a los chicos les sirve bastante porque este fin de semana tienen un torneo, y a nosotros también nos ayuda para ir conociendo a los estudiantes que van en tercero o cuarto medio y que luego podrían venir a la PUCV” señaló.
Por su parte, el coordinador del Programa de Deportes de Representación, Claudio
Dalmazzo, valoró positivamente la experiencia, relevando el impacto formativo de este tipo de encuentros.
“Estamos muy felices de haber realizado este encuentro en conjunto entre la PUCV y el Colegio Sagrados Corazones Padres Franceses de Viña del Mar. Fue un evento redondo, no solo en lo deportivo, sino también en la posibilidad de que los estudiantes conocieran la importancia del deporte dentro del desarrollo integral universitario”, afirmó.
Desde la mirada estudiantil, Emiliano Pompei, alumno de tercero medio del establecimiento, también destacó la instancia: “Este partido estuvo divertido, hubo harto
aprendizaje. Siento que fue una enseñanza muy grande para ambos equipos”.
La actividad se enmarca en las iniciativas impulsadas por la PUCV para fortalecer el vínculo
con establecimientos educacionales y promover el deporte como un eje clave en la
formación integral de sus estudiantes.
Con el objetivo de fortalecer el Registro de Sostenibilidad Tributaria para Pymes —creado por el Observatorio de Sostenibilidad Tributaria de la PUCV, en conjunto con el Servicio de Impuestos Internos—, nuestra casa de estudios y el Grupo Enel en Chile firmaron un acuerdo de colaboración que permitirá avanzar en la generación de mecanismos y herramientas orientadas a que las pequeñas y medianas empresas desarrollen buenas prácticas fiscales.
La iniciativa contempla la creación de un modelo analítico, actualmente aplicado en grandes empresas, que será adaptado al segmento de las Pymes con el propósito de promover un cumplimiento tributario más transparente y responsable.
El vicerrector de Vinculación con el Medio de la PUCV, David Contreras, señaló que esta alianza se enmarca en los lineamientos estratégicos de la Universidad, donde la articulación con los territorios, especialmente con los sectores público y privado, resulta fundamental para contribuir tanto a la política pública como a los procesos formativos y de investigación que impulsa la Universidad.
En ese contexto, destacó que cuando las y los estudiantes observan que sus profesores y sus unidades académicas colaboran activamente con empresas, comprenden que su formación no es solo teórica, sino que también posee relevancia práctica, actualización permanente y una estrecha conexión con la realidad social. “Eso los motiva a integrarse a una organización que tenga vínculos reales y concretos con la sociedad”, afirmó.
Por su parte, el director del Observatorio de Sostenibilidad Tributaria y académico de la Escuela de Comercio de la PUCV, Antonio Faúndez, subrayó la labor investigativa que la PUCV ha desarrollado durante seis años en materia de sostenibilidad tributaria, destacando el rol clave del Servicio de Impuestos Internos en este proceso. En esa línea, afirmó que el convenio suscrito con el Grupo Enel en Chile reafirma la relevancia de este trabajo.
“Concretar este tipo de acuerdos de colaboración con grandes empresas constituye un gran reconocimiento a nuestro trabajo como investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y nos proyecta en la generación de beneficios para la sociedad, en la construcción de herramientas y mecanismos que van a favorecer a las Pymes, con un impacto significativo en la política pública”, precisó.
Agregó que, gracias a este acuerdo, el Grupo Enel en Chile se integrará al comité de organizaciones que forman parte del Observatorio de Sostenibilidad Tributaria de la PUCV —instancia que nace en 2025 como parte del Proyecto DI Centenario de la Universidad—, donde se promoverán espacios de discusión en torno a la política pública en materias de tributación con el fin de apoyar a las pequeñas y medianas empresas en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias.
Sostenibilidad tributaria
La sostenibilidad tributaria es un enfoque de gestión responsable de las obligaciones fiscales. En términos generales, puede entenderse como la definición de una política fiscal por parte de las empresas, mediante la cual transparentan sus procesos de toma de decisiones, estrategias y valoración social en el pago de impuestos. A través de esta práctica de transparencia, se busca establecer una relación justa y cooperativa con las autoridades tributarias.
Con la presencia de la directora regional del Instituto Nacional de la Juventud (INJUV), Carla González, autoridades comunales y representantes de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), se realizó en Casa Central el lanzamiento del programa formativo “Agentes de Cambio Locales”, iniciativa que contempla el acompañamiento de cerca de 80 jóvenes para fortalecer su participación social y política, en sintonía con el desarrollo comunitario.
La iniciativa, que se ejecuta en la región de Valparaíso desde 2023 y que ya ha impactado a cerca de tres mil jóvenes, se desarrolla en alianza con la PUCV, a través de la Escuela de Negocios y Economía y la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio.
