Con el objetivo de fortalecer la educación ambiental y promover el cuidado de los ecosistemas locales, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso desarrolló el proyecto “Guardianes del oxígeno: Detectives del estero El Sauce (GODEES) – ECM”, financiado por el Fondo Concursable de Vinculación con el Medio PUCV, que invitó a niñas y niños de la Escuela Intercultural de Laguna Verde a involucrarse activamente en la protección de su entorno natural.
La iniciativa, impulsada por la Escuela de Ciencias del Mar de la PUCV, contempló actividades educativas y prácticas orientadas a comprender la importancia del oxígeno en los cuerpos de agua y su relación con la vida acuática. A través del uso de sensores, las y los estudiantes aprendieron a medir el oxígeno disuelto y la temperatura del estero, realizando un monitoreo sistemático durante el segundo semestre de 2025.

La directora del proyecto, Marcela Cornejo, explicó que “el proyecto buscó enseñar a las y los estudiantes la importancia de mantener niveles adecuados de oxígeno en los cuerpos de agua, capacitándolos en el uso de sensores para medir oxígeno y temperatura, lo que les permitió monitorear el estero durante el segundo semestre”.
Desde la comunidad educativa, Mara Bahamondes, estudiante de la escuela, valoró la experiencia y señaló que “esta iniciativa reforzó mi interés por la biología marina y la naturaleza, ya que me permitió aprender sobre un ecosistema fascinante y comprender la importancia de conocerlo y cuidarlo”.
Este proyecto se enmarca en el compromiso de la PUCV con el trabajo colaborativo en el territorio, promoviendo experiencias formativas que articulan el conocimiento académico con las comunidades y fortalecen la educación ambiental desde edades tempranas.

Con un fuerte impacto en la formación docente y en el fortalecimiento de prácticas educativas alternativas, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso desarrolló el proyecto “Pasantía Filosófica – Comunidad de aprendizaje: del asombro a la pregunta”, iniciativa financiada por el Fondo Concursable de Vinculación con el Medio PUCV.
El proyecto fue impulsado por el Instituto de Filosofía de la PUCV y se desarrolló en colaboración con Casa Escuela La Ligua, un espacio educativo libre y holístico que promueve una educación centrada en la infancia, el diálogo y la autonomía. A través de una pasantía formativa, estudiantes de Pedagogía en Filosofía PUCV participaron en una comunidad de aprendizaje junto a mediadoras y profesoras del centro educativo.

En este contexto, Andrea Martínez, jefa de carrera del Instituto de Filosofía PUCV, destacó que “estas sesiones han sido muy enriquecedoras y nos han permitido proyectar la creación de un repositorio de actividades lúdicas y didácticas, para que nuestros estudiantes integren la filosofía en aulas de educación básica”.
La iniciativa contempló encuentros presenciales tanto en La Ligua como en el Campus Sausalito de la PUCV, donde se analizaron prácticas educativas, se aplicaron instrumentos de diagnóstico de habilidades filosóficas en niñas y niños, y se diseñaron actividades orientadas a fortalecer el pensamiento crítico desde el asombro y la pregunta.
Desde la experiencia territorial, Sofía Encina, mediadora de Casa Escuela La Ligua, señaló que “valoramos mucho esta instancia de intercambio, donde compartimos estrategias propias de nuestro espacio educativo, como las gimnasias cerebrales, permitiendo que las y los estudiantes puedan llevarlas a la práctica”.