El director de la Escuela de Negocios y Economía de la PUCV, Pablo Escárate, valoró el programa destacando su aporte formativo. “Para nosotros es fundamental, porque la bidireccionalidad y la vinculación con el medio son parte central de nuestra propuesta educativa. Nuestros estudiantes adquieren herramientas y capacidades, pero cuando aplican sus conocimientos en beneficio de otros, el aprendizaje se potencia aún más”, señaló.
En la misma línea, la directora regional del INJUV, Carla González, subrayó la relevancia de la iniciativa, indicando que “esta es una instancia de gran valor, ya que reúne distintas miradas, sueños y proyectos de jóvenes de la región, quienes viven realidades diversas en sus territorios”.
Asimismo, destacó el trabajo conjunto con la casa de estudios. “Se trata de una alianza muy virtuosa con la PUCV, que sin duda aporta un valor significativo al proceso formativo de los agentes de cambio en nuestra región”, agregó.
Mentorías y formación
En el marco del programa, estudiantes de la Escuela de Negocios y Economía de la PUCV asumirán un rol activo como mentores, apoyando a jóvenes de las comunas de Valparaíso, Viña del Mar, Panquehue, Llay Llay y San Felipe, fortaleciendo sus iniciativas y proyectos comunitarios.
El plan formativo contempla tutorías grupales orientadas a la formulación de proyectos, además de cursos virtuales diseñados especialmente para las juventudes participantes.
Diego Pizarro, estudiante de cuarto año de Ingeniería Comercial de la PUCV, valoró la experiencia señalando que “tengo grandes expectativas, porque será una instancia en la que no solo entregaremos conocimientos, sino que también aprenderemos de las experiencias de los jóvenes”.
Por su parte, el alcalde de Panquehue, Gonzalo Vergara, relevó el impacto del programa en el territorio. “Hoy el país necesita cambios reales, y este tipo de iniciativas permiten proyectar el trabajo conjunto de las juventudes. Es fundamental que surjan nuevos liderazgos en la región, y el trabajo articulado entre la Universidad, el INJUV y los municipios va en esa dirección”, concluyó.
Esta semana se formalizó la firma de un convenio de colaboración entre la Fundación Refugio de Cristo y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, con el propósito de fortalecer los vínculos entre ambas instituciones, apoyar en formación y el desarrollo de proyectos en vinculación con el medio. El acuerdo busca, además, contribuir a enfrentar la creciente vulnerabilidad social que afecta a cientos de niños y niñas en la región.
Entre los compromisos establecidos, se contempla el desarrollo de un plan de trabajo conjunto, la coordinación permanente de acciones y la evaluación anual de los avances alcanzados. De este modo, ambas instituciones consolidan una relación basada en la colaboración, el compromiso social y la proyección de un futuro compartido.
El acuerdo fue suscrito por la directora de Vinculación Social y Sostenibilidad de la PUCV, Karina Toledo, y la administradora general de la Fundación Refugio de Cristo, Carolina Díaz. En la instancia participaron, en representación de la Universidad, el rector Nelson Vásquez, junto al capellán del Refugio, padre Enrique Opaso.
El rector Nelson Vásquez destacó que la identidad de la PUCV tiene tres rasgos: es católica, de excelencia y de profunda vocación pública. En ese sentido, relevó que durante el último año se ha fortalecido el vínculo con instituciones del mundo católico.
“Creo que es muy importante aprovechar este proceso que está ocurriendo en el país para volver a mostrar que la sociedad civil se organiza, que hay obras muy importantes que pueden seguir contribuyendo, como lo ha sido en el tiempo el Refugio de Cristo. Nuestra universidad puede contribuir a ese proceso de apoyo y por lo tanto me alegro mucho que este convenio se esté materializando de esta manera, que no es otra cosa que plasmar la colaboración que se tiene desde hace muchos años”, complementó.
Por su parte, el capellán Enrique Opaso valoró el estrecho vínculo desarrollado con la Universidad, en un contexto desafiante para las residencias infantiles, marcado por dificultades de financiamiento.
“En el alma todos queremos seguir con esto, pero yo creo que lo que ustedes como universidad católica están haciendo con el Refugio de Cristo es un aporte gigante. Nosotros formamos los hogares para cuidar, pues somos cuidadores de muchos niños y niñas que tienen problemas con sus padres (…) Aquí tenemos que abordar un trabajo fuerte de salud mental y en ese sentido el vínculo con la Universidad es valioso”, añadió.