El proyecto tuvo un impacto significativo tanto a nivel interno como externo. Para las y los estudiantes PUCV, la experiencia permitió ampliar su formación profesional mediante el contacto con realidades educativas no tradicionales, fortaleciendo competencias vinculadas al trabajo colaborativo, la innovación pedagógica y la reflexión crítica sobre el sentido de la educación.
Camilo Aguilera, estudiante de Pedagogía en Filosofía PUCV, afirmó que “estas instancias formativas nos permiten salir del modelo tradicional y acercarnos a la educación desde perspectivas innovadoras, ampliando nuestro desarrollo profesional en contextos educativos diversos”.
Este proyecto reafirma el compromiso de la PUCV con una Vinculación con el Medio bidireccional, que pone en diálogo el conocimiento académico con las experiencias y necesidades de los territorios, promoviendo una formación universitaria con sentido social y una contribución concreta al desarrollo educativo regional.
Abordar los principales desafíos en el ámbito de la educación en la Región de Valparaíso y articular iniciativas para contribuir a resolverlos, fue el principal objetivo del encuentro desarrollado entre el seremi de educación, Juan Pablo Álvarez, la vicerrectora de Vinculación con el Medio de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Jacqueline Páez, y representantes de diez unidades académicas de la Casa de Estudios.
La actividad dio cierre al programa PUCV Conecta, impulsado por la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, en el cual la autoridad universitaria se reunió con los distintos seremis de la región y representantes de las unidades académicas y centros de estudio dependientes de la PUCV para intentar dar solución a los diferentes problemas que aquejan a la zona.
“PUCV Conecta es un programa regional que pretende llegar a cada una de las comunas de la Región, con el fin de establecer un co diagnóstico, una co implementación y una co evaluación de iniciativas para articular en conjunto con la comunidad, propuestas que contribuyan a su desarrollo integral. Ponemos a su servicio nuestro capital humano avanzado, nuestra experiencia como universidad centenaria y nuestra real intención de ser parte de la comunidad”, manifestó Jacqueline Páez.
En el ámbito específico de la educación, la vicerrectora destacó la realización de esta mesa de trabajo con el seremi y representantes de 10 unidades académicas de la PUCV donde “se dio a conocer nuestros proyectos de vinculación y de investigación, y también se escuchó a la autoridad regional en función de su experticia y su conocimiento del territorio, para conocer algunos desafíos para los que nuestra Universidad podría entregar algunas iniciativas que vayan a satisfacer esas necesidades”.
Por su parte, el seremi Juan Pablo Álvarez expresó que las principales brechas a disminuir en materia de educación tienen que ver con los desafíos que dejó la pandemia. La autoridad recordó que «el sistema educacional se ha ido reactivando, no obstante, mantenemos ciertos desafíos en materias de trayectoria, de convivencia y salud mental, y en materia de aprendizaje. Si bien hemos logrado mejorar resultados, sabemos que esa tarea siempre se mantiene y justamente han sido en estas líneas donde la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso ha contribuido significativamente a través de programas como “A convivir se aprende”, programas asociados a tutorías y mediante el trabajo que tienen en ciencias, por solo contar algunas de las múltiples actividades de colaboración que tenemos con la universidad”.
Una universidad para la región
Entre los objetivos centrales de la mesa estuvo identificar oportunidades de colaboración para fortalecer la educación en sus distintos niveles, así como la importancia de impactar en los distintos territorios, descentralizando y contribuyendo al bienestar de toda la región.
«Hoy día estamos en 23 comunas de las ocho provincias de la región, esto permite descentralizar y entender que existen otras realidades, distintas a las de Valparaíso y zonas cercanas. Este programa busca relevar, visibilizar e ir en colaboración para satisfacer esas necesidades con el capital humano avanzado que tenemos como universidad», puntualizó la vicerrectora de Vinculación con el Medio.
Para Damaris Collao, jefa de docencia de la Escuela de Pedagogía, “ésta es una iniciativa muy provechosa para compartir lo que la unidad está realizando en cuanto a investigación y el vínculo con los distintos actores con los que nos relacionamos, en particular las escuelas, y con otros centros educativos con los que participamos en las diversas investigaciones que se realizamos”.
La destacada académica que la Escuela de Pedagogía tiene tres líneas de investigación clave: ecosistemas de aprendizaje, inclusión, políticas públicas y ciudadanía, las cuales contribuyen directamente al sistema educativo, ayudando a resolver dificultades en áreas como la convivencia y la evaluación.
Acercar el arte y la cultura a la escuela
Según manifestó el director del Instituto de Música (IMUS) de la PUCV, Samuel Quezada, estas instancias son cruciales para que la universidad mejore su vinculación con el sistema educativo chileno, especialmente en la enseñanza básica y media, llevando temas de cultura y otras áreas formativas a los estudiantes tempranamente.
“El IMUS tiene una tremenda actividad de vinculación con el medio, muchos conciertos en distintos espacios de la sociedad y nos parece interesante incrementar nuestra presencia en el sistema escolar, no sólo para llevar cultura a los estudiantes de enseñanza básica y media, sino que también para despertar vocaciones artísticas oportunas”, añadió Quezada.
Enfoque de género
Por su parte, el director del Centro de Investigación en Didáctica de las Ciencias y Educación STEM, subrayó la importancia de que el sector público conozca las acciones educativas de la Universidad que impactan el sistema escolar para generar mejoras. Explicó que el CIDSTEM se centra en la didáctica de la ciencia y el enfoque STEM.
“Desarrollamos programas de formación, recursos de aprendizaje, iniciativas de formación docente, integrando el enfoque de género, por ejemplo, en temas de conservación, biodiversidad, cambio climático y siempre enfocado al desarrollo profesional docente como un factor fundamental que mejora los aprendizajes de los estudiantes”, agregó.
Con esta última mesa de trabajo, la PUCV reafirma su compromiso con la educación en todos sus niveles, consolidándose como un actor clave en la articulación de conocimiento científico, políticas públicas y desarrollo territorial justo y descentralizado.
En la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso se firmó un convenio marco de colaboración con el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Aconcagua, mediante el cual ambas instituciones formalizan un compromiso conjunto orientado al fortalecimiento de la educación pública en la región. Esta alianza busca promover una sinergia efectiva entre el quehacer académico y las necesidades del territorio.
El acuerdo se enmarca dentro de los principios del Plan de Desarrollo Estratégico 2023–2029 de la PUCV, el cual impulsa una formación con sentido público, el fortalecimiento de la docencia en contextos reales y una vinculación con el medio que responda de manera pertinente a los desafíos del entorno.
El convenio establece un marco de colaboración que sienta las bases para el diseño y desarrollo de programas, proyectos y acciones conjuntas, orientadas a contribuir a una educación pública más justa, pertinente y transformadora.
Al respecto, la vicerrectora de Vinculación con el Medio de la PUCV, Jacqueline Páez, señaló que “estamos comprometidos con la política pública y hemos fortalecido diversas alianzas con los SLEP para contribuir, a través del capital humano avanzado con que cuenta nuestra Universidad. Creemos firmemente en la necesidad de estar presentes en el territorio y, especialmente, en las zonas más alejadas donde estamos emplazados, considerando los altos niveles de centralización existentes. Como universidad centenaria y de excelencia, debemos llegar a cada rincón de la región”.
La autoridad universitaria agregó que recientemente se ha desplegado el programa PUCV Conecta, instancia en la que se han sostenido encuentros con alcaldes de las comunas de Calle Larga, Rinconada, Los Andes, San Esteban, entre otras, con el objetivo de contribuir al trabajo articulado y a la generación de un ecosistema formativo que brinde oportunidades a niños, niñas y jóvenes, en coherencia con las necesidades del territorio.
Por su parte, el director ejecutivo del SLEP Aconcagua, Ivo Jiménez, destacó que “este convenio marca el inicio de un trabajo colaborativo con la PUCV, lo que nos llena de satisfacción como Servicio Local. En nuestro territorio existe una escasa presencia de universidades, por lo que este vínculo resulta fundamental para los procesos y trayectorias formativas, no solo de nuestros estudiantes, sino también de los profesionales de la educación, tanto a nivel central como en escuelas, liceos y jardines infantiles”.
En el marco de la celebración de su primer centenario, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso reconoció la trayectoria de un grupo de líderes senior que han realizado una significativa contribución al país y a la región en diversos ámbitos, entre ellos la educación, las ciencias, la cultura, la empresa, el trabajo social y la solidaridad.
La ceremonia se realizó en el auditorio de la Escuela de Ingeniería Química y fue encabezada por la vicerrectora de Vinculación con el Medio, Jacqueline Páez, quien destacó la importancia de relevar trayectorias de vida que han sabido transformar el paso del tiempo en sentido y la experiencia en legado.
“Esta es la primera iniciativa que reconoce trayectorias desarrolladas por personas senior que han contribuido a reducir brechas y a generar oportunidades para las comunidades de nuestra región. Valorar estas historias de vida implica reconocer un patrimonio cultural vivo, que debe ser visibilizado y compartido para seguir avanzando y nutrir a las nuevas generaciones, como un ejemplo de compromiso con la región y el país”, señaló.
La actividad fue organizada por el Programa de Acción Senior, a cargo del académico Rubén López, quien subrayó la relevancia de destacar el legado de personas que han impactado positivamente en distintos ámbitos del quehacer regional y nacional.
“Creemos que es fundamental reconocer a las personas y el enorme esfuerzo que han realizado a lo largo de su vida, así como su aporte a la región, a las ciudades y al país. Hemos distinguido a dirigentes, directivos y empresarios que comenzaron su trayectoria desde temprana edad y lograron un desarrollo significativo. Todos ellos transmiten un mensaje claro: es posible salir adelante. Hoy honramos sus trayectorias”, afirmó.
En esta oportunidad fueron reconocidos Emilio Olea (Educación); Mitzi Catalán, Luisa Ruz y Guillermo Riveros (Ciencias); Roberto Silva (Cultura); Iván Valdebenito (Empresa); Alejo Riquelme, María Elena Christen y Patricia González (Social); Héctor Nordetti y Juana Quevedo (Solidaridad).
Asimismo, se entregó un reconocimiento especial a Isabel Zerpa y Juan Carlos Cervantes por su colaboración en la gestión y articulación del trabajo con los líderes senior.
La voz de los líderes senior
Mitzi Catalán, figura clave en el desarrollo de la kinesiología en Chile y primera doctora formada en esta disciplina en el país, recibió el reconocimiento en la categoría de Ciencias. A lo largo de su trayectoria impulsó programas formativos en diversas regiones y contribuyó a la creación de la Escuela de Kinesiología de la PUCV.
“Este reconocimiento pertenece también a las personas que trabajaron conmigo y que confiaron en sacar adelante proyectos, sueños y estructuras académicas. Como líder senior, agradezco a la Universidad que nos brinde, incluso a esta edad, la posibilidad de seguir aportando. Mientras mantengamos ideales, seguimos siendo agentes de cambio y podemos contribuir con nuestra experiencia. Que la PUCV impulse un programa de estas características es realmente digno de agradecer”, expresó.
Por su parte, el alumni PUCV Roberto Silva manifestó su orgullo al recibir la distinción en el ámbito de la Cultura, “a la que le he dedicado mi vida. Estudié Historia en la Universidad Católica de Valparaíso, fui profesor durante 15 años en el Instituto de Historia y fundé el diario El Observador, donde llevo 55 años trabajando y escribiendo ininterrumpidamente. He publicado varios libros de historia local y espero seguir aportando, convencido de que así contribuyo a que las personas valoren más los lugares donde viven”.
Con el propósito de estrechar lazos con una de las instituciones más valoradas por la ciudadanía, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso suscribió un convenio de cooperación con el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, en una ceremonia realizada en el edificio de la Comandancia, ubicado en el tradicional sector de la Plaza Sotomayor. El encuentro simboliza la convergencia de dos instituciones profundamente arraigadas en la historia y el desarrollo de la Ciudad Puerto.
El acuerdo, que contempla una serie de beneficios que podrán extenderse a los más de mil bomberos y bomberas de Valparaíso, establece las bases para impulsar acciones conjuntas en ámbitos de formación, colaboración académica y apoyo institucional, con el objetivo de poner las capacidades universitarias al servicio de la comunidad y fortalecer el trabajo colaborativo con actores clave del territorio.
La vicerrectora de Vinculación con el Medio, Jacqueline Páez, agradeció la confianza depositada en la Casa de Estudios y subrayó el valor de esta alianza: “Para nuestra Universidad, establecer una colaboración con el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso es tremendamente importante y significativo. Se trata de dos instituciones con una fuerte vocación pública, valores misionales compartidos y un compromiso permanente con el bienestar de la comunidad. Este convenio es un hito especialmente relevante en el marco de la conmemoración de los 175 años de Bomberos de Valparaíso, que nos invita a estar presentes y a contribuir activamente a su quehacer”.
En esa misma línea, la autoridad universitaria destacó que este acuerdo se enmarca en el compromiso institucional de la PUCV con el desarrollo regional. “Estamos profundamente comprometidos con las distintas líneas de trabajo que impulsamos desde la Vinculación con el Medio. Sacar adelante a la región de Valparaíso requiere de colaboración y confianza entre instituciones, y este tipo de convergencias son fundamentales para proyectar iniciativas con impacto real en el territorio”, señaló.
Por su parte, el superintendente del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, José Espósito, valoró la oportunidad que representa este convenio para la institución bomberil. “Es tremendamente significativo que dos instituciones nacidas en esta Ciudad Puerto se unan en beneficio de toda la comuna”, afirmó. “La firma de este convenio es también un indicador de que estamos haciendo bien las cosas como institución”, concluyó.
De esta manera, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso reafirma su compromiso con el servicio público y la colaboración con instituciones emblemáticas de la región, fortaleciendo un vínculo que proyecta trabajo conjunto, confianza y vocación de servicio en beneficio de Valparaíso y su comunidad.
Nuestra casa de estudios anunció al profesor Juan Hurtado como primer director de Talento, unidad alojada en la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio y que albergará los programas BETA, PACE, Propedéutico y Difusión de Pregrado y Postgrado.
Alumni, investigador y profesor de la Escuela de Educación Física, asume este nuevo desafío profesional con la convicción de que impulsar, acompañar y reconocer el talento es una tarea esencial para una universidad comprometida con el territorio, y que se proyecta con un sentido inclusivo y de excelencia.
Oriundo de Punta Arenas, el profesor ingresó a la carrera de Pedagogía en Educación Física el año 2004, motivado por el prestigio de la PUCV y por el deseo de desarrollarse en nuestra institución. “Ha sido un sueño hecho realidad”, señaló, agregando que un compromiso y fidelidad con la Universidad que se consolidó con su paso al cuerpo académico en el año 2009, rol que ha desarrollado por más de 15 años, formando futuros docentes en áreas como la didáctica, motricidad infantil, desarrollo y aprendizaje motriz.
Su trayectoria se ha caracterizado por la formación continua, contando con un magíster en Motricidad Infantil y un doctorado en Política y Gestión Educativa, lo que le ha permitido contar con un amplio recorrido en responsabilidades de gestión, tales como coordinador de formación continua, coordinador de prácticas, jefe de carrera y secretario académico, hasta su nombramiento en la nueva Dirección de Talento.
En este nuevo rol, encabeza un proyecto institucional que busca identificar, acompañar y promover diversas expresiones del talento, comprendiendo que éste no se limita únicamente al rendimiento académico. “La Universidad debe reconocer trayectorias formativas diversas y valiosas, ya sea en lo deportivo, artístico, cultural o a partir de la experiencia escolar. Todo eso también es un mérito y abre puertas para que más jóvenes cumplan su sueño de estudiar en una de las mejores universidades del país «, enfatiza.
Asimismo, el académico destaca la importancia del trabajo colaborativo con unidades académicas y otras direcciones de la PUCV, para fortalecer el vínculo con estudiantes del sistema escolar y construir oportunidades que acerquen a más talentos a la educación superior. “Espero que podamos trabajar mancomunadamente para mostrar la grandeza de esta universidad y brindar experiencias significativas que inspiren a nuestros futuros estudiantes”, afirmó.
Con una combinación de trayectoria, visión institucional y profundo sentido de pertenencia, Juan Hurtado inicia esta etapa con un compromiso claro: contribuir a que la PUCV siga abriendo caminos para que niños, niñas y jóvenes de todo el país encuentren en sus talentos una puerta de acceso a la educación superior.
La vicerrectora de Vinculación con el Medio, Jacqueline Páez, fue recientemente nombrada presidenta de la comisión de Vinculación con el Medio (VcM) por sus pares de la Red G9, agrupación que reúne a las nueve instituciones de educación superior públicas no estatales de Chile que forman parte del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH).
La vicerrectora sostuvo que se trata de una responsabilidad importante que asume desde la PUCV, “un reconocimiento a la forma en que nuestra Institución ha efectuado y desarrollado su quehacer. Hoy me toca presidir la vinculación con el medio de la Red G9, agrupación de universidades no estatales de alto prestigio que incluye a tres universidades con siete años de acreditación, todas con un rol público que concentra capital humano valioso que contribuye al desarrollo del país”.
El trabajo de la comisión de Vinculación con el Medio se centra en articular y potenciar las acciones de sus universidades miembro en relación con la sociedad en su conjunto, buscando generar sinergias, compartir buenas prácticas y desarrollar proyectos colaborativos que tengan un mayor impacto. El principal foco se encuentra en alinear la docencia, investigación y extensión con las necesidades regionales y nacionales, fortaleciendo el rol público de estas instituciones.
“Presidir esta comisión implica un desafío importante que recibo como una retribución al trabajo sistemático, metódico y riguroso, pero con consciencia, con sentido y con un propósito. Poder trabajar colaborativamente y liderar este espacio conjunto con las otras instituciones de educación superior, es un reconocimiento también a nuestra Universidad y, sin duda, a nuestra Vicerrectoría”, agregó Páez.
Las universidades que integran la Red G9 colaboran en investigación, desarrollo y políticas de educación superior para impulsar el desarrollo nacional, con énfasis en la inclusión, la calidad y la vinculación con el país.
Sus miembros son: Pontificia Universidad Católica de Chile, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Universidad de Concepción, Universidad Técnica Federico Santa María, Universidad Austral de Chile, Universidad Católica del Norte, Universidad Católica del Maule, Universidad Católica de Temuco y Universidad Católica de la Santísima Concepción.
La PUCV celebró el cierre de la primera cohorte del Diplomado en Gestión Estratégica de la Vinculación con el Medio en la Educación Superior, programa que busca fortalecer las competencias de académicos, coordinadores y profesionales en el diseño, implementación y evaluación de estrategias de vinculación con el entorno.
El programa, impulsado por la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio a través de la Dirección de Formación Continua, reunió a más de 30 participantes de distintas unidades académicas, consolidándose como un hito formativo clave en el marco del Plan de Desarrollo Estratégico institucional, que reconoce la vinculación como un eje central del quehacer universitario.

Durante su intervención, la vicerrectora de Vinculación con el Medio de la PUCV, Jacqueline Páez, enfatizó en el compromiso de quienes formaron parte de esta primera generación. “Estos espacios de formación exigen generosidad, porque implican entregar tiempo personal al aprendizaje. Por eso este cierre no solo marca un término, sino también el valor del esfuerzo que cada participante puso en este proceso”, indicó.
Asimismo, subrayó los avances de la Universidad en este ámbito mediante el trabajo con municipios, comunidades y proyectos de alcance nacional. “Más allá de los sistemas y las plataformas, lo verdaderamente importante es cómo contribuimos a transformar la vida de las personas desde la acción concreta en los territorios. Hoy estamos avanzando a paso firme, conscientes de nuestra responsabilidad y del impacto real que podemos generar en la región y el país”, sostuvo.
En ese contexto, relevó el rol de la PUCV como una de las universidades con máxima acreditación de 7 años y su liderazgo en la Red G9, donde preside la Comisión de Vinculación con el Medio. Desde ese espacio, indicó, la institución aporta a la construcción de lineamientos comunes para el sistema de educación superior, fortaleciendo la vinculación con foco en la bidireccionalidad, el trabajo territorial y el impacto social.
Compromiso con la excelencia
Uno de los momentos más significativos de la ceremonia fue la entrega de diplomas a las y los egresados del programa, marcando oficialmente el término de su proceso formativo. En la instancia, además, se otorgó un reconocimiento a la Excelencia Académica, distinción que recayó en Ana Terry, alumni y coordinadora de Gestión Académica y de Formación Continua en la Escuela de Periodismo.
En su discurso, valoró el carácter colaborativo del programa, el acompañamiento del equipo académico y la diversidad de miradas presentes entre los participantes. “Fue un espacio de encuentro especialmente valioso. Pudimos conocer buenas prácticas, identificar aprendizajes comunes y, lo que creo más importante, reconocer y conocer a las personas que impulsan cada una de estas acciones con compromiso y vocación de servicio”, expresó.
Respecto de las herramientas adquiridas, señaló que el programa facilitó la comprensión y
aplicación práctica de los lineamientos institucionales de vinculación con el medio, agregando que “me enorgullece haber formado parte de esta primera generación. Espero que más miembros de la comunidad se sumen a la siguiente versión para seguir fortaleciendo la vinculación como función sustantiva de nuestra Universidad”.

Trabajo interdisciplinario con impacto
Por su parte, Damián Donoso, jefe de Docencia y Vinculación con el Medio de Tecnología Médica PUCV, comentó que “el programa nos dio estructura, nos entregó herramientas para poder enseñar y planificar de forma más estratégica y ordenada. Hoy podemos llevar ese conocimiento a nuestra Escuela, a nuestros estudiantes y trabajar la vinculación con el medio de manera mucho más profesional”.
En tanto, Héctor Opazo, psicólogo y coordinador del Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar (PACES), resaltó que una de las principales herramientas del diplomado es trabajar en torno a indicadores y evaluación de impacto. En ese sentido, valoró que “la PUCV nos aporta una reflexión profunda sobre nuestro quehacer. Su sello es el de una universidad tradicional, con una mirada hacia la innovación, que nos entrega la impronta de que el conocimiento que generamos tenga acompañamiento, trabajo concreto e impacto en la comunidad”.
Con esta ceremonia, la PUCV no solo certifica a la primera cohorte del diplomado, sino que también consolida un proceso formativo que busca seguir proyectándose en futuras versiones, contribuyendo al fortalecimiento de la vinculación con el medio como función sustantiva de la educación superior.
Por Daniela Lorca
Dirección de Comunicación Estratégica
En el Campus Sausalito de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso se realizó la 12ª versión de la Feria “Haciendo Ciencia Voy Creciendo”, organizada por la Escuela de Pedagogía PUCV junto a Explora Valparaíso. La actividad reunió a niñas y niños de Nivel Transición y Primer Ciclo Básico de la Región de Valparaíso, quienes presentaron proyectos científicos desarrollados en sus comunidades educativas.
Este año participaron 20 colegios, cerca de 80 estudiantes de prebásica y básica, además de 30 académicos y más de 50 estudiantes de la Escuela de Pedagogía PUCV, quienes acompañaron los procesos investigativos desde su inicio hasta la presentación final.

“Esta iniciativa busca fortalecer el desarrollo profesional de los futuros profesores y profesoras, integrándolos en la gestión de espacios educativos como esta feria. Su participación les permite acercarse a la realidad escolar y promover experiencias científicas significativas desde la infancia”, señaló Alejandra Verdejo, jefa de carrera y directora del proyecto.
La feria se ha consolidado como un referente regional, invitando a las escuelas a desarrollar investigaciones científicas elaboradas por los propios niños y niñas. Cada equipo formula una hipótesis, define preguntas, diseña un procedimiento, ejecuta su investigación y expone sus conclusiones ante la comunidad.
“Son los mismos estudiantes quienes construyen todo el proceso: plantean una hipótesis, levantan preguntas, desarrollan un método y presentan sus resultados. Eso fortalece su autonomía, pensamiento crítico y comprensión del quehacer científico”, explicó Mariana Caballer, alumna de la Escuela de Pedagogía.

Además de difundir experiencias escolares, la feria impulsa la formación continua de educadores mediante talleres en inclusión y perspectiva de género, y potencia el aprendizaje integral de los niños y niñas participantes, fortaleciendo su comunicación, colaboración y autoestima.
La jornada concluyó con una muestra abierta y una ceremonia de reconocimiento, destacando el compromiso de las escuelas y el rol formativo de la PUCV en promover la exploración científica desde edades tempranas.
Con una activa presencia a través de stands y experiencias interactivas abiertas a la comunidad, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso participó el jueves 20 de noviembre en la Feria Interuniversitaria del Consejo de Rectores de Valparaíso (CRUV), instancia que buscó visibilizar el aporte de las universidades públicas y tradicionales en el desarrollo regional.
La jornada, realizada en avenida Brasil y en la Biblioteca Pública Santiago Severín, reunió a las cuatro instituciones que integran el CRUV: UV, UPLA, UTFSM y PUCV. Cada una exhibió proyectos y programas que promueven bienestar, formación, investigación aplicada y vinculación con el medio. En el caso de la PUCV, la participación se articuló desde iniciativas enfocadas en salud, innovación y trabajo comunitario, reflejando el compromiso institucional con los territorios y su gente.

La PUCV presentó tres espacios abiertos al público:
Estos stands fortalecieron el vínculo entre la universidad y la ciudadanía, poniendo en valor la transferencia de conocimiento y la formación integral estudiantil a través de proyectos con impacto social directo.

Como parte de la programación formativa de la jornada, a las 12:30 horas se realizó la charla titulada “Programa de Atención Temprana de Kinesiología-PUCV: 21 años apoyando el desarrollo psicomotor de niñas y niños prematuros”, presentada por Carlos Bustamante, director de la Escuela de Kinesiología.
La exposición relevó el trabajo sostenido de la Universidad en acompañar a familias, promover el desarrollo infantil y aportar desde la disciplina al bienestar de la primera infancia, visibilizando un modelo de intervención con más de dos décadas de trayectoria y reconocimiento comunitario.
La feria fue inaugurada por autoridades del CRUV y contó con charlas en el interior de la Biblioteca Severín, además del despliegue de programas de las comisiones Alerta, Consciente, Vida Sana y Patrimonio, donde las instituciones trabajan de manera conjunta para abordar temáticas de salud, prevención, bienestar estudiantil y cuidado del patrimonio regional.
El rector Osvaldo Corrales, presidente del CRUV, destacó el espíritu colaborativo que caracteriza este trabajo interuniversitario: “Las universidades que conformamos el Consejo de Rectores de Valparaíso trabajamos hermanadamente (…) colaborar nos hace más fuertes y permite proyectar nuestro trabajo hacia la región con mucha más potencia”.
Con una exposición del ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, quien analizó la situación de los delitos en el país y los programas estatales para enfrentarlos, culminó el seminario internacional “Territorio y orden público, liderazgo local ante la inseguridad”, organizado por la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM) y que se realizó durante tres días en el Centro Cultural Estación Catapilco de Zapallar.
En la actividad, nuestra casa de estudios certificó a 345 funcionarios municipales de todo el país, quienes tuvieron la oportunidad de escuchar a expertos internacionales en la materia, además de autoridades como ministros, parlamentarios, gobernadores, entre otras autoridades, que abordaron, entre otros temas, la importancia de fortalecer la institucionalidad en tiempos en que el crimen organizado amenaza con introducirse en distintos estamentos del Estado.

Durante la última jornada, expuso la vicerrectora de Vinculación con el Medio, Jacqueline Páez, quien se refirió a la importancia de generar conocimiento académico en áreas como la seguridad pública, en alianza con el sector público, en particular las municipalidades.
“Para las universidades es tremendamente importante participar en estos espacios de colaboración y de red, donde podamos poner nuestro capital humano avanzado a disposición de las necesidades del territorio y su gobernanza. Creo que debemos estar presentes en los desafíos y temas país. La PUCV debe estar en estos temas de relevancia nacional, entregar información y espacios de reflexión”, destacó.
El ministro Cordero valoró la vinculación del Estado con las casas de estudios superiores, por la constante generación de conocimiento. “La alianza de la universidad con los municipios es clave para el desarrollo de políticas públicas basadas en evidencia y con resultados. Me alegra mucho la vinculación de la PUCV con la Asociación de Municipalidades, conozco muy bien la vocación de servicio en la cual descansa la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso”. Asimismo, planteó que “se debe entender que a partir de problemas concretos se pueden construir marcos teóricos muy relevantes”.

Municipios preparados
Durante la realización del seminario, la AChM anunció la creación del Centro de Análisis Delictual y Academia Nacional de Inspectores de Seguridad Municipal. El presidente de la entidad y alcalde de Zapallar, Gustavo Alessandri, destacó la importancia de preparar cada vez más a los municipios en estas materias, que son las primeras organizaciones en escuchar las necesidades de las personas.
Sobre la alianza con la PUCV, que permitió la certificación de los trabajadores, Alessandri agradeció que la Universidad asuma un desafío tan importante “como realizar una certificación en un seminario de la Asociación Chilena de Municipalidades, en el que participaron funcionarios, la comunidad civil, las juntas de vecinos, dirigentes sociales, centros de estudiantes y clubes de adultos mayores”.
Esta capacitación impartida por la PUCV fue la antesala del nuevo Diplomado en Gestión de Seguridad Municipal -que impartirá la misma casa de estudios-, propuesta formativa integral orientada a fortalecer las capacidades institucionales, estratégicas y operativas de los municipios en materia de seguridad pública, prevención del delito y gestión territorial del riesgo.
Al respecto, Claudia Adasme, vicepresidenta de la AChM y alcaldesa de Papudo, valoró esta iniciativa, porque la Universidad otorgará “herramientas concretas a municipios de todo Chile, desde los más pequeños con 600 habitantes, hasta uno más grande de 100 mil personas”.
Dirección de Comunicación Estratégica
Con una función repleta en el Teatro Municipal Juan Bustos Ramírez de Quilpué, el Instituto de Música PUCV dio cierre al proyecto “Ciclo de Conciertos Corales de Música Teatral Abierto a la Comunidad”, iniciativa financiada por el Fondo Concursable de Vinculación con el Medio y respaldada por la Dirección General de VCM.
El ciclo, realizado durante el segundo semestre, contempló cuatro presentaciones abiertas al público, donde se interpretó una selección de piezas del musical Hamilton: An American Musical, obra que retrata la vida de Alexander Hamilton, uno de los padres fundadores de Estados Unidos. En total, la propuesta reunió a más de 800 espectadores, quienes participaron y celebraron cada una de las funciones.

Las presentaciones contaron con proyección de subtítulos y acompañamiento instrumental en vivo, lo que permitió ofrecer una experiencia inclusiva y cercana para audiencias diversas.
Leandro Gallardo, académico del Instituto de Música PUCV y director del proyecto, valoró el proceso artístico y humano construido durante los meses de trabajo: «Fue un recorrido intenso y profundamente gratificante. Comenzamos con un coro de estudiantes en mayo y ver cómo crecieron en interpretación, fuerza escénica y cohesión vocal fue emocionante. El entusiasmo del público en cada función confirmó que este proyecto encontró un lugar real en la comunidad», expresó.

La recepción del público también marcó hitos para el proyecto. Luciana Valdés, asistente a las funciones, destacó la calidad interpretativa y la entrega del elenco: «Fue una experiencia llena de pasión y dedicación. Se notó el cuidado en lo vocal, en la puesta en escena y en la conexión con la audiencia. Es valioso que existan iniciativas así, que permiten vivir el arte como un encuentro familiar y comunitario», comentó.
Con cierre exitoso, el ciclo se consolida como una propuesta que acerca el repertorio musical teatral a la comunidad y que resalta el talento estudiantil de la PUCV como motor cultural en la región.