A la ceremonia asistieron también el decano de la Facultad de Derecho, José Luis Guerrero; el decano de la Facultad de Filosofía y Educación, José Miguel Garrido; la directora de la Escuela de Psicología, Carmen Gloria Núñez; y la directora de la Pastoral PUCV, Jazna Villarroel, como muestra de un compromiso que pueda abordarse de manera interdisciplinaria.
Transformando la vida de las personas
La directora de Vinculación Social y Sostenibilidad, Karina Toledo, destacó que la Universidad mantiene estrechos vínculos con diversas organizaciones de la sociedad civil, pero que con el Refugio de Cristo comparte una identidad marcada por el catolicismo y un profundo arraigo en la región de Valparaíso.
“Ambas instituciones tenemos el lema de que transformamos la vida de las personas. Eso es lo que nos motiva y nos impulsa a renovar ese compromiso social que nos caracteriza como universidad. También como casa de estudios hemos desarrollado un programa de vinculación católica. En ese sentido, estamos muy conectados con las instituciones que tienen nuestra misma identidad y eso lo hemos ido fortaleciendo”, complementó.
Finalmente, la administradora general de la Fundación Refugio de Cristo, Carolina Díaz, subrayó el sentido formativo y social de esta alianza.
“Para nosotros este acuerdo representa la oportunidad de vincular el trabajo directo de personas en situación de vulnerabilidad con el conocimiento, la formación profesional y la vocación pública de esta casa de estudios. Ambas instituciones nacen y trabajan en la misma región. Compartimos, por tanto, la responsabilidad de aportar al desarrollo de nuestro territorio y de generar oportunidades concretas para quienes enfrentan mayores dificultades”, concluyó.
Con la participación de directores, inspectores, orientadores y profesionales de comunidades educativas, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso dio inicio a la quinta versión del Diplomado en Orientación Vocacional y Acceso a la Educación Superior, programa impulsado por la Dirección de Formación Continua de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio.
La ceremonia inaugural contó con la destacada participación de la directora del Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional (DEMRE), María Leonor Varas, quien dictó la charla “La tarea permanente de aumentar la calidad y la justicia de la admisión universitaria”, en el que abordó los principales desafíos en los procesos de acceso a la educación superior en Chile, además de dar a conocer los cambios que tendrá el Puntaje Ranking para el Proceso de Admisión 2028.
La instancia se consolidó como un espacio de reflexión y diálogo en torno al rol clave que cumplen las comunidades educativas en el acompañamiento vocacional de estudiantes, especialmente en contextos donde persisten brechas de acceso y desigualdades estructurales.
En este contexto, el vicerrector de Vinculación con el Medio de la PUCV, David Contreras, destacó la relevancia de avanzar hacia sistemas de admisión más justos, subrayando el compromiso de las universidades en esta tarea.
“Es una tremenda alegría y orgullo estar con nuestro Salón de Honor repleto de profesoras y profesores que trabajan en el ámbito de la orientación en sus respectivos establecimientos, particularmente los que se dedican a este ámbito de la formación en el proceso de admisión para la educación superior”, detalló Contreras.
El vicerrector agregó que “poder articular de esta manera el trabajo con los colegios de toda la región y que los profesores también nos aporten desde su experiencia, es una colaboración bidireccional, lo cual es la base de la vinculación con el medio”.
Por su parte, la directora del DEMRE, María Leonor Varas, valoró la oportunidad de diálogo con las comunidades educativas y el mundo universitario, destacando la importancia de avanzar de manera colaborativa en la mejora del sistema.
“Esta instancia generada por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso me parece de suma importancia, ya que el rol de las y los orientadores es algo fundamental y muy decisivo para que las y los jóvenes puedan aprovechar bien las oportunidades que se van abriendo constantemente en el ámbito de la educación superior”, detalló Varas, quien agregó que “muchas veces los jóvenes no se enteran de todos los beneficios u oportunidades que existen en el ámbito universitario y para eso los orientadores son de suma importancia”.
Nueva versión del Diplomado
El Diplomado en Orientación Vocacional y Acceso a la Educación Superior forma parte de la oferta de formación continua de la PUCV y se orienta a fortalecer competencias en profesionales que cumplen un rol estratégico en los procesos educativos, contribuyendo así a una mayor equidad en el acceso y a una mejor proyección de las trayectorias formativas de los estudiantes.
La directora de Formación Continua PUCV, Carolina Quinteros, relevó el aporte del programa en la actualización de conocimientos y en el fortalecimiento del rol de los equipos educativos. “Este diplomado refleja nuestro compromiso como Universidad con quienes cumplen un rol clave en la orientación de estudiantes en su acceso a la educación superior. Nos alegra convocar a más de 100 profesionales de la educación y generar espacios de actualización, diálogo y vinculación con el sistema escolar, especialmente en un contexto de cambios relevantes como los que se proyectan para la PAES”, detalló Quinteros.