En la Casa del Adulto Mayor de la comuna de Cartagena se realizó el cierre del proyecto “Mapeo Participativo y Autonomía Digital: Fortaleciendo la Resiliencia de Comunidades de Adultos Mayores en Cartagena”, iniciativa liderada por el académico del Instituto de Geografía, Rodrigo Figueroa, y que contó con el apoyo de Entel a través de su fondo 55+.
Para el director del Instituto de Geografía, Hermann Manríquez, el cierre de la iniciativa unió a tres actores fundamentales: “la Universidad, la empresa privada y la comunidad, representada por los y las vecinas de Cartagena y, por supuesto, sus autoridades. Este es un proyecto innovador, que incorpora tecnología para el desarrollo y para mejorar las capacidades digitales de las personas mayores. Esto es importante si pensamos que son habitantes que también trabajan, se desarrollan, viven y existen en un territorio complejo, como lo es la zona costera de la comuna de Cartagena”.
Por su parte, la alcaldesa de Cartagena, Lily Silva, agradeció a la PUCV y a Entel “por esta linda iniciativa hacia las personas mayores. Lo reflejamos acá, en el agradecimiento a las y los alumnos que estuvieron con ellos enseñándoles: las personas mayores tienen mucho que entregar todavía”.
Sobre la iniciativa
El proyecto tuvo como objetivo fortalecer la autonomía digital de personas mayores, promoviendo la creación de comunidades de aprendizaje mediante el uso de tecnologías accesibles, como WhatsApp y formularios digitales. A través de estas herramientas, las y los participantes pudieron activar la memoria, identificar riesgos presentes en su entorno, reconocer medidas de mitigación y proponer acciones orientadas a la resiliencia comunitaria.
Se trabajó en seis sedes de la comuna, incluyendo sectores rurales, generando aprendizaje comunitario, uso activo de herramientas digitales e información valiosa para la toma de decisiones a nivel local.
Rodrigo Figueroa indicó que “es obligatorio, es mandatorio tener un plan de gestión de desastres. Y esto ha sido posible de hacer con las personas mayores, con su conocimiento, con su experiencia y ganas de aprender, de colaborar con los demás, con su preocupación maternal y paternal sobre lo que sucede en su propio territorio. Estamos felices”.
Durante los meses de ejecución del proyecto se desarrollaron diversas actividades, como talleres de alfabetización y autonomía digital, webmapping y ejercicios de mapeo participativo, procesos de consolidación y validación comunitaria, y formación de comunidades digitales a través de WhatsApp, lo que permitió empoderar a personas mayores (55+) y a mujeres líderes comunitarias, combinando metodologías participativas con tecnologías digitales para fortalecer la resiliencia local.
“La ida a las capacitaciones y el trabajo de mapeo han sido certificados por la PUCV como un activador de extensión y de educación continua de la actividad”, agregó Figueroa.
Impacto de la iniciativa
El trabajo realizado generó seis grupos de WhatsApp que funcionaron como comunidades de aprendizaje, intercambiando más de 2.200 mensajes entre junio y noviembre. Además, se llevó a cabo una mapatón, la primera realizada en una comuna del país enfocada exclusivamente en personas mayores capacitadas para levantar información en terreno.
El evento permitió recopilar más de 460 datos georreferenciados, los que, tras su procesamiento, derivaron en la elaboración de 20 mapas temáticos de la comuna, focalizados especialmente en las sedes vecinales participantes.
Esta información constituye un insumo clave para la actualización y fortalecimiento del Plan Comunal de Gestión del Riesgo de Desastres de Cartagena, poniendo a disposición de la autoridad local un conjunto de datos generados directamente por la comunidad.
Es importante destacar que el proyecto Mapeo Participativo se desarrolló gracias a la colaboración previa del profesor Rodrigo Figueroa en el marco de un convenio con la Universidad Tecnológica de Auckland (AUT), Nueva Zelanda mediante la implementación del programa Collaborative International Interuniversity Research, Innovation and Development (CIIRID) PUCV AUT de la Dirección de Investigación y contó con la colaboración de la Municipalidad de Cartagena y el Programa Acción Senior de la PUCV.
Para conocer el trabajo realizado por la comunidad, ingresa a https://tinyurl.com/upenw4mh
El Centro Comunitario PUCV Social, inaugurado en julio de este año, se encuentra en pleno funcionamiento, ofreciendo actividades formativas —como ciclos de talleres y charlas— y servicios comunitarios que incluyen orientación psicológica, asesoría jurídica y acompañamiento espiritual.
El Centro Comunitario, que forma parte de la Dirección de Vinculación Social y Sostenibilidad, ofrece actividades gratuitas y abiertas a la comunidad, con énfasis en esta primera etapa en acciones dirigidas a personas mayores y grupos escolares. Las actividades son desarrolladas por académicos y estudiantes, constituyéndose en un espacio de práctica, formación y servicio que fortalece el aprendizaje significativo y la vinculación de la PUCV con su entorno.
Al respecto, Karina Toledo, directora de Vinculación Social y Sostenibilidad, afirmó que “este nuevo centro refleja el compromiso de la universidad con el trabajo colaborativo y la promoción del bienestar integral de las personas de Valparaíso. Con su enfoque interdisciplinario e inclusivo, PUCV Social busca convertirse en un espacio de encuentro, formación y cuidado, donde convergen diversas disciplinas para aportar al desarrollo humano y social, desde la cercanía, la participación y el compromiso con el territorio”.
Talleres y Charlas
Dentro de las actividades formativas realizadas este semestre destaca el “Taller de emprendimiento para personas mayores”, impulsado junto al Programa Acción Senior (PAS), la Escuela de Comercio de la PUCV y el Instituto Superior de Comercio (INSUCO). Esta instancia ha permitido ofrecer asesorías personalizadas en contabilidad y marketing a emprendedores mayores.
Jorge Tapia, participante del taller, valoró la experiencia “encuentro muy buena la oportunidad de participar en este taller. Me han asesorado expertos del rubro del emprendimiento en marketing para mi negocio. Es difícil encontrar formas de avanzar en esta materia, ya que hoy en día todo es digital y, para mí, eso es una brecha”.
En el ámbito de la salud, la Escuela de Kinesiología y el PAS están desarrollando el ciclo de charlas “Prevención y rehabilitación en el ciclo vital de la mujer”, el cual aborda temáticas relevantes para mujeres mayores.
Asimismo, se está llevando a cabo el ciclo de talleres “Vivir el momento presente”, organizado por el Instituto de Estudios Religiosos, el cual propone un camino de autoconocimiento y espiritualidad cotidiana a través de la música, el arte, la psicología y la contemplación.
Servicios de atención comunitaria
Asimismo, el Centro Comunitario dispone de servicios gratuitos brindados por las clínicas de la Universidad, que incluyen atención psicológica, orientación jurídica y acompañamiento espiritual. Estas prestaciones son desarrolladas por académicos y estudiantes especializados, lo que permite entregar apoyo integral a la comunidad y, al mismo tiempo, ofrecer instancias formativas de alto valor para los estudiantes en proceso de práctica y formación disciplinar.
Dentro de estas acciones destaca la Clínica de la Escucha y Acompañamiento Espiritual del Instituto de Estudios Religiosos, que ofrece un espacio de contención y reflexión personal, brindando una escucha activa que permite contener en situaciones de crisis personal o espiritual, así como acompañar en procesos de discernimiento y toma de decisiones.
Sobre el trabajo de esta clínica el académico del Instituto de Estudios Religiosos, José Antonio Leiva, señaló “buscamos ofrecer un espacio confidencial y seguro para quienes desean ser escuchados en profundidad. Esta instancia está inspirada en la tradición cristiana del acompañamiento espiritual —un arte cultivado durante siglos para discernir y comprender los procesos vitales de cada persona— y se adapta a la diversidad de creencias y experiencias presentes hoy en la comunidad universitaria y local”.
El centro PUCV Social se encuentra ubicado en 12 de Febrero 191, Valparaíso. Para quienes deseen obtener información pueden hacerlo escribiendo al correo pucv.social@pucv.cl o llamando al 32 2273091.
Una emotiva ceremonia de reconocimiento a sus alumni destacados realizó la Universidad a través de un encuentro que reunió a generaciones completas que volvieron a Casa Central para reencontrarse con sus compañeros, profesores y su alma mater. La actividad, organizada por la Red Alumni PUCV de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, celebró a quienes cumplen 20, 30, 40 y 50 años de ingreso, así como a graduadas y graduados que actualmente se desempeñan en funciones públicas a lo largo de Chile.
El rector Nelson Vásquez destacó el sentido profundo de la jornada y el impacto que la PUCV ha tenido en el país por casi un siglo. “Es una alegría haber recibido a profesionales que tantos años ligados a nuestra institución. Formamos personas y profesionales de distintos ámbitos del quehacer laboral y hemos estado contribuyendo, por más de 97 años, al desarrollo del país, de la región y de Valparaíso”, afirmó.
Agregó que “existe un compromiso con nuestro entorno. Si a Chile, a la región y a la ciudad les va bien, a nosotros también. Tenemos un sueño para nuestro país, ya que creemos que la Universidad transforma la vida de las personas. Hoy, el 70% de nuestros alumnos son primera generación de estudiantes universitarios de sus familias, en consecuencia, estamos realizando un gran trabajo para formar a esas personas y que sean un aporte a nivel nacional”.
La vicerrectora de Vinculación con el Medio, Jacqueline Páez, relevó el valor que representa la comunidad alumni como parte esencial del proyecto educativo institucional. “Conmemoramos a nuestros egresados que han desarrollado un quehacer significativo para el país. En ellos vemos cómo nuestros valores misionales —el servicio al otro, el compromiso con el bien común y el cuidado de la casa común— se han expresado en sus profesiones. Su trabajo proyecta el sello PUCV y evidencia que la excelencia se construye a partir de la tradición y del desarrollo de una institución centenaria”, señaló.
Liderazgo público
Uno de los momentos más simbólicos fue el reconocimiento al liderazgo público que ejercen alumni en ejercicio de cargos de representación popular. En la categoría de alcaldes y alcaldesas, se distinguió a Edgardo González (Llay Llay), Camila Nieto (Valparaíso), Mauricio Quiroz (Putaendo) y Freddy Ramírez (Concón).
La alcaldesa Camila Nieto, egresada de la Escuela de Derecho, subrayó el rol que la Universidad ha tenido en su desarrollo profesional y humano. “La PUCV fue fundamental en mi formación académica y en las habilidades que hoy me permiten ejercer como la primera alcaldesa de Valparaíso. Me entregó valores relacionados con el bien común y con el liderazgo femenino. Valoro profundamente la relación que la Universidad mantiene con los territorios donde está inserta”, indicó.
Por su parte, el alcalde Freddy Ramírez destacó el sentido de comunidad que se mantiene en el tiempo. “Aquí se generaron amistades, experiencias y valores académicos que se reflejan en nuestro trabajo. Este reconocimiento nos hace sentir parte de una tradición que sigue viva en la sociedad”, señaló.
Desde el mundo legislativo, se homenajeó a las y los alumni recientemente elegidos o reelectos para integrar el Parlamento: las y los diputados, Carolina Tello, Cristian Mella y José Meza, y Andrés Longton, senador de la República.
La diputada Carolina Tello expresó su gratitud por volver a la Casa Central. “Llegué a los 18 años, cargada de sueños, y esta universidad me entregó conocimiento, diversidad y herramientas para desarrollarme como abogada y luego como diputada. Los valores que adquirí aquí han guiado mi ejercicio profesional y mi vocación pública”, afirmó.
El senador electo Andrés Longton valoró la calidad académica y humana de la formación universitaria. “La vinculación del alumni con la Universidad fortalece la identidad institucional. La rigurosidad, la disciplina y la calidad de los profesores que tuve acá marcaron profundamente mi carrera. Lo aprendido en la PUCV se expresa diariamente en el trabajo público”, comentó.
En la categoría de consejeros regionales, se premió a Cristian Fuentes, Tania Valenzuela, Osvaldo Urrutia y María Victoria Rodríguez.
“Es una tremenda iniciativa reconocer a quienes estamos aportando a la región. La impronta ética y el rigor que nos entregaron nuestros profesores siguen guiando nuestro trabajo en el servicio público”, sostuvo Cristian Fuentes.
El encuentro fue acompañado por una presentación especial de la Orquesta de Cámara PUCV, dirigida por el alumni Jesús Rodríguez, que agregó un componente artístico y emotivo a la jornada. Al cierre, la comunidad entonó el Himno Universitario, reforzando el sentido de pertenencia de quienes volvieron a su alma mater.
La ceremonia dejó planteada una nueva tradición: la Universidad realizará este reconocimiento anualmente, siguiendo el calendario de generaciones conmemorativas. Un gesto que reafirma que la PUCV no solo forma profesionales, sino también personas al servicio de la sociedad, cuyo vínculo con la institución se mantiene vivo más allá del paso del tiempo.
En el marco de su compromiso por apoyar la educación media técnico-profesional, recientemente nuestra casa de estudios, a través de la Escuela de Ingeniería Mecánica, certificó a más de 80 estudiantes del Liceo Industrial Andrés Bello López de Quilpué y la Escuela Industrial Superior de Valparaíso (EIV) que desarrollaron parte de su formación en la PUCV durante el segundo semestre, esto como parte del segundo año del Proyecto de Alternancia.
El programa incluyó módulos de diseño, manufactura digital, impresión 3D y mecanizado CNC, instancias que permite a las y los participantes potenciar su formación técnica, acercándolos al entorno universitario.
Sofía Bustos, estudiante de cuarto medio de la EIV, valoró la calidad docente y el apoyo recibido durante las sesiones. “Los profesores fueron muy cercanos y claros en sus explicaciones, permitiendo que todo se entendiera mejor. Gracias a los laboratorios y a las prácticas pude comprender contenidos que en el liceo me eran difíciles de comprender, y descubrí nuevas herramientas que me dieron una base importante para seguir aprendiendo”, indicó.
Por su parte, el alumno Felipe Flores destacó la experiencia en laboratorio y el trabajo con tecnologías de diseño y fabricación: “Pudimos crear piezas en 3D, trabajar con software especializado y mecanizar en CNC, lo que nos ayudó a ver el proceso completo. Aprendí mucho, me sentí reconocido por mi esfuerzo y hoy tengo más claridad sobre lo que quiero estudiar, porque esta experiencia me mostró cómo es la formación en ingeniería”.
El jefe de Vinculación con el Medio de la Escuela de Ingeniería Mecánica, Álvaro González, señaló que “para nosotros es un orgullo seguir impulsando la alternancia y abrir nuestras puertas a los liceos técnico-profesionales de la región. Este programa reafirma nuestro compromiso con el entorno, permitiendo que estudiantes de enseñanza media vivan la experiencia universitaria y proyecten su futuro académico o laboral con nuevas herramientas”.
Finalmente, el director (s) del Liceo Industrial Andrés Bello López, Osvaldo Hernández, agradeció la oportunidad brindada por la PUCV. “Esta alianza es fundamental, porque permite que nuestros estudiantes accedan a experiencias educativas que difícilmente podrían encontrar en otros contextos. Verlos desenvolverse en laboratorios universitarios y adquirir nuevas competencias nos confirma que esta articulación aporta significativamente a su futuro”.
Con este tipo de actividades, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso reafirma su compromiso y relación con el sistema escolar, según lo estipulado en el Plan de Desarrollo Estratégico Institucional 2023-2029.
En el mes de noviembre, Experiencia Cósmica Inmersiva-VR (ECI-VR) realizó su última función tras más de 300 presentaciones concretadas en más de dos meses. El proyecto liderado por la Facultad de Ciencias, en colaboración con las escuelas de Periodismo, Arquitectura y Diseño e Ingeniería Civil, ofreció una aventura astronómica que permitió recorrer el Universo con gafas de realidad virtual, gracias a la tecnología de 360°.
La iniciativa, financiada por el programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, permitió a más de 5.900 personas provenientes de distintos puntos del país, vivir gratuitamente una experiencia única en el Auditorio del Campus Curauma.
“Estamos muy contentos, superamos la meta con creces respecto a la cantidad de personas que tenían que participar. Fue una experiencia muy interesante, porque tuvimos que salir de nuestra zona de confort en un trabajo total y completamente interdisciplinario”, señaló el decano de la Facultad de Ciencias, Manuel Bravo.
“Tenemos una serie de potencialidades que podríamos abordar en una próxima convocatoria que, claramente, este decanato va a apoyar. Creemos que, con tecnología, con experiencias así de lúdicas e interesantes, uno puede ayudar a acercar a la ciudadanía a las ciencias”, complementó.
El director del proyecto y académico del Instituto de Física, Nicolás Tejos, explicó que esta iniciativa “fue un éxito rotundo. Hemos aprendido muchas cosas, logramos las expectativas originalmente propuestas y salimos de la etapa de ejecución de funciones muy contentos por los números alcanzados”.
Tejos recalcó que en la ECI-VR, “distintos saberes y conocimientos se amalgamaron de una forma muy positiva para presentar un evento que ha sido muy llamativo para la sociedad”.
En la misma línea, la directora de comunicaciones del proyecto y académica de la Escuela de Periodismo, Camila Buzzo, comentó que fue un honor «conectar con la gente y ayudar a difundir esta iniciativa. Me llamó la atención la motivación de las personas y su interés por vivir esta experiencia cósmica inmersiva. Las y los asistentes se emocionaron, terminaban con preguntas, con ganas de seguir explorando”.
Finalmente, Montserrat Miranda, monitora del proyecto y actual alumna del Magíster en Ciencias con mención en Física, destacó que su labor en terreno le permitió ver quienes participaron “estaban muy agradecidos. Una parte muy importante de hacer ciencias es poder comunicarla, así que me alegro de que esto haya llegado a tanta gente”.
El Centro de Acción Climática (CAC) de la Universidad, a través de su equipo de adaptación, realizó un taller dirigido a funcionarias y funcionarios de la Municipalidad de Viña del Mar. La actividad tuvo como objetivo avanzar en el proceso de implementación del Plan de Acción Comunal de Cambio Climático (PACCC), fortaleciendo las capacidades locales para enfrentar los desafíos climáticos del territorio.
La actividad reunió a profesionales de las unidades de Gestión del Riesgo de Desastres, SECPLA, DIDECO, Medioambiente, Jardines y Aseo, y permitió identificar responsables y corresponsables de las iniciativas de adaptación, reconocer cuáles ya están en desarrollo, revisar sus indicadores de cumplimiento y definir sus plazos, con el fin de generar una hoja de ruta que oriente la implementación efectiva del plan.
Marcelo Madariaga, geógrafo e Investigador joven del equipo de adaptación del CAC PUCV, destacó “el trabajo que ha hecho el municipio de Viña del Mar y el avance que llevan las medidas de adaptación y mitigación que ellos mismos han identificado como prioritarias”.
Durante la jornada se constató que varias de las medidas del instrumento ya se encuentran en marcha. Las cuales están organizadas en diez programas, cuyos ejes principales combinan acciones de adaptación y mitigación, especialmente en torno a la protección y recuperación de áreas de valor ambiental, así como la gestión hídrica y energética. A ello se suman programas orientados exclusivamente a la mitigación -es decir la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero- en ámbitos como residuos y movilidad sostenible.
Jessica Brizuela, ingeniera civil ambiental, profesional de SECPLA y coordinadora de la implementación del PACCC en la comuna, valoró la instancia: “Agradezco mucho el trabajo del Centro de Acción Climática y la motivación que nos dieron para poder aterrizar todas estas medidas”, expresó.
El PACCC de Viña del Mar fue elaborado conjuntamente por el Centro de Acción Climática y la Secretaría Comunal de Planificación de dicho municipio y aprobado en septiembre de 2024.
El instrumento tiene como visión que la comuna se convierta en un territorio resiliente reduciendo su riesgo climático a través de planificación, inversión y gestión territorial. Para avanzar en estos objetivos, se requiere la acción coordinada entre el municipio, las organizaciones sociales y diversas instituciones sectoriales y privadas, fortaleciendo los espacios de educación, concientización, participación vinculante y gestión del riesgo a nivel comunitario.
Durante 2025, cerca de 530 profesoras y profesores de todo Chile participaron en la segunda versión del programa “Innovación Educativa: Recursos STEM+ para una Educación Inclusiva en Latinoamérica”, iniciativa basada en el programa educativo “Experimento Blended” que promueve la reflexión pedagógica y el desarrollo de competencias profesionales en torno a la educación STEM+ desde un enfoque abierto, inclusivo, situado y con perspectiva de género.
A esta labor se suma el trabajo sostenido del Centro de Investigación CIDSTEM, que ha desarrollado múltiples acciones de formación docente en distintos territorios del país.
“Como Centro de Investigación de las Ciencias y Educación STEM hemos formado a más de mil profesores en áreas como innovaciones tecnológicas para territorios rurales, recursos educativos abiertos en escuelas urbanas, formación de docentes de ciencias, geografía y educación inicial, además de programas en contextos interculturales. Todo con un enfoque de pertinencia local, vinculado a problemáticas reales del medioambiente y a desafíos complejos de aprendizaje”, señaló Andoni Arenas, director de CIDSTEM.
La cifra total —más de 1.000 docentes formados solo a través del programa STEM+ en 2024 y 2025— posiciona esta iniciativa como una de las experiencias de mayor impacto en formación docente en Chile y en la región.
Formación STEM+ con foco en inclusión, territorio y educación abierta
El enfoque educativo STEM+ trasciende la visión tradicional de STEM —centrada en las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas— al integrar también las artes, las humanidades, las ciencias sociales y los saberes locales. Más que una suma de disciplinas, es una forma de comprender y tomar decisiones pedagógicas sobre cómo se enseña y se aprende.
La edición 2025 alcanzó una amplia cobertura nacional mediante siete cohortes realizadas en Biobío, Valparaíso, Metropolitana, La Araucanía, Los Ríos y Coquimbo, donde participaron docentes de diversos niveles educativos, directivos y equipos UTP.
En esta línea, el recurso educativo “Experimento Blended 4+, 8+, 10+: Ciencias desde Latinoamérica” se presenta como un REA disponible de manera gratuita para toda la comunidad educativa a través del Portal CREA de Siemens Stiftung.
“Esta segunda versión consolida el compromiso de docentes comprometidos con transformar sus prácticas desde el enfoque educativo STEM+, demostrando que cuando existe colaboración interinstitucional y una visión compartida, los resultados trascienden en el tiempo. Nuestro desafío ahora es dar sostenibilidad a estas iniciativas, fortaleciendo redes y espacios de formación continua que sigan promoviendo una educación inclusiva, abierta y situada”, señaló Nina Ibaceta, investigadora y coordinadora de proyectos de CIDSTEM PUCV.
Los contenidos trabajaron temas clave como inclusión educativa, equidad de género, contextualización curricular y diseño de experiencias STEM+ situadas, todos elementos esenciales para fortalecer la innovación pedagógica en el sistema escolar chileno.
La metodología ha sido transferida a 11 instituciones de México, Colombia, Bolivia, Perú y Argentina, proyectando la formación de más de 5 mil docentes en Latinoamérica.
Este proceso ha fortalecido una red de colaboración que articula universidades, organizaciones internacionales, escuelas y comunidades educativas para avanzar en innovación educativa, inclusión y desarrollo profesional docente.
En el Salón de Honor de la PUCV se realizó la ceremonia de Cierre del Taller de Razonamiento Matemático TRM PUCV 2025, actividad organizada por el Instituto de Matemáticas (IMA) y apoyada por la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio PUCV por tercer año consecutivo. El evento contó con la presencia del vicedecano de la Facultad de Ciencias, Ignacio Muga; el director del Instituto de Matemáticas, Carlos Vásquez; y el director TRM PUCV, Felipe Riquelme.
Esta instancia se desarrolla cada año con el propósito de valorar la dedicación y compromiso de las y los estudiantes participantes del TRM PUCV, en el marco de esta iniciativa gratuita que busca fortalecer las habilidades de pensamiento crítico, abstracción y razonamiento matemático de jóvenes talentos de la región de Valparaíso.
La actividad comenzó con las palabras de bienvenida del director del TRM PUCV. “Este taller ayuda a establecer relaciones significativas en ambientes universitarios. Valoro mucho las palabras que ustedes nos comparten, cuando nos señalan que les encantaba venir al TRM porque les permitía compartir con otros estudiantes que tenían una visión muy similar a la de ustedes y que ese espacio no lo encontraban en el colegio. Esto es tremendamente importante, tanto como la disciplina, porque humaniza a la matemática; pues esta es una ciencia que consiste en la colaboración de las personas”, destacó.
Uno de los momentos más significativos del evento fue la entrega de certificaciones a sus participantes y el espacio dedicado a sus testimonios. En primera instancia, el estudiante Luszaek Martin Barabás, en representación del ciclo I, comentó la enriquecedora experiencia vivida en el taller. “Me gusta mucho participar del TRM, porque no solo enseñan matemáticas, sino que enseñan a pensar y a razonar desde la lógica matemática. Lo que nos enseñan va más allá de una aplicación directa. Aprendemos un razonamiento, una idea y una estrategia que finalmente utilizamos”.
Posteriormente, Magdalena Olivares, en representación de sus compañeros del ciclo II, agregó que “los teoremas más difíciles y más complejos podían tener la respuesta más sencilla. Este taller también nos enseña que esas habilidades no solo se pueden aplicar en los números o en las matemáticas sino también en muchos ámbitos de nuestra vida diaria. Creo que lo más bonito del TRM son las personas que logra reunir, que son maravillosas con unas capacidades tremendas que no había visto en otros lugares y que tienen en común el gusto por las matemáticas”.
Asimismo, se valoró el apoyo de las y los profesores del sistema escolar por el importante rol que desempeñaron acompañando a sus estudiantes. La ceremonia también incluyó un reconocimiento, entregado por Daniel Pizarro, profesor TRM PUCV, al trabajo del equipo de ayudantes, conformado por las y los estudiantes de pregrado del IMA PUCV: Valentina Cereceda, Lukas Morales, Marthin Núñez, Carolina Pardo, Valentina Valdés y Britany Valenzuela.
En nombre del grupo de ayudantes, Carolina Pardo compartió un emotivo discurso, donde se recordó una serie de anécdotas vividas durante el desarrollo del taller y se agradeció el trabajo de cada uno de sus participantes. “Lo que más extrañaremos de esos viernes serán las risas y el ambiente que se generaba con ustedes. Gracias por darnos la oportunidad de disfrutar ser sus profesores. Gracias, porque no solo ustedes aprendieron de nosotros, sino que nosotros también aprendimos de ustedes y nos sorprendimos de los capaces que son”.
El cierre del evento estuvo a cargo del director del IMA PUCV, Carlos Vásquez, quien expresó su agradecimiento a las familias y a los profesores patrocinantes que respaldaron el trabajo de las y los participantes de TRM 2025.
“Plan de Revitalización del Sistema de Ascensores para el Desarrollo Sostenible de Valparaíso”, es el nombre del proyecto liderado por Lorena Herrera, académica de la Escuela de Arquitectura y Diseño, que propone un modelo de gobernanza y gestión de los 15 ascensores de Valparaíso.
El proyecto, financiado a través del Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD), consiste en un diseño de revitalización urbana y turística que reconozca y valore el carácter patrimonial de los elevadores históricos de la ciudad.
“El objetivo principal es entregar una gobernanza y un modelo de gestión para los ascensores, de manera que permanezcan operativos en el tiempo. Eso es lo más importante de todo. Este es un modelo de gobernanza y de gestión. Pero aparte de eso y conscientes de que necesitan generar más viajes, es que también haremos intervenciones en la estación superior como una manera de apoyar el incremento de la demanda, donde la gente necesite subir o quiera subir y por lo tanto se movilice para poder disfrutar lo que hay en las estaciones superiores”, explicó Lorena Herrera.
La iniciativa busca asegurar la operación continua y permanencia a largo plazo de este medio de transporte tradicional e incluye la instalación de cámaras y software avanzado que permitirán al Observatorio de la Escuela de Arquitectura y Diseño monitorear el comportamiento y la demanda diaria de viajes para informar a los administradores.
Adicionalmente, se implementarán señaléticas y recorridos peatonales entre las estaciones superiores, complementados con tótems e información histórica para incentivar el turismo y el uso de los elevadores.
“Para la PUCV y para la Escuela de Arquitectura y Diseño, es muy importante tener presencia en nuestra región y creemos que algo tremendamente simbólico y, sobre todo patrimonial, son los ascensores de Valparaíso. Era un desafío posicionarnos en un tema tan relevante y poder aportar con nuestros conocimientos y con nuestra experiencia para que este modo de transporte patrimonial único pueda permanecer en el tiempo”, complementó la directora del proyecto.
La iniciativa se encuentra actualmente en la etapa final de su fase administrativa y se apronta a iniciar la su ejecución, proyectada para un lapso de 24 meses.
El Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD) tiene como objetivo impulsar iniciativas productivas y promover la investigación científica y tecnológica, en línea con la Estrategia Regional de Desarrollo (ERD), las prioridades estratégicas regionales en materia de fomento productivo y la Estrategia Regional de Innovación.
Marian Caballero y Carolina Núñez son dos estudiantes de la carrera de Pedagogía en Educación Básica de la Escuela de Pedagogía PUCV. Ambos escogieron la mención en Ciencias para ejercer la carrera ad portas de realizar sus prácticas profesionales en establecimientos educacionales de la Región de Valparaíso pero aquella experiencia no será el primer acercamiento que tendrán con estudiantes en el aula.
Este mes, las dos fueron parte de la organización de “Haciendo Ciencia voy Creciendo”, feria escolar para niños y niñas, dedicada a esa materia, que se desplegó por los patios del Campus Sausalito.
Así también llevaron una innovadora y disruptiva experiencia inmersiva en Realidad Virtual al Colegio San Antonio de Villa Alemana, a 30 estudiantes de sexto básico sobre astronomía y fuerzas gravitacionales, a través de los lentes visores, en gráficas desarrolladas por el proyecto FONDEF Gravitas XR de la Escuela de Pedagogía.
El académico Juan de Dios Oyarzún, director del proyecto, destacó que Gravitas XR nació del interés por innovar en el uso pedagógico de tecnologías emergentes.