Nuevo ranking
En la oportunidad la directora del DEMRE, María Leonor Varas, presentó los cambios que tendrá el Puntaje Ranking para el Proceso de Admisión 2028. El Nuevo Ranking dejará de ser un bono sobre NEM (quienes están por sobre el promedio de notas de su población de referencia obtienen un bono sobre su puntaje NEM y quienes están bajo el promedio obtienen un puntaje ranking igual al NEM). La idea es potenciar este factor de selección y solo se considerará la posición relativa de la persona en comparación a su población de referencia.
Cabe mencionar que la población de referencia, para hacer el cálculo del Puntaje Ranking son las tres generaciones anteriores en los colegios donde la persona realizó su enseñanza media. Por lo tanto, la persona nunca será comparada con sus propios compañeros.
Este cambio busca fortalecer este factor de selección para que sea una herramienta de mayor equidad y justicia al reconocer de mejor manera el rendimiento de las y los estudiantes en relación a su contexto escolar.
“El ranking actual es mejorable; lo que estamos haciendo es mejorar el modelo en torno a la equidad, para que no haya diferencia en el tema ranking dependiendo del tipo de colegio de origen de las y los estudiantes. Además, estamos trabajando en mejorar la validez predictiva del ranking y aumentar la cantidad de información que entrega el indicador”, destacó Varas.
La directora del DEMRE añadió que “todos los indicadores que medimos deben aportar información y hay información que, por bien que estén hechas, nunca nos van a entregar; por ejemplo, que una persona sea aplicada o resiliente. Por lo mismo el sistema debe ir modificándose”.
En el marco de su permanente colaboración con el mundo público, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso fue sede de la primera sesión del gabinete regional, encuentro encabezado por el delegado presidencial regional, Manuel Millones, y que reunió a los secretarios regionales ministeriales (seremis) de Valparaíso y también a los delegados de las provincias de Quillota, San Antonio, Marga Marga, San Felipe, Los Andes y Petorca.
La jornada también tuvo un carácter simbólico, considerando que siete de las nuevas autoridades mantienen un estrecho vínculo con la PUCV, ya sea en calidad de alumni o docentes.
En la oportunidad, el rector Nelson Vásquez destacó el compromiso institucional con el progreso de la zona en la que se encuentra inserta. “Nuestra universidad está fuertemente comprometida con el desarrollo de la región y de la ciudad de Valparaíso. En la medida de nuestras posibilidades, es voluntad de esta Rectoría colaborar al máximo con las autoridades, porque si a la ciudad y a la región les va bien, a nuestra universidad también le irá bien”, señaló.
La autoridad universitaria subrayó, además, el rol que tiene la academia en el progreso del país: “Es un actor fundamental en el desarrollo de los talentos regionales y, por lo tanto, del país. Nuestro deber es estar sincronizados con el ámbito público, para así impulsar los intereses de la sociedad en su conjunto”.
En la misma línea, el vicerrector de Vinculación con el Medio, David Contreras, valoró el espacio de articulación. “Estamos disponibles para colaborar a través de asesorías, asistencia técnica o facilitando espacios que vayan en beneficio de la comunidad”, indicó.
Asimismo, enfatizó que este tipo de iniciativas fortalecen el rol público de la Universidad. “Esto también contribuye a mostrar a la sociedad que la PUCV es una institución abierta a la colaboración, lo que permite impulsar el crecimiento de la región con el apoyo de la academia”, concluyó.
Nuestra casa de estudios establece en su Plan de Desarrollo Estratégico Institucional 2023-2029, que «a fin de conseguir una incidencia positiva en la definición de las políticas públicas a nivel local, regional y nacional, se contempla la creación de una Escuela de Gobierno«.
En este contexto, el delgado presidencial Manuel Millones señaló que “agradezco la disponibilidad de la Universidad para espacios de trabajo y tesis. Necesitamos formación y en este sentido la PUCV cuenta con un Diplomado de Gobernanza Pública-Privada para el Desarrollo Regional de Chile”, sostuvo la autoridad, quien, en cuanto a la primera sesión del Gabinete, añadió que “ha sido una jornada muy fructífera en cuanto a los contenidos que hemos entregado a las nuevas autoridades. Seguiremos trabajando para fortalecer las capacidades técnicas de nuestro gabinete”.
La actividad, realizada en el Salón de Honor de Casa Central, incluyó una reunión de trabajo entre las nuevas autoridades regionales y el delegado presidencial, Manuel Millones, quien presentó los principales lineamientos de su plan de trabajo. Además, contó con la presentación de la contralora regional, María Soledad Pérez, quien efectuó una charla para las nuevas autoridades en torno a la probidad y distintos aspectos legales de sus nuevos cargos.