“Nosotros quisimos innovar y emprender respecto a cómo la tecnología inmersiva es tanto un apoyo pedagógico para el docente, profesor o profesora, y puede significar o puede estimular aprendizajes activos y profundos hacia estudiantes escolares”, señaló, valorando la oportunidad formativa para las y los estudiantes de Pedagogía de la PUCV.
“Tenemos estudiantes de la Escuela que nos están apoyando activamente en el proyecto, ellas también son parte de esta experiencia transversal de aprendizaje que engloba a todo nuestro equipo de investigación, a nuestros colaboradores y socios”, indicó el académico.
Marian Caballero valoró positivamente el impacto que tiene este tipo de prácticas en su proceso formativo.
“Me encanta venir a terreno a participar en varios colegios, porque cada uno tiene su propia cultura. Para mí es muy enriquecedor, es muy positivo para mi formación profesional porque fortalece mis habilidades, mi acercamiento a los estudiantes, cómo retroalimentar, cómo monitorear situaciones y manejar ciertas dinámicas. Siento que en la PUCV todos podemos tener esta oportunidad, sin importar la carrera que estudies”.
Por su parte, Carolina Núñez destacó la posibilidad de acompañar cursos y aplicar tecnologías emergentes directamente en el aula.
“Tenemos la posibilidad de acompañar a diversos cursos apoyando y dirigiendo a los grupos de estudiantes. El aporte de usar tecnologías tan avanzadas en el aprendizaje de conceptos tan abstractos, especialmente en ciencias, es muy inspirador porque te va mostrando cómo puedes aplicar muchas más herramientas. Uno siente que va un paso adelante respecto a todo lo que involucra el enfoque de las ciencias con la tecnología”.
Por su parte la académica Alejandra Verdejo, directora alterna del proyecto, explicó que la experiencia Gravitas XR cubre un objetivo curricular de la enseñanza básica de una manera disruptiva.
“El proyecto busca promover la enseñanza de la astronomía, que en Chile es tan prometedora, y que el currículum tiene un eje temático, pero no está tan visibilizado.
El objetivo final es acercar conocimientos abstractos de manera concreta y significativa para que los niños y niñas puedan experimentar otras maneras de aprender que es muy probable que en otro tipo de clases no podrían vivenciar”, explicó.
Desde la comunidad escolar, el secretario ejecutivo del Centro de Estudiantes, Vicente Contador, de 14 años, indicó que “fue bastante divertido porque fue una experiencia bastante nueva y el hecho de que una universidad bastante prestigiosa venga y nos entregue los servicios para practicar algo distinto es genial. “Esperamos que la universidad se siga prestando para estas experiencias que al final forman a los estudiantes”.
Gravitas XR es una iniciativa Fondef que desarrolla contenidos curriculares en formato inmersivo para apoyar aprendizajes profundos y fortalecer el uso pedagógico de tecnologías innovadoras en ciencias y, a futuro, en otras áreas del currículum. El proyecto cuenta con la colaboración del Colegio Rubén Castro, el canal NTV, la Sociedad Astronómica de Valparaíso y Viña del Mar (SAVAL), el astrónomo y divulgador científico José Maza y la productora 500 nanómetros.
Más de 120 educadoras, educadores, técnicas y técnicos de la Región de Valparaíso llegaron al Campus Sausalito de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso para participar en la “Jornada de Cierre para Equipos Pedagógicos PIPE 2025”. La instancia tuvo como propósito reflexionar sobre el trabajo realizado durante el año, compartir experiencias y proyectar nuevas metas para la implementación del programa en 2026.
El Programa de Indagación para Primeras Edades (PIPE) —iniciativa del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, ejecutada en la región por el Proyecto Explora Valparaíso, liderado por la PUCV— busca fortalecer las prácticas pedagógicas en Educación Parvularia mediante experiencias lúdicas basadas en la indagación. Su principal foco es acompañar y potenciar la curiosidad innata de niñas y niños de 2 a 6 años, promoviendo la observación, el asombro y el vínculo con el entorno.
El Seremi de Ciencia de la Región de Valparaíso, Rodrigo González, destacó el rol formativo del programa señalando que “si la ciencia no transforma, no se transfiere y no se comunica, no sirve. Explora Valparaíso lo hace muy bien a través de PIPE, un programa que llega a niñas y niños de toda la región gracias al compromiso de educadoras y educadores.” Agregando que “su labor es clave para entregar herramientas científicas que formarán a los futuros profesionales capaces de resolver los desafíos de la región y del país”.
La jornada contó con espacios de reflexión grupal, actividades colaborativas y una presentación musical desarrollada por el Instituto de Matemáticas y el Instituto de Música de la PUCV, quienes mostraron una propuesta que integra ritmo, patrones y pensamiento matemático para enriquecer la experiencia educativa en primeras infancias. Representantes de JUNJI y Fundación Integra, junto a la jefa de Carrera de Educación Parvularia de la PUCV, Carola Aravena acompañaron a las participantes en la ceremonia de reconocimiento oficial.
El profesor del Instituto de Geografía de la PUCV y director de Explora Valparaíso, Víctor Salinas, valoró el trabajo realizado durante el año. “PIPE demuestra que la ciencia en la primera infancia no se trata de contenidos, sino de acompañar preguntas, asombros y descubrimientos. El trabajo que las educadoras y los equipos pedagógicos realizan en sus comunidades es fundamental para construir una cultura científica desde los primeros años, conectada con el territorio y con la vida cotidiana de niñas y niños”.
La voz de las comunidades educativas
La jornada también dio espacio a las voces de quienes implementan el programa en sus comunidades educativas.
“Para mí esta experiencia fue muy gratificante. Al inicio del año teníamos muchos temores y dudas sobre si seríamos capaces de llevar adelante PIPE, pero nos dimos cuenta de que la indagación es algo que ya realizamos cotidianamente con los niños. Hoy me voy contenta, con nuevos aprendizajes y desafíos para el 2026, agradecida por la oportunidad de innovar, indagar y hacer participar a los niños, sus familias y nuestro equipo educativo”, compartió Magot Moya, técnica en Educación Parvularia del Jardín Infantil Amautta de Viña del Mar.
Desde el Jardín Infantil Aneley (JUNJI) de Quilpué la educadora Jessica Armijo expresó “tengo grandes expectativas para el próximo año, tanto a nivel de grupo como de toda la comunidad educativa. Queremos proyectar un trabajo de ciencia en primera infancia más organizado, con planificaciones integrales para todos los niveles. La exploración, la indagación y la curiosidad abren un mundo de descubrimiento donde los niños pueden preguntarse, experimentar y protagonizar su propio aprendizaje”.
Su dupla pedagógica, la técnica en Educación Parvularia Savka Orellana agregó “hoy me sentí muy cómoda. Fue un momento muy enriquecedor que nos mostró que con pequeñas cosas se pueden trabajar múltiples aprendizajes. Agradecemos la invitación y el cuidado puesto en esta jornada”.
El cierre de PIPE 2025 reafirma el compromiso de Explora Valparaíso y la PUCV con promover una educación científica inclusiva, pertinente y situada en el territorio, preparando el camino para un PIPE 2026 que continuará fortaleciendo prácticas pedagógicas y experiencias significativas para las primeras infancias.
En el Consejo Superior de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso se desarrolló la Mesa de Trabajo “Medioambiente, desarrollo sustentable y vinculación sostenible”, uno de los ejes estratégicos del programa PUCV Conecta, impulsado por la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio. El encuentro congregó a representantes del Ministerio de Medio Ambiente y a equipos de distintas unidades académicas y centros especializados de la Universidad, con el fin de articular soluciones basadas en conocimiento científico para los desafíos ambientales de la región.
La iniciativa forma parte de un proceso más amplio orientado a fortalecer la colaboración entre la PUCV y los servicios públicos, articulando proyectos interdisciplinarios que aporten directamente al desarrollo regional. El programa busca sistematizar las capacidades técnicas, investigativas y profesionales de la Universidad para responder a problemáticas urgentes del territorio, como la crisis hídrica, la contaminación, la degradación de ecosistemas y los efectos de la triple crisis climática.
Un trabajo colaborativo para enfrentar la crisis climática
La instancia reunió a representantes de la Seremi de Medio Ambiente, investigadores del Centro de Acción Climática, Núcleo de Biotecnología Curauma, Instituto de Geografía, Escuela de Ciencias del Mar, Instituto de Química, Instituto de Biología y las ingenierías vinculadas a procesos ambientales y sostenibles.
El seremi de Medio Ambiente, Alex Galleguillos, valoró la articulación lograda en la instancia y subrayó la importancia de alinear la investigación con los desafíos del país. “Para el Ministerio y para nuestro Gobierno es fundamental generar vinculación con la academia, porque al igual que el Estado, las universidades tienen visión de largo plazo y conocimiento del territorio. Este vínculo permite impulsar cambios culturales necesarios para enfrentar desafíos como la triple crisis climática. Estamos muy contentos de participar junto a la PUCV y conocer los distintos ámbitos de investigación que se están desarrollando”.
Quien convocó a los asistentes y lidera esta instancia es la Vicerrectora de Vinculación con el Medio, Jacqueline Páez, quien aseguró al concluir que “esta mesa reafirma que la sostenibilidad solo es posible cuando el conocimiento científico se pone al servicio del territorio. Para la PUCV, colaborar con el Ministerio de Medio Ambiente no es solo un deber institucional, sino una responsabilidad pública: nuestras capacidades académicas deben contribuir a enfrentar los efectos de la crisis climática, acompañar a los municipios y fortalecer la resiliencia de las comunidades. Queremos ser un aliado estratégico del Estado para avanzar hacia soluciones que integren evidencia, pertinencia territorial y justicia socioambiental”.
Ciencia aplicada y vinculación sostenible
Entre los objetivos centrales de la mesa estuvo identificar oportunidades de colaboración para la protección y restauración de ecosistemas críticos, promover la eficiencia hídrica, la economía circular, la valorización de residuos, las energías renovables y la transición socioecológica justa. Asimismo, se abordó la necesidad de fortalecer los sistemas de monitoreo y evaluación ambiental que permitan tomar decisiones públicas con evidencia científica.
Desde la perspectiva de la investigación aplicada, Sandra Ponce, ingeniera del Núcleo Biotecnología Curauma PUCV, destacó la relevancia del trabajo intersectorial. “Este tipo de instancias es clave porque la sostenibilidad requiere del trabajo conjunto del mundo público, privado y la academia. Para avanzar hacia un Chile más sostenible, el conocimiento debe aplicarse al territorio, y necesitamos del apoyo normativo y en red del sector público, así como la colaboración de las industrias”, destacó.
Aportes desde distintas disciplinas PUCV
Las unidades académicas participantes expusieron diagnósticos, líneas de investigación y proyectos con potencial de articulación con el Ministerio. Desde la Escuela de Ingeniería Química, el jefe de Vinculación con el Medio, Ernesto Pino, recalcó la oportunidad que representa esta articulación. “Para nosotros es muy provechoso dar a conocer nuestras capacidades profesionales y reconocer las demandas de los sectores público y privado. Esto abre puertas para futuras cooperaciones y para aportar evidencia científica que mejore la calidad de vida a nivel regional y nacional”, añadió el docente.
También estuvo presente el Centro de Acción Climática, una de las unidades con mayor despliegue territorial en materia de gobernanza climática. Su directora ejecutiva, Priscilla Berríos, relevó la importancia de alinear el trabajo académico con las políticas públicas: “Es fundamental comprender las necesidades de la Seremi para orientar nuestras acciones con pertinencia territorial. Nuestro trabajo con los Planes de Acción Comunal de Cambio Climático y otros instrumentos mandatados por ley muestra cómo articulamos realidades locales con desafíos globales, con respaldo científico interdisciplinario desde la PUCV”.
Entre los próximos pasos, el equipo coordinador de PUCV Conecta sistematizará los aportes y acuerdos surgidos en la mesa, con el fin de elaborar un documento síntesis que será compartido con todas las instituciones y equipos participantes. Este insumo permitirá construir una hoja de ruta conjunta entre la Universidad y el Ministerio de Medio Ambiente, orientada a dar continuidad al trabajo colaborativo en sostenibilidad regional.
Con esta mesa de trabajo, la quinta a nivel ministerial, la PUCV reafirma su compromiso con la sostenibilidad regional, consolidándose como un actor clave en la articulación de conocimiento científico, políticas públicas y desarrollo territorial justo y sustentable.
La irrupción de la Inteligencia Artificial y la transformación digital en la educación continua fue la temática central del XIII Congreso internacional de Educación Continua, organizado por la Red Universitaria de Educación Continua y la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, que ofició de anfitriona.
El encuentro -que reunió a Universidades, instituciones de educación continua y organismos internacionales en torno a la transformación digital y nuevos modelos formativos- abordó temáticas como las nuevas competencias para profesionales en la era de la Inteligencia Artificial y la automatización y personalización en ecosistemas de educación continua.
En la oportunidad, la Vicerrectora de Vinculación con el Medio de la PUCV, Jacqueline Páez, participó en un conversatorio en torno a la inteligencia artificial y la innovación aplicada a la formación continua. Asimismo, fue la encargada de oficializar que en 2026 la sede del encuentro será la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
La autoridad se mostró muy complacida de participar en el congreso, no sólo por la importancia de la temática abordada, sino porque permite poner en la discusión los grandes temas de la educación superior. El desafío actual, dijo, va más allá de los aspectos técnicos, sino que se requiere un cambio profundo en las culturas, en las metodologías y en el ecosistema de la educación superior para abordar los grandes temas país.
“Participar de este espacio es fundamental, porque nos permite reflexionar colectivamente sobre cómo la educación continua debe anticiparse a los cambios y liderar la adaptación del sistema formativo. La inteligencia artificial no es solo un recurso tecnológico, sino un componente que reconfigura los modelos de aprendizaje y nos exige avanzar hacia prácticas más colaborativas, pertinentes y centradas en las trayectorias reales de las personas”, indicó.
Jacqueline Páez también resaltó que esta formación es crucial no solo para generar un impacto social y laboral medible, sino también para la sostenibilidad financiera de las instituciones. Además, indicó que los programas deben abordar activamente los grandes temas país, incluyendo la necesidad urgente de capacitar a la población frente al envejecimiento demográfico y la brecha de competencias digitales.
Finalmente, la vicerrectora destacó que la PUCV es la cuarta universidad que tiene más formación continua en el país con 530 diplomados y que eso da cuenta del gran trabajo que viene desarrollando nuestra Universidad en el área. “La formación continua adquiere sentido cuando es capaz de transformar realidades y proyectarse en la vida profesional de quienes participan. Para nosotros, el verdadero indicador de calidad es el impacto: cómo ese aprendizaje se traduce en nuevas capacidades, en mayor empleabilidad y en una contribución concreta a las necesidades del entorno”, sostuvo.
PUCV sede 2026
Al término del encuentro se oficializó que la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso será sede del XIV Congreso Internacional de Educación Continua.
Al respecto, la autoridad universitaria invitó a los presentes a participar de la nueva versión y reencontrase el próximo año con el fin de estrechar vínculos, dialogar y poder tener también espacios de convivencia. “Esperamos estar a la altura de lo que se ha efectuado este año, estamos muy agradecidos de poder recibirlos y atenderlos en la región de Valparaíso”.
En esa misma línea, Carolina Quinteros, directora de Formación Continua de la PUCV, manifestó el orgullo que significa para la Universidad ser los anfitriones del evento el próximo año, pues eso da cuenta de que “estamos haciendo las cosas bien y la verdad es que tenemos un tremendo desafío. La idea es poder tomar los desafíos que se presentaron hoy y ver cómo los continuamos el próximo año en la ciudad de Valparaíso”.
En un acto cargado de simbolismo institucional, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) celebró recientemente el cierre de la primera versión del Curso Habilidades Laborales y Digitales para Personas Autistas. Esta instancia formativa buscó facilitar la inserción laboral y el desarrollo de competencias, promoviendo la inclusión de jóvenes y adultos con diagnóstico del Trastorno del Espectro Autista (TEA).
El curso estuvo dirigido a jóvenes y adultos jóvenes con TEA, que hayan egresado de enseñanza media y que, por distintos motivos, no accedieron a estudios superiores, pero que desean integrarse al mercado laboral. Su objetivo principal fue entregar herramientas prácticas y reales para enfrentar los desafíos del entorno laboral y digital contemporáneo.
Durante 35 horas cronológicas, combinando sesiones sincrónicas con actividades online asincrónicas, los participantes desarrollaron competencias digitales, socioemocionales y laborales claves: manejo de tecnologías, comunicación efectiva, trabajo en equipo, autorregulación emocional, entre otras.
Este programa representa un paso concreto del compromiso de la PUCV con la diversidad, la accesibilidad y la inclusión. Al abrir espacios de formación adaptados a las particularidades del espectro autista, se avanza hacia una universidad más equitativa y sensible a las distintas formas de aprender y desarrollarse. Así lo planteó la Vicerrectora de Vinculación con el Medio, Jacqueline Páez:
“Este curso representa mucho más que una iniciativa formativa; es una expresión profunda del compromiso que las instituciones de educación superior debemos asumir con la inclusión. Para mí, que he tenido el privilegio de trabajar de cerca en estos temas, ver a nuestra Universidad abrir espacios reales de aprendizaje y autonomía para personas en el espectro autista tiene un sentido especial. Cada paso que damos para derribar barreras y acompañar trayectorias diversas nos recuerda que la educación transforma vidas cuando reconoce la dignidad y el potencial de cada persona. Este hito nos invita a seguir avanzando, con convicción y sensibilidad, hacia una PUCV que sea verdaderamente abierta, accesible y acogedora para todas y todos”, sostuvo.
Sergio Moreno, apoderado de uno de los estudiantes, afirmó al respecto que “ha sido una bonita experiencia, que la Universidad le abra las puertas a niños con TEA, los ayuda mucho. Hemos visto un avance en nuestra hija, ella estuvo estudiando pero congeló, y creemos que con este curso podría retomar sus estudios y abrirse más puertas y conocimientos. Creo que la PUCV puede ayudar a abrirle las puertas a todos los que tomaron el curso, para que puedan desarrollarse como cualquier profesional”.
Más allá de la capacitación técnica, el curso propició un entorno de acompañamiento estructurado, seguro y respetuoso, lo que permitió a personas con TEA sentirse parte de un proceso formativo real, con miras a su autonomía y empleabilidad.
Pamela Páez, también apoderada, reflexionó al respecto que “hay un espacio que no está cubierto por el sistema educativo, en donde los niños con autismo quedan en un lugar vacío: no tienen herramientas y por eso no pueden entrar a los establecimientos educativos, así que esto les da la confianza y los ayuda en su autoestima, en romper la brecha para que digan “yo puedo”. Eso es super importante para ellos, el ser capaces de estar en un lugar con personas que no conocen y abrirse con los docentes. Es el inicio de un largo camino que queda para ellos. Además de ser una instancia innovadora, da la mirada que debe tener una universidad, de no sólo formar a los mejores profesionales, sino que pensar en todos, ser realmente inclusivos, esto entrega el real concepto de inclusión”.
El cierre de este curso no marca un fin, sino un nuevo comienzo. La PUCV reafirma su compromiso de seguir impulsando iniciativas que promuevan la integración, el acceso y la oportunidad real para todas las personas, independientemente de sus particularidades. En ese sentido, el programa se constituye como un hito replicable, un modelo de formación inclusiva que puede inspirar renovadas acciones de equidad y proyección social.
Con este hito, la Dirección de Formación Continua renueva su compromiso con generar espacios formativos pertinentes, de calidad y con una mirada territorial, inclusiva y transformadora, que permitan superar barreras y abrir puertas al desarrollo personal y profesional de cada participante.
Motivados por la colaboración conjunta y el perfeccionamiento de los profesionales del sector, es que la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, representada por la Vicerrectora de Vinculación con el Medio, Jacqueline Páez, firmó un Convenio de Colaboración con la Asociación de Empresas Consultoras de Ingeniería de Chile A.G. (AIC).
Este acuerdo, firmado en una ceremonia que convocó a autoridades universitarias, académicos y representantes de la organización, busca fortalecer el Magíster en Ingeniería Ambiental, coordinado por la Facultad de Ingeniería PUCV, y generar nuevas oportunidades de capacitación y actualización para profesionales del área. Tendrá una duración de dos años y considera acciones conjuntas en relación a la docencia, la vinculación, la transferencia de conocimientos y el perfeccionamiento profesional.
En el marco de este trabajo mancomunado, es que la Vicerrectora afirmó que “para nuestra universidad estos espacios son tremendamente relevantes, porque la asociatividad nos permite responder a las necesidades de nuestros territorios y comunidades”. Asimismo, Lorena Jorquera, Secretaria de la Facultad de Ingeniería y Consejera Superior, señaló que “es un honor la firma de este convenio, ya que ratifica el liderazgo de la Facultad en su compromiso con las necesidades del país y con el sello valórico que entregamos a nuestros titulados”.
Con este convenio, la Universidad se compromete a facilitar la participación de las empresas socias de la AIC en el Magíster, tanto mediante beneficios arancelarios como a través de su incorporación en actividades académicas, proyectos de graduación, revisión curricular y actividades de difusión. Asimismo, será responsable de atender requerimientos de capacitación y aportar contenidos para charlas y encuentros del sector.
Por su parte, la AIC impulsará la incorporación de profesionales de sus empresas al programa, aportará expertos para actividades docentes y técnicas, propondrá temas para proyectos de graduación y participará en procesos de mejora curricular. Además, colaborará en iniciativas de investigación conjunta y abrirá espacios para la difusión del trabajo académico de la PUCV. Finalmente, asegurará la acreditación del vínculo laboral de los profesionales que accedan al beneficio del Magíster.
Según Juan Pablo Negroni, presidente de AIC, el objetivo de la asociación es velar por la excelencia, la calidad y la ética de la profesión, por eso valora la vinculación con las universidades. Además añadió que uno de los desafíos comunes es fomentar que las carreras STEM sean cada vez más atractivas para los jóvenes. “Si se mantienen las proyecciones como las calculamos, la demanda de profesionales en ingeniería va a ser enorme, así que nos hemos autoimpuesto una visión especial que es la vinculación con las universidades”, sostuvo.
Este trabajo colaborativo se alinea con el Plan de Desarrollo Estratégico Institucional PUCV 2023–2029, que promueve una formación con sentido público, el fortalecimiento de la docencia en contextos reales y una vinculación activa con los desafíos de la sociedad.
En el marco del programa PUCV Conecta, la Vicerrectora de Vinculación con el Medio de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Jacqueline Páez, encabezó la Mesa de Trabajo “Economía, Comercio y Desarrollo Productivo”, instancia que reunió al Seremi de Economía, Fomento y Turismo de la Región de Valparaíso junto a equipos académicos de la Escuela de Comercio, la Escuela de Negocios y Economía, la Escuela de Ingeniería Industrial y el Centro de Estudios y Asistencia Legislativa (CEAL), que pronto se convertirá en la Escuela de Gobierno de la PUCV de la Universidad.
El encuentro tuvo por objetivo identificar oportunidades de colaboración en áreas clave para el crecimiento regional, tales como innovación, aumento de la productividad, diversificación productiva, emprendimiento local, empleo, y nuevos desafíos como el desarrollo del campo de trabajo oceánico en línea con estándares internacionales de sostenibilidad.
La Vicerrectora Jacqueline Páez destacó el valor estratégico de esta articulación entre la academia y el Estado, ya que “PUCV Conecta nos permite escuchar las necesidades de los territorios y, al mismo tiempo, poner al servicio del desarrollo regional las capacidades de nuestras escuelas y centros. Hoy conversamos sobre innovación, productividad, empleabilidad y fomento al emprendimiento, materias donde la colaboración interinstitucional puede generar impactos concretos. Esta mesa confirma que, trabajando juntos, podemos aportar de manera decisiva al bienestar económico y social de la región”.
Durante la sesión, el Seremi de Economía, Fomento y Turismo, Marcelo Arredondo, valoró la contribución de la universidad y destacó los desafíos que se proyectan para los próximos años: “Las escuelas y centros de la PUCV mostraron un trabajo académico muy conectado con la comunidad local y los territorios. Esto nos permite visualizar dónde enfocar nuestros esfuerzos para aumentar la productividad y promover la diversificación productiva de la región. Vemos además oportunidades en innovación, transferencia tecnológica y en ámbitos emergentes como el trabajo oceánico, que Naciones Unidas impulsa como parte de la sostenibilidad de los océanos. También observamos cómo las ciudades ofrecen espacios que pueden vincularse con el comercio y los servicios, abriendo camino a nuevas ideas y proyectos en favor de la economía regional”.
El encuentro permitió a las unidades académicas presentar sus líneas de acción en vinculación con el medio, así como las iniciativas que buscan fortalecer la economía regional desde la formación, la investigación aplicada y el trabajo directo con los territorios.
Para Jorge Magasich, jefe de Vinculación con el Medio de la Escuela de Negocios y Economía PUCV, participar en PUCV Conecta abre nuevas posibilidades formativas y de colaboración. Cuenta que “los estudiantes y docentes están cada vez más interesados en trabajar con los territorios y con las empresas, tanto desde el currículo formal como desde iniciativas propias que han surgido recientemente”.
Desde el CEAL y la futura Escuela de Gobierno, Drago Radovic, director del Observatorio Laboral regional, subrayó la importancia del trabajo conjunto con instituciones públicas: “El vínculo que existe entre las áreas de gobierno regional y nuestra Escuela de Gobierno es una muestra de cómo la PUCV se hace presente en el territorio de manera transversal y profunda. Llegamos a comunidades que a veces están más desatendidas, apoyando el desarrollo social, económico y laboral a través de una mayor articulación con las instituciones que influyen en las políticas de crecimiento”, sostuvo.
Por su parte, Roberto Yany, director de la Escuela de Comercio PUCV, destacó el rol social que la unidad académica ha sostenido históricamente: “Nuestra Escuela siempre ha estado cercana a la comunidad, llevando conocimientos y apoyo directo a las personas. Hoy contamos con proyectos consolidados como la Operación Renta junto al SII, asesorías a emprendedores mediante Sercotec y acompañamiento a liceos técnico-profesionales. Además, trabajamos con emprendedores de la tercera edad, apoyándolos con conocimientos técnicos para que puedan generar ingresos y mantenerse activos”, contó.
Esta mesa de trabajo reafirma el rol de la PUCV como un actor que contribuye activamente al desarrollo económico y social de la región, promoviendo la articulación entre instituciones públicas, académicas y comunitarias. A través del programa PUCV Conecta, la Universidad busca consolidar espacios de diálogo permanente que permitan transformar sus capacidades académicas en iniciativas de impacto real para los territorios, fortaleciendo la innovación, la productividad y el bienestar de las comunidades locales.
Valparaíso se alista para vivir por segundo año consecutivo la Ruta de los Pesebres 2025, iniciativa impulsada por la Cámara de Comercio y Turismo junto al decanato Juan XXIII, que, con el apoyo de la PUCV, la Municipalidad de Valparaíso y entidades públicas del mundo del turismo, permitirá redescubrir la ciudad a través de los nacimientos que adornan sus iglesias con una apuesta clara: transformar la tradición en un recorrido lleno de historia, patrimonio y espíritu navideño.
En esta ocasión, serán tres recorridos diferentes, programados para los sábados 29 de noviembre, 13 de diciembre y 20 de diciembre. En cada jornada los participantes podrán visitar cuatro templos —entre iglesias, capillas y parroquias ubicadas tanto en cerros como en el plan— y sumergirse en sus historias mediante visitas guiadas que revelarán los detalles, simbolismos y particularidades de cada pesebre.
De todas maneras, quienes deseen vivir la experiencia a su propio ritmo, todos los templos del circuito estarán abiertos entre las 10:00 y las 15:00 horas, permitiendo recorridos libres. En tanto, quienes opten por la versión guiada deberán presentarse puntualmente en cada templo a la hora indicada.
Respecto a la relevancia de estas actividades, el padre Víctor Godoy enfatizó en que “lo que se desea es rescatar y recuperar el profundo sentido de la navidad, y es por eso que las iglesias se ponen a disposición para ese fin, aportando un intangible que tiene un impacto en cada una de las personas que visitará nuestros templos”.
Asimismo, Jaqueline Páez, vicerrectora de Vinculación con el Medio PUCV, afirmó que estas iniciativas “son relevantes porque van creando cultura en nuestra región. La universidad, además de colocar su Casa Central y su capilla, apoyaremos en todos los espacios públicos donde se requieran los pesebres, pensando en poder iluminar Valparaíso, que es algo en lo que podemos acompañar en los desafíos que la alcaldesa nos da a todas las instituciones de la región”.
La PUCV, a través de su Dirección de Vinculación Social y Dirección de Vinculación Artístico Cultural, tuvieron un trabajo preponderante en la investigación y archivística detrás de cada uno de los hitos que serán protagonistas de los circuitos, entregando la información histórica y patrimonial necesaria para realzarlos. Además, junto al Instituto de Historia y, en particular, al Observatorio de Historia y Política de la Universidad, capacitarán a los guías turísticos que realizarán los tours los días indicados.

Por su parte, la alcaldesa Camila Nieto anunció que “para nosotras esto es muy importante desde la dimensión del turismo y el patrimonio, no solamente cultural y espiritual que tiene la ciudad, sino que también el patrimonio de la iglesia que tiene que estar a disposición, y así lo está, de la ciudad de Valparaíso. Como municipio la potenciaremos con los adornos y la posibilidad de tener pesebres en las plazas Echaurren y Victoria”.
Finalmente, Alejandro Álvarez, vicepresidente de la Cámara y la Corporación de Turismo, valoró este esfuerzo conjunto manifestando que “para nosotros es bonita esta instancia, porque el año pasado partimos con una conversación con el padre Víctor sobre la posibilidad de realizar esta ruta, pero este año se profesionalizó mucho. Vamos en un muy buen camino; se sumaron la municipalidad, la Corporación Regional de Turismo, la PUCV y los guías de turismo. Se hizo un equipo muy bueno”.
Los cerros Bellavista, Alegre, Playa Ancha, Cordillera, Barón, más el plan de la ciudad serán parte de este recorrido que resaltará la riqueza espiritual y cultural de esta tradicional celebración. Para obtener información más detallada sobre las rutas y horarios que se desarrollará cada circuito, se puede visitar el sitio web www.turismovalparaiso.com